LLISTA ARA I SEMPRE - AIS
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Des del Servei d'Informaci� Cultural -Illes han escrit (13/7/2004):
II� encuentro estatal de corriente roja
26 y 27 de Junio 2004
construir la oposici�n de izquierdas al nuevo gobierno, convertir a Corriente Roja
en un motor del bloque de la izquierda
i.- la caida del pp abri� una nueva situaci�n pol�tica
La ca�da del Gobierno del PP abri� sin duda una nueva situaci�n pol�tica. Cay� el
Gobierno de la guerra y la mentira, el del Prestige y el Decretazo, el de la LOU y la
Ley de Calidad. Cay� el Gobierno de la Ley de Partidos, de la cruzada contra las
nacionalidades y la sacrosanta unidad de Espa�a. Una debacle que ha tenido sin duda
consecuencias internacionales.
Sin todo el ascenso de la movilizaci�n popular que acompa�� la situaci�n pol�tica,
en especial en el �ltimo a�o, no se puede entender el vuelvo electoral del d�a 14 de
Marzo. La indignaci�n popular por el claro enga�o y la evidencia de la responsabilidad
pol�tica del Gobierno en la matanza del 11M acabaron siendo decisivas en la derrota
estrepitosa del Gobierno Aznar.
El PSOE se encontr� con una victoria electoral que no esperaba. El grito
de miles de j�venes ante las sedes del PP el d�a 13, "ma�ana votamos, ma�ana os
echamos" acab� siendo premonitorio.
Se abri� as� un panorama en donde el movimiento de masas tiene todo el derecho a
sentir la ca�da del Gobierno Aznar como una victoria propia. Y en especial, quienes
salieron a las calles contra el Gobierno, a ver que la lucha sirve, que la lucha
paga, �que se puede!.
II.- El Gobierno de zapatero: un Gobierno burgu�s, imperialista y leal a la
Monarqu�a
Desde Corriente Roja manifestamos, desde el primer momento, que no consideramos a
este como nuestro Gobierno ni le garantizamos la lealtad que, por descontado, le han
dado la direcci�n de IU, CCOO, UGT, ERC...
M�s all� de las ilusiones que pueda despertar en sectores populares, el Gobierno de
Zapatero es un gobierno cuya misi�n esencial es consolidar la estabilidad del r�gimen
mon�rquico, amenazada por la agresiva pol�tica del gobierno del PP y reconstruir la
unidad burguesa destruida por su predecesor, volcado en defensa del "n�cleo duro" de
la gran banca y las multinacionales espa�olas, en detrimento de las burgues�as
perif�ricas.
El Gobierno Zapatero, tal como expresan su programa y sus compromisos b�sicos, es
un Gobierno que aplicar� planes social liberales y negar� el derecho a la
autodeterminaci�n de los pueblos del Estado espa�ol. Estamos ante un Gobierno burgu�s,
imperialista y leal a la Monarqu�a. El nuevo Gobierno es, en primer lugar, heredero
pol�tico (en alguno caso hasta repitiendo ministros) de los Gobiernos que durante 13
a�os gobernaron el pa�s presididos por Felipe Gonz�lez. No tenemos derecho, ni
queremos borrar de nuestra memoria las reconversiones industriales que dejaron tantos
obreros los lunes al sol ; las ETTs, los contratos basura; la OTAN en la que nos
metieron; la primera guerra de Iraq y la de la ex Yugoslavia; los GAL (terrorismo de
estado), la corrupci�n.. Estamos obligados ante los centenares de miles de j�venes que
en los �ltimos a�os salieron a la calle y no han conocido m�s Gobierno que el del PP.
A ellos hay que recordarles esto y decirles que contra aquellos Gobiernos del PSOE
tuvimos que hacer cuatro huelgas generales.
III.- Un Gobierno atado a los planes imperialistas y a su "hoja de ruta neoliberal"
El nuevo Gobierno nace inexorablemente vinculado a un contexto internacional de
crisis de la ocupaci�n imperialista de Irak y Palestina y de incertidumbre econ�mica
provocada por la escalada de los precios del petr�leo.
