LLISTA ARA I SEMPRE - AIS _________________________ Les tert�lies radiof�niques anaven plenes avui de comentaris al voltant de l'article de m�s avall. Una aportaci� que he sentit a la r�dio m'ha cridat l'atenci�: El Pa�s no va criticar la l�nia catalanista de Maragall ni durant la campanya de les auton�miques catalanas, ni despr�s, amb la constituci� del Tripartit...fins que Zapatero va arribar a La Moncloa. La hist�ria de sempre.
Jaume Escales ------------------------------------------------------------------------------------------------ EDITORIAL Maragalladas EL PA�S | Opini�n - 28-06-2004 A Pasqual Maragall le gusta ir por libre. Quiz�s es su principal atractivo. Y tambi�n el factor de mayor preocupaci�n para sus socios y amigos. Sus dos �ltimas actuaciones pol�micas han sido el elogio del plan Ibarretxe en su visita al lehendakari y la reclamaci�n de un grupo parlamentario propio para los socialistas catalanes. Ambas han ca�do como un jarro de agua fr�a en el PSOE. Las relaciones entre Madrid y Vitoria est�n en una fase de deshielo y ser�a lamentable que Maragall se metiera por medio. La reclamaci�n de grupo parlamentario propio, aunque antigua en el PSC, es vista como una deslealtad desde el PSOE, sobre todo a la luz de los costes pol�ticos que asumi� Zapatero para preservar el tripartido catal�n. La derecha considera, por su parte, que el Gobierno es reh�n de Maragall, y a trav�s de �l, de los nacionalismos. Estas dos �ltimas maragalladas hay que situarlas en el proceso congresual del PSC. El mensaje a los suyos podr�a sintetizarse as�: "Somos el primer partido de Catalu�a, pero no somos todav�a el partido de la mayor�a". De modo que cabe leer sus recados en la perspectiva de un PSC que quiere ocupar el papel hegem�nico que durante 23 a�os tuvo CiU. Tambi�n cabe recordar que el PSC, excepto en las auton�micas, ha sido siempre el partido m�s votado en Catalu�a. A Maragall le ha correspondido tratar de conseguir la cuadratura del c�rculo: conservar el voto socialista y al tiempo ser el eje del catalanismo. Y siempre ha pensado que su empe�o deber�a estar en lo segundo, porque lo primero se da por supuesto. Pero de Maragall se esperaba otra cosa: que liderara la modernizaci�n que CiU dej� pendiente. De ah� viene, en buena parte, el desconcierto. En vez de hacer con Catalu�a lo que hizo con Barcelona -dotarla de ambici�n y situarla como una identidad eficiente-, prolonga y mimetiza el discurso pujolista. Si Catalu�a quiere tener un lugar propio debe mejorar sus infraestructuras, apostar por la educaci�n y la investigaci�n, mimar los sectores con reconocimiento internacional y asegurar la cohesi�n social. Para ello, sin duda, tiene que pelear para una mejor financiaci�n. Pero tambi�n movilizar a la sociedad en torno a un proyecto con objetivos claros. Y aqu� es donde no logra acertar Maragall. Tiene, en Madrid, al primer presidente que abre la v�a de las reformas estatutarias y constitucionales. Cuenta con una oportunidad irrepetible de trabajar. �Qu� es m�s rentable, aprovechar los espacios que se abren o presionar con unos objetivos que provocar�n frustraci�n si despu�s no se cumplen en su totalidad? Sin duda, es m�s c�modo gobernar Catalu�a desde la queja y la insatisfacci�n. CiU lo hizo y le dio para 23 a�os. Pero Maragall lleg� cuando este juego ya era est�ril. Por eso desconcierta su empe�o en hacer pujolismo a golpe de maragalladas. ____________________________________ L'agenda d'actes publicats a la llista d'Ara i Sempre �s, des del 19 de juny de 2004, al domini http://araisempre.org _______________________________________ Per enviar correus a la llista: [EMAIL PROTECTED] Per a subscriure's, donar-se de baixa... http://araisempre.org/mailman/listinfo/ais_araisempre.org Plana web i agenda: http://www.araisempre.org
