discusi�n
Tue, 08 Dec 2009 15:38:34 -0800
Apreciado Jorge, El desafortunado pero comprensible desconocimiento que usted tiene de lo que ha pasado con amigos, compañeros, profesores y directivas alrededor de la persona Nicolás y su caso jurÃdico se evidencia en las crÃticas que hace al programa de Artes de la Tadeo, alumnos y directivas.
Aunque no soy profesor de dicho programa (trabajo en el departamento de humanidades de la Tadeo) puedo decir que me consta que los amigos y compañeros de Nicolás se han reunido y discutido, se han entrevistado con medios para ofrecer la información que permita construir un perfil del Nicolás que conocen como alumno o como amigo en la universidad, posibilitando hasta el momento comenzar una transformación (que podemos percibir) de la imagen que el público en general tenÃa de Nicolás. El caso Semana es ejemplar. Igualmente amigos y compañeros han pensado realizar acciones que no es el caso indicar aquà pues son ellos quienes determinarán el proceder de las mismas. No obstante es importante subrayar que son conscientes de que las acciones que hagan deben ser cuidadosas, no sólo por los problemas o peligros que para ellos impliquen sino sobre todo por los efectos que puedan tener en el manejo mediático del proceso a Nicolás. Es importante tener en cuenta que el de Nicolás es un caso altamente mediatizado. Por esto mismo, las acciones que se realicen deben estar atentas a qué en realidad sustenta el lÃo jurÃdico de Nicolás; lÃo que a mi parecer hasta ahora sus amigos y compañeros están comenzando a entender, desafortunadamente, por pedazos. De allà que si bien hay que apoyar al amigo hay que saber cómo. Y esto significa que no pueden ser sin más apelar al "fuero" del estudiante ni pretender sin más inscribir el caso dentro del ámbito artÃstico, como tampoco exigir el respeto a la libre expresión. Insisto que problema jurÃdico hasta ahora está saliendo a la luz. Y al respecto creo que en un caso tan mediático como el que nos concierne, el no atender a dicho fundamentos e intrÃngulis significarÃa poner en riesgo a Nicolás; principal preocupación de sus compañeros y de las directivas del departamento (como me consta en una reunión que presencié). A mi parecer, realizar acciones impertinentes para la realidad de proceso sólo ayudarÃa a crear una imagen desdibujada que puede ser contraproducente y dar pie a que se consolide la imagen `clara' que medios como El Tiempo siguen presentando de Nicolás. Respecto a las directivas y profesores del departamento de Artes, entiendo que estos ha expresado su apoyo a la familia de Nicolás y han permitido obtener vÃnculos claves con periodistas y abogados dentro de lo que creo que son los siguientes lÃmites (existentes también para los amigos y compañeros de Nicolás): aquel `limbo' propio del desconocimiento de los intrÃngulis del caso y aquellos otros que la familia de Nicolás y sus abogados han determinado para esa ayuda. Respecto a su afán pedagógico, dudo que las universidades o los programas de artes estén preparados para casos tan mediatizados y de difÃcil determinación en términos de leyes como éste. En este sentido, por cuestiones lógicas, disiento de su especulación inicial de que el aparente silencio del departamento sea sÃntoma o manifestación de una incapacidad de las directivas. En ese ánimo lógico, creo que la idea de que deba intervenir el bienestar universitario y/o la universidad supone que las acciones de Nicolás ocurrieron dentro de una actividad académica o en vÃnculo estricto con ella (un proyecto por ejemplo). ¿Pero fue asÃ? Esto es algo que debe averiguarse y que hasta donde sé no ha sido declarado, aunque reconozco que yo quisiera que lo fuera. Estas observaciones no significan que no pueda haber colaboración y apoyo de la universidad y del departamento, pero sà significa que los apoyos, en buena medida, se guÃan por la naturaleza de la acción realizada y su vÃnculo con la institución. A mi parecer, hasta el momento, no es fácil determinar (ni creo que se tengan los elementos suficientes para determinar) cuál sea la lÃnea que indica hasta dónde se deba ir en cada caso. Estoy de acuerdo con la idea de que el caso de Nicolás podrÃa servir para examinar las prácticas y polÃticas pedagógicas `a posteriori', es decir: examinar cómo el departamento de Artes, la Tadeo y las universidades en general logran plantear una reflexión no sólo acerca de las prácticas artÃsticas pedagógicas, sino también de las acciones cotidianas de los estudiantes, en clave real, aterrizada y participativa a partir del caso en mención, pues en efecto se espera que la formación de los estudiantes sean la razón de ser de las instituciones educativas. Para cerrar, lo más importante: es menester apoyar a Nicolás no de otro modo que apoyando a su familia, sus amigos y compañeros en las acciones que realicen, dentro del ámbito `virtual' y polÃtico de Facebook como en el ámbito `real' y polÃtico de las acciones plásticas y del derecho. Un abrazo Juan Carlos Guerrero participaciones relacionadas > http://esferapublica.org/nfblog/?p=6718#comment-29315