El Gobierno Zapatero pas� a ser el gestor ejecutivo de los intereses de las
multinacionales espa�olas en Am�rica Latina, en medio del rechazo social a los planes
de estas multinacionales y los Gobiernos lacayos. Baste como ejemplo el proceso
revolucionario que se vive hoy en Bolivia. El nuevo Gobierno sabe que buena parte de
la estabilidad econ�mica de los �ltimos a�os se fragu� en el expolio de Am�rica
Latina. Y sabe por tanto que cualquier proceso revolucionario en el subcontinente
latinoamericano acabar� por tener repercusiones pol�ticas y econ�micas directas en el
estado espa�ol.
Pero en este contexto general, la situaci�n econ�mica y pol�tica espa�ola viene hoy
directamente condicionada por el proceso de anexi�n a la UE de los pa�ses del Este
europeo.
Este proceso de anexi�n de los pa�ses del Este tiene un impacto directo en la ola de
deslocalizaciones de empresas desatada y en la ofensiva patronal para flexibilizar y
precarizar las condiciones de trabajo. Las recientes exigencias del vicepresidente del
Banco Santander, Alfredo Saenz, exigiendo el "urgente desmantelamiento del Estado de
bienestar", es uno m�s de los elocuentes alegatos en pro de lo que ya se llama la
"Hoja de ruta del neoliberalismo": los ataques a las pensiones, sanidad y dem�s
conquistas sociales, las privatizaciones de los servicios p�blicos.
Un deterioro general de las condiciones de vida al que no escapan tampoco los
peque�os agricultores.
La ampliaci�n est� conduciendo a un reordenamiento social y productivo en toda
Europa. La ofensiva patronal viene directamente condicionada por este proceso en que,
bajo la amenaza de la deslocalizaci�n, las grandes multinacionales se han lanzado a
imponer la flexibilidad, la generalizaci�n de la doble escala y los incrementos de
ritmos, dando una se�al a toda la patronal. Valga como ejemplo el cierre de factor�as
de Izar impuesto, de hecho, por la Comisi�n Europea.
La Constituci�n europea, se convierte as� en el instrumento pol�tico-jur�dico de
este reordenamiento social y productivo en Europa que convierte el neoliberalismo en
ley suprema de los 25 miembros de la UE. La ampliaci�n no ha supuesto una
incorporaci�n en igualdad a los derechos de libertad, de residencia y ciudadan�a de
los habitantes de los nuevos pa�ses suponiendo una clara discriminaci�n entre miembros
de la uni�n.
IV.- Un Gobierno que no da a los m�s desfavorecidos ni un solo "d�a de gracia"
Nos encontramos ahora en un momento, en particular tras la retirada de las tropas de
Iraq, en que las ilusiones de los sectores populares en el nuevo Gobierno est�n en su
cota m�s alta, a pesar de que no sean ni de lejos comparables a las que en su momento
suscit� el primer Gobierno Gonz�lez. El Gobierno, respaldado por toda la oposici�n y
los aparatos sindicales, comenz� ofreciendo su cara m�s amable (suspensi�n parcial de
la LOCE y del PHN, aumento del SMI a 490 euros, aumento pensiones m�nimas en el
horizonte...) y cuid�ndose muy mucho de destapar la caja de los truenos antes de las
elecciones europeas del 13 de junio. El Gobierno Zapatero buscaba en dichas elecciones
la legitimaci�n para comenzar despu�s la progresiva aplicaci�n de las medidas
"antipopulares" de su programa.
Las tan escasas como fraudulentas promesas "progresistas", se encarga el
Vicepresidente y Ministro de Econom�a Pedro Solbes, de ponerlas en su sitio. Ya aclar�
que de hacer crecer el d�ficit p�blico para construir viviendas sociales, nada de
nada; ya corrigi� a quien apost� por una tan t�mida como vergonzante reducci�n de los
horarios comerciales de las grandes superficies: a los 12 domingos al a�o de apertura
(en vigor) no se le quita ni uno. Y una de las �ltimas, es que eso de modificar la
tributaci�n de las plusval�as de capital m�s altas, tal y como prometieron en la
campa�a electoral, nada de nada. Al capital financiero, a las plusval�as nacidas de
la especulaci�n inmobiliaria, no se las puede tocar.
