v�ctor laignelet
Wed, 09 Dec 2009 07:07:09 -0800
A verÂ… el Programa de Bellas Artes de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, en las personas de sus estudiantes, profesores de planta, cátedra, personal administrativo, y Manuel Santana, asà como algunos profesores y estudiantes de otros programas -humanidades y publicidad – entre otros, y el mÃo, en calidad de Decano, nos encontramos profundamente sorprendidos por los acontecimientos recientes relacionados con el estudiante Nicolás Castro. La fiscalÃa probablemente esperó para detener a Nicolás hasta la semana que siguió a la terminación de clases para evitar de reacciones colectivas de estudiantes o profesores. Ante la evidente gravedad y complejidad de un caso sin antecedentes jurÃdicos en el paÃs, suspendimos inmediatamente el proceso que tramitábamos ante el Ministerio de Educación, al igual que otros muchos asuntos, para concentrarnos en debatir y reflexionar de forma abierta y franca los sucesos, sus diversos contextos y sus múltiples implicaciones, para ello se conformaron grupos de profesores y grupos de estudiantes, asà como encuentros entre profesores y estudiantes, respetando en cada caso el principio de autonomÃa. En las distintas instancias llegamos a rápidos consensos iniciales: debatir y analizar en profundidad la situación antes de expresarnos a través de medios masivos de comunicación, los estudiantes buscarÃan dialogar con diferentes iniciativas colectivas para fijar posiciones y definir estrategias antes de actuaren el espacio público, finalmente nombrar voceros. Por los estudiantes fue designada Juliana, por los docentes yo, ello con el fin de procurar mantener una voz unificada para relacionarse con la prensa con la prudencia que amerita el caso, pues sabemos los riesgos que comporta el fenómeno de mediatización del cual la vÃctima central es Nicolás. Cuando se dan declaraciones el redactor es en últimas quien edita a su antojo lo dicho, las declaraciones reflejan sólo parcialmente a quien las emite pues el sentido final es en mayor medida producto de la construcción de quien las edita no obstante citar al entrevistado, lo cual usualmente pasa inadvertido en el lector promedio. Sin embargo, he señalado la posición del Programa de Bellas Artes frente a numerosos medios de comunicación con concisión y deliberada parquedad en la mayorÃa de los casos y en forma algo más extensa con aquellos periodistas o medios que mantienen una posición independiente. Los estudiantes se han pronunciado igualmente frente a los medios. El Rector José Fernando Isaza emitió la semana pasada un comunicado de prensa donde estableció la posición de la Universidad en tanto Institución y se comunicó con el programa de Bellas Artes para explÃcitamente transmitirles a los estudiantes que se sintieran en libertad de expresarse como consideran conveniente hacerlo. Personalmente he mantenido contacto con la familia de Nicolás, les expresamos nuestra solidaridad, afecto y disposición para buscar salidas conjuntas, igualmente compartimos con ellos algunas dudas, con las reservas pertinentes pues no es de nuestra competencia, acerca de posibles desaciertos de los abogados defensores que han podido afectar y complicar el proceso innecesariamente. Deseamos precisar al señor Peñuela que, en nuestra opinión, la situación amerita nuestra máxima prudencia y discreción a la hora de expresarnos a través de los medios masivos, tanto prensa, radio o televisión, como esfera-pública o redes sociales, porque además de lo señalado anteriormente, resulta del todo inapropiado llevar a cabo un debate público con la debida apertura crÃtica, franqueza, libertad y diversidad de perspectivas que requiere esta compleja situación, porque hay un presunto implicado, está en curso en su contra un proceso jurÃdico complejo, inédito y cargado de intereses polÃticos del más alto nivel y su vida puede correr peligro en el lugar de reclusión en el que está confinado, en atención a ello, sabemos que cualquier cosa que alguno de nosotros diga puede ser mal entendida o tergiversada por el furor mórbido tÃpico de estos casos de mediatización y espectacularización, de modo que nuestras opiniones abandonadas en semejante caldo de cultivo podrÃan ser tomadas en el proceso jurÃdico como la voz de los "expertos" y ser manipuladas de forma que terminen afectando el debido proceso, por ello ni la prensa, ni esfera-pública son los medios idóneos en este momento para expresarnos abiertamente. Si ante sus dudas con respecto al papel del Programa de Bellas Artes, Peñuela nos hubiera llamado por teléfono o pasado a tomarse un café, antes de agitar la arena pública, le habrÃamos explicado nuestra posición y habrÃa tenido la oportunidad de conversar con nosotros, profesores y estudiantes de forma directa, probablemente