Sin embargo las mismas reivindicaciones populares que llevaron a la derrota del PP
se vuelven en forma de exigencias al nuevo Gobierno y �ste no ha podido evitar
comenzar a retratarse.
Zapatero impuso la ilegalizaci�n de la candidatura de la izquierda abertzale, HZ.
Al hacerlo ha desvelado la continuidad de la vieja pol�tica de Aznar hacia Euskal
Herria y ha mostrado -como dijimos en la declaraci�n de Corriente Roja a este
respecto- el car�cter fraudulento de unas elecciones donde, adem�s de negarle el
derecho a elegir a un importante sector del pueblo vasco, quieren legitimar de
contrabando una Constituci�n europea neoliberal, enemiga de los trabajadores y de los
pueblos .
La manifestaci�n, el encierro de los inmigrantes exigiendo "papeles para todos" y
el posterior desalojo en Barcelona, muestra, de nuevo, la l�nea de continuidad con la
pol�tica del PP y de todos los gobiernos imperialistas europeos contra los
trabajadores inmigrantes. M�s a�n, el expediente de expulsi�n de 17 inmigrantes
acusados de promover la movilizaci�n, as� como la campa�a de criminalizaci�n social de
esta protesta, muestra la esencia m�s reaccionaria de este Gobierno
Regalando sus mejores sonrisas y gestos populistas, Zapatero pide para s� los "100
d�as de gracia" mientras niega a los m�s desfavorecidos uno solo de esos d�as.
V.- Las perspectivas para el nuevo curso
Contra los que claman desde la direcci�n de los grandes Sindicatos o la propia IU,
sentirse parte de la "corriente del cambio" y se han convertido en la corte de
aduladores del Gobierno, Corriente Roja afirmamos que el nuevo curso, tras el 13-J,
va a venir marcado por los ataques del Gobierno del PSOE a los trabajadores.
Mientras contin�a el goteo de deslocalizaciones de empresas, en estos dos meses el
Gobierno ha de presentar a la Comisi�n Europea su plan para los Astilleros Izar y las
propuestas que ha filtrado (y que quiere pactar con los aparatos sindicales)
significan el despido del 40% de la plantilla (4000 trabajadores) y el cierre de
factor�as. Despu�s de Izar viene Hunosa. Solbes, por su parte, ya tiene en la rec�mara
el decreto-ley de medidas econ�micas de urgencia. Y en julio comenzar� la negociaci�n
-que se espera larga- del llamado "Pacto para la Competitividad y el Empleo", que va
a concentrar grandes ataques contra los trabajadores.
Este pacto va a incluir la reforma de la contrataci�n para, en nombre de atacar la
precariedad, generalizarla mediante "el acercamiento de costes laborales entre los
contratos indefinidos y los temporales". Tambi�n pretenden reformar la negociaci�n
colectiva en base a reforzar el papel de los aparatos sindicales. Y en cuanto a la
reforma de las pensiones p�blicas, los puntos principales a pactar son el incremento
del per�odo de c�mputo hasta los 35 a�os, el alargamiento de la edad de jubilaci�n, el
fomento de los planes privados de pensiones y el recorte de las pensiones de viudedad.
(Caldera ha se�alado que, ante la oposici�n
de UGT al aumento a 35 del n�mero de a�os para el c�lculo de la pensi�n, se pueden
estudiar otras medidas para aumentar la "contributividad", como la "prolongaci�n de la
vida profesional" -o sea, que para cobrar el 100% de la pensi�n hagan falta m�s de 35
a�os cotizados, medida que se ha implantado en Francia...- o aumentar las bases de
cotizaci�n).
Esperan a primeros del pr�ximo a�o para concretar las privatizaciones de RENFE y
RTVE. Y tambi�n comenzar�n a plantear medidas de privatizaci�n de la Sanidad, tarea en
la que Maragall se ha convertido en pionero (haciendo propuestas p�blicas para ceder
al sector privado la gesti�n de Centros de Asistencia Primaria y de hospitales
p�blicos y hablando incluso del co-pago)
Vamos a asistir al choque con los vascos y a la aparici�n de conflictos en la
negociaci�n de la reforma estatutaria catalana, en la que Zapatero, con el argumento
de que la ha de ratificar el Congreso de Diputados, concede al PP poder de veto,
aunque sea una fuerza irrelevante en Catalunya.
Tambi�n vamos a ver un incremento de las medidas represivas con el argumento de
"combatir el terrorismo isl�mico". La polic�a ha tenido la desfachatez de declarar que
s�lo en Madrid hay entre 2000 y 3000 potenciales "terroristas durmientes" y pide poder
intervenir las comunicaciones y acceder a los datos personales con una simple
autorizaci�n administrativa. En el caso vasco, el ministro Alonso ya ha prometido
�continuar enriqueciendo la legislaci�n antiterrorista".
Y vamos a presenciar desgraciadamente la persecuci�n a los inmigrantes de la mano de
la reaccionaria Ley de extranjer�a.
No se trata de hacer ejercicios futuristas, por eso nosotros no sabemos con
exactitud c�mo el Gobierno va a graduar los ataques y c�mo los van a combinar con
promesas como liberalizar el aborto y el divorcio, que todav�a est�n por ver c�mo
quedar�n finalmente. Pero lo que si decimos es que est� fuera de dudas que tenemos que
prepararnos para una nueva coyuntura que comenzar� a abrirse a partir del verano.
VI.- El papel de los grandes aparatos arropando al gobierno
Uno de los principales frenos para la irrupci�n de un movimiento obrero con
conciencia de clase son, sin duda, los grandes aparatos sindicales. Si su actitud ante
los Gobiernos del PP fue la de negociar la miseria, y salvarle de la crisis cuando
ten�a el agua al cuello (movilizaciones contra la guerra) ahora, con el Gobierno del
PSOE, al que consideran "su Gobierno" no podemos esperar otra cosa que un salto
cualitativo en su traici�n y en su dependencia del Gobierno y la patronal.
Su actuaci�n canalla ante las recientes deslocalizaciones y chantajes patronales
(Samsung, Novalux, Printer, SEAT, Nissan, etc.) nos da una idea de la pol�tica
sindical que van a seguir aplicando. Ellos van a ser claves en el gran pacto por la
precarizaci�n que preparan para el oto�o .
La l�gica de adaptaci�n al sistema les lleva a ser m�s papistas que el papa a la
hora de las pol�ticas de "estabilizaci�n". La recriminaci�n de Fidalgo al Gobierno
ante la posible extensi�n del subsidio de desempleo a los aut�nomos, llena de
verg�enza ajena y debe suscitar la indignaci�n de miles de aut�nomos que son una de
las m�ximas expresiones de la precariedad del mercado laboral.
Resulta muy dif�cil hablar de salto cualitativo en la traici�n cuando a los
dirigentes de CCOO y UGT les precede el curr�culum vitae del buen servil. Pero lo
cierto es que su rol de guardaflancos del Gobierno les empuja a enfrentar en forma
violenta toda protesta obrera que se les vaya de las manos. Valgan de muestra dos
botones de enorme significado.
El primero es la pasada huelga del campo, convocada por el SOC, donde el aparato de
CC.OO y UGT ha intervenido como rompehuelgas, al lado de los terratenientes y la
Guardia Civil, en un ejemplo m�s de su defensa del orden establecido y de las clases
dominantes, negociando a traici�n, a espaldas de los trabajadores e imponiendo su
"criterio sindical" con la Benem�rita al frente.
El segundo, es el apoyo explicito, con campa�a p�blica incluida, de la
represi�n contra los trabajadores inmigrantes sin papeles en Catalunya.