con beneficio para su comprensión. Antes de considerar lo que piense la opinión pública y el juego de imaginarios que construyan las mediaciones mediáticas, asà como los intereses polÃticos que deseen sacar partido y pescar en rÃo revuelto en un sentido u otro, anteponemos nuestro afecto y consideración por Nicolás, pues para la inmensa mayorÃa de la opinión pública Nicolás, más que un sujeto, es un icono de ficción a quien atribuyen diversos roles según las luchas polÃticas que se entretejen entorno a él, para muchos de ellos puede quedar reducido a una estadÃstica a favor o en contra de sus propios intereses polÃticos contribuyendo, si insisten en seguir caminos trillados y proclamaciones desgastadas, a coadyuvar la construcción en el colectivo de la imagen que algunos han tratado de vender a la opinión pública en detrimento de Nicolás. Para nosotros está primero la persona, y es en él en quien pensamos en primera instancia, y con relación a su situación que fijamos nuestras estrategias de acción. Estamos actuando no sólo reflexionando, pero nos reservamos el derecho de mantener algunas de nuestras acciones lejos de los medios de comunicación. Nos excusará Peñuela por no tener, en este caso, tanta fe como él parece tener en las bondades del juego mediático, por otra parte, tampoco disponemos de suficiente tiempo para emplearnos en ese juego, de hecho este texto ya consumió una tarde entera y tenemos muchos asuntos apremiantes relativos al tema que nos concierne. No mantenemos posiciones inflexibles, ni tibias, sino prudentes, estamos abiertos a la reflexión, al disenso, a las proposiciones, pero en el marco de contextos apropiados de discusión. Si consideramos que en un momento dado es importante abrirnos a la gran prensa asà lo haremos. Estamos actuando en lo inmediato en algunas vÃas, en la medida de nuestro alcance, que consideramos importantes y ante todo prácticas para ayudar a Nicolás en relación con el doloroso proceso que se avecina, también nos estamos preparando y aspiramos a actuar con constancia, persistencia, inteligencia y creatividad a través de los medios que nos son propios, en los cuales nos hemos formado y creemos, pues probablemente será necesario prepararse para una acción larga en el tiempo. Igualmente estamos llamados a reflexionar, generar documentos y acciones vinculantes a la pedagogÃa de las prácticas artÃsticas. Sin duda, es necesario entrar en un profundo periodo de autoevaluación. Hay errores que debemos admitir, posiciones a clarificar y nuevas ópticas a visionar tanto en la pedagogÃa como en algunas prácticas artÃsticas contemporáneas. Frente a la coyuntura inmediata y de cara a medios masivos o públicos de comunicación esta es, en breve, nuestra posición. Hemos recibido sólo tres llamadas de artistas, dos de ellas solidarizándose con la necesidad de reflexionar crÃticamente y apoyar a Nicolás, la otra proponiendo además algunas acciones concretas a favor de lo que estimamos justo. Hemos reparado también en el gesto de Lucas Ospina, celebramos la intención del mismo, pues nos parece que apunta en la dirección correcta y del modo adecuado. En la medida de mi conocimiento hasta el dÃa de hoy, el Programa de Bellas Artes no ha recibido por parte de Peñuela gestos en uno u otro sentido. Reiteramos que el Programa, el cuerpo de docentes y los estudiantes, estamos abiertos a sus buenas ideas, si la tiene, para ayudarnos en la reflexión y en posibles formas de acción. Siempre y cuando sean consensuadas con los estudiantes y los profesores recibirán nuestro apoyo. Trabajaremos en la medida de nuestro alcance para ayudar a Nicolás ha superar el predicado en el que se encuentra y pueda, tanto en el futuro cercano como a largo término, asumir un proceso profundo de reflexión y acción derivado de esta difÃcil experiencia. Nos hallamos frente a la apremiante necesidad de que se mantenga en justa proporción los sucesos respecto a los cuales es objeto de acusación, para ello es fundamental profundizar el análisis del contexto lingüÃstico donde ocurrieron los hechos. Finalmente, frente a la impunidad por parte del Estado relativa a la abundancia de casos similares que han sido ignorados, entre otros muchos factores que desbordan el y propósito del presente texto, Nicolás, en calidad de estudiante del Programa de Bellas Artes, independientemente de los errores que haya podido cometer, cuanta con nuestra solidaridad y tiene y tendrá nuestro respaldo para seguir y profundizar, si asà lo desea, en su proceso de formación como artista, persona y ciudadano, pues las prácticas pedagógicas desbordan la materialidad del edificio universitario. VÃctor Laignelet Decano del Programa de Artes Universidad Jorge Tadeo Lozano participación relacionada > http://esferapublica.org/nfblog/?p=6718#comment-29310