Si el movimiento obrero resiste, si no se resigna, y hay �ndicios suficientes de que
no va a hacerlo, debemos prever para el pr�ximo per�odo un proceso significativo de
rupturas y, al mismo tiempo, de reagrupamiento de la izquierda sindical que est� al
margen de las grandes centrales, ocupando lugares de vanguardia en las luchas
sindicales y contra las pol�ticas ultraliberales. Un buen ejemplo de unidad de acci�n
de la izquierda sindical es la Xarxa Solid�ria contra els Tancaments en Catalunya, su
papel jugado en la defensa de los trabajadores inmigrantes en los encierros de junio
en Barcelona al grito de "somos la misma clase obrera", mientras los grandes
sindicatos auspiciaban el desalojo y la represi�n contra los encerrados en la
catedral, o las experiencias de democracia obrera de las Co.Bas, recuperando el papel
central de la clase obrera como �nico art�fice de su liberaci�n, desprendi�ndose de la
"odiosa tutela" de los liberados sindicales.
VII.- La direcci�n ha liquidado Izquierda Unida
El estrepitoso fracaso electoral de IU en marzo y el vergonzoso papel jugado por sus
dirigentes a la hora de explicarlo no son m�s que la cr�nica de un desastre anunciado.
Este descenso se traduce en la p�rdida de 5 diputados, pasando de 8 a 3. Sumar los dos
de ICV es un nuevo enga�o. Esta organizaci�n, que ha fagocitado, con la connivencia de
la direcci�n de IU, a EUiA, no forma parte de Izquierda Unida y, adem�s, en el
Parlamento Europeo no comparte grupo parlamentario con IU, sino que pertenece al Grupo
Verde. Este descenso no s�lo se refleja en la p�rdida de diputados y porcentaje, sino
que acent�a las llamadas "zonas blancas" para IU. Esto es, lugares en los que, la
organizaci�n, electoralmente, desaparece o tiene una presencia marginal: Arag�n,
Extremadura, Rioja o Canarias no alcanzan el 4% de voto.
Es muy significativo que en territorios tradicionalmente proclives al voto de
izquierdas, como Andaluc�a o Asturias, IU quede sin representaci�n parlamentaria.
Una campa�a electoral, cuyo eje, sigui� siendo la s�plica al PSOE para que admitiera
a IU en un eventual gobierno de coalici�n, contribuy� a acentuar el perfil subsidiario
con respecto al PSOE. En la citada campa�a electoral la cuesti�n del programa qued�
relegada, cuando no ignorada. Los contenidos quedaron circunscritos a una serie de
lugares comunes y consignas, incluido el arca�smo de la "izquierda plural", sin
ninguna sustancia ni explicaci�n.
Esta nueva situaci�n, con la entrada del Gobierno del PSOE, coloca el seguidismo de
la direcci�n de IU al PSOE en un escal�n cualitativamente superior: el de la
capitulaci�n al Gobierno. Llamazares se apresur� a declarar su lealtad al nuevo
Gobierno y a ofrecerle su ayuda para que aplique pol�ticas progresivas.
No se trata de hacer algo que ser�a correcto desde un punto de vista
socialdem�crata: exigir del nuevo Gobierno la aplicaci�n de medidas concretas que
garanticen mejoras sociales, laborales, democr�ticas, etc... comprometi�ndose de
antemano en defender esas medidas adoptadas frente a ataques de la derecha y la
reacci�n. La direcci�n de IU lo que ha hecho es perpetuar su subordinaci�n al PSOE
bajo la f�rmula ret�rica de "nos inscribimos en la corriente del cambio". Quien
desde la direcci�n de una formaci�n pol�tica que se dice de izquierdas omita 13 a�os
de Gobierno PSOE y no quiera escuchar lo que por activa y pasiva han explicado los
dirigentes del PSOE que ser� su programa, s�lo puede ser calificado de encubridor y
c�mplice del nuevo Gobierno.
Izquierda Unida se ha mostrado en el proceso de luchas de estos dos a�os no como un
instrumento al servicio de las mismas sino como un aparato que ha cabalgado sobre
ellas como "ala izquierda del PSOE". Como una fuerza que ha trabajado junto al PSOE y
los dirigentes de CCOO y UGT para que la movilizaci�n no escapara del control
burocr�tico.
Pero la bancarrota electoral y las consecuencias respecto a su posici�n frente al
nuevo gobierno no son m�s que el �ltimo cap�tulo de la bancarrota pol�tica a la que
las diferentes direcciones han llevado a IU.
El proceso de desnaturalizaci�n y destrucci�n del proyecto originario de IU viene de
lejos: aventuras como la del PDNI, la venta, o regalo, de EUiA a Iniciativa per
Catalunya, la renuncia expresa a una pol�tica sindical propia y el consiguiente
entreguismo a una burocracia sindical corrupta; la renuncia de los contenidos cuando
hay presi�n externa, incluida la denuncia de la OTAN, y la subordinaci�n a los
intereses del PSOE durante las movilizaciones contra la guerra, el p�nico, en aras de
una supuesta unidad interna, a debatir y tomar una postura de firme rechazo a la
Constituci�n de la Europa del Capital y la Guerra, o el vergonzoso silencio ante la
ilegalizaci�n de ideas y partidos en el Pa�s Vasco, nos muestran una trayectoria que,
indefectiblemente, lleva a la derrota electoral y a la realidad de una organizaci�n
nada democr�tica e imposible de regenerar en las condiciones actuales, y que,
adem�s, ha heredado las imperdonables renuncias o silenciosas aceptaciones de la
direcci�n del PCE que pari� a la coalici�n (aceptaci�n del r�gimen mon�rquico,
renuncia a la lucha social, a la organizaci�n de la clase obrera o la v�a
institucional como �nica posibilidad de vertebraci�n de alternativas), sin haber hecho
un an�lisis autocr�tico del per�odo de la transici�n, per�odo en el que se ponen las
bases de la venta ideol�gica del comunismo espa�ol y donde el pacto de silencio nos
dice que "esto es lo que hay" y adem�s es lo "menos malo", por lo tanto que nadie se
mueva demasiado a la izquierda porque quedar� fuera del reparto del pastel
institucional.
Los militantes de I.U. hemos tenido que vivir hechos bochornosos, tanto pol�ticos
como morales; desde la manifestaci�n del 12 de marzo, manipulada por el entonces
gobierno fascista del PP, con Llamazares compartiendo cabecera junto a los Borbones y
dem�s siniestros personajes como Berlusconi, a la asistencia de Rosa Aguilar a la boda
del pr�ncipe con la consiguiente tiniebla que siempre ha rodeado a la organizaci�n
respecto a un firme posicionamiento republicano.
Hemos tenido que ver luchas fraticidas por mantener cuotas de poder entre grupos o
facciones que tienen, al fin y al cabo, un mismo discurso claudicante. Hemos visto (y
denunciado de continuo) casos de "dirigentes" luchando por mantener su puesto de
trabajo a costa de la nula democracia interna de la organizaci�n y de la imposibilidad
de revocar a los cargos electos. Hemos tenido que ver, incluso, gente lucr�ndose a
trav�s de negocios realizados al amparo de IU.
Ni siquiera las demandas de una asamblea extraordinaria ante el estrepitoso fracaso
electoral hace tambalear la seguridad de los que saben que van a seguir viviendo a
costa de los m�s nobles ideales de una militancia sin posibilidades de intervenir ante
tales desmanes.
�Es esa la izquierda alternativa y transformadora? �Este es el perfil
anticapitalista necesario para hacer frente a la barbarie? �Esta es la herramienta
pol�tica de la clase trabajadora?
Es evidente que no. Este �ltimo a�o se ha hecho patente el choque brutal entre las
aspiraciones populares expresadas en la calle, como hac�a tiempo que no pasaba en este
pa�s, y la posici�n de IU bajo la sombra del PSOE, actuando de colch�n de las
movilizaciones, intentando sacar r�dito electoral de las mismas, enfrent�ndose a la
juventud y a los trabajadores enarbolando la bandera de lo pol�ticamente correcto.
IU ha demostrado ser irrecuperable. M�s a�n, cuanto m�s empe�o pongamos en alentar
la movilizaci�n y las exigencias al nuevo Gobierno, m�s vamos a chocar frontalmente
con IU. As� fue en Madrid con ocasi�n de la manifestaci�n del 20 de Marzo, como lo
hab�a sido durante las movilizaciones contra la guerra: de un lado IU, junto al PSOE,
CCOO y UGT... del otro, nosotros junto a los colectivos que conforman la Asamblea
contra la Globalizaci�n capitalista y la guerra. Y as� ha sido, mucho m�s sangrante
a�n en Catalunya: de un lado [EMAIL PROTECTED] [EMAIL PROTECTED] de [EMAIL PROTECTED]
impulsando la lucha contra los cierres de empresas y alentando la Xarxa contra els
Tancaments y del otro EUiA, integrada junto con ICV en el Gobierno de la Generalitat,
que ha dado el aval legal necesario para que las multinacionales cierren y se marchen
llev�ndose las subvenciones recibidas y la millonada de la venta de los terrenos. Lo
mismo ha sucedido en las recientes movilizaciones en Barcelona por la regularizaci�n
de las condiciones de los trabajadores inmigrantes, donde los procesos y las luchas
pasan muy a la izquierda de IU.
El catastr�fico resultado electoral, y el desastre econ�mico consiguiente han
provocado los l�gicos movimientos y fisuras en el interior de IU. Son expresiones de
esto las declaraciones de Francisco Frutos contra Llamazares, la misma crisis abierta
con la designaci�n burocr�tica del juez Villarejo y su posterior renuncia a encabezar
las listas de IU-ICV a las pr�ximas Elecciones Europeas, los "movimientos" de Rosa
Aguilar para alcanzar nuevas cuotas de poder.
Se puede pensar que en reagruparse con estos o con aquellos sectores de IU est�
ahora "la gran oportunidad pol�tica de Corriente Roja". Puede pensarse incluso que
ahora es el momento de "tomar" la direcci�n. Podemos esperar, seguir esperando, a que
se nos unan los cientos de descontentos que se van sumando a la larga lista
claudicaci�n tras claudicaci�n. Se podr�a esperar de nosotros, desde los que llevan
m�s tiempo hasta los m�s j�venes, a que demos la en�sima batalla interna, que
defendamos nuestros criterios comunistas en asambleas irreformables, que sigamos
sufriendo los efectos de la "apisonadora oficialista" agarr�ndose por la fuerza, si es
necesario, a sus sillones, que sigamos, en fin, tirando por la borda nuestros a�os de
servicio a la causa intentando recuperar lo irrecuperable mirando hacia otro lado
mientras las condiciones de vida, laborales, las de los pueblos oprimidos, siguen
cayendo en picado d�a a d�a.
No se trata pues, de seguir trabajando "contra" la organizaci�n en la que militamos
hasta ahora, ya que IU ya ha decidido cu�l va a ser su posici�n estrat�gica en el
panorama pol�tico del estado espa�ol y esta posici�n dif�cilmente la va a reorientar
una corriente interna ciertamente minoritaria. No debemos caer en la extrema
incoherencia que significa el militar en una organizaci�n cuyos objetivos y formas no
compartimos y donde el bloqueo destructivo est� servido. Hasta ahora, Corriente Roja
ha demostrado que la direcci�n no ha variado ni un �pice en sus planteamientos
claudicantes debido a nuestra presencia y presi�n, tanto en los �rganos de direcci�n
como en las casi inexistentes asambleas de base. Y no es una postura derrotista o
impulsiva; somos muchos los que llevamos a�os, muchos a�os, dando la batalla en IU
mientras �sta ha ido retrocediendo inexorablemente y deshaci�ndose de cualquier
contenido inquietante para el sistema...
�Qu� m�s debemos esperar?. Corriente Roja no ha negado el di�logo y las
posibilidades de acuerdos a nadie durante estos a�os. Pero ahora, m�s que nunca,
reiteramos que el punto de partida para nuestras decisiones no puede ser bajo ning�n
concepto las intrigas internas y las disputas de aparato en el interior de IU.
VIII.- hace falta una izquierda consecuente que sea una referencia pol�tica para
los activistas
De todos los elementos de la situaci�n que podemos destacar, desde el punto de vista
de la construcci�n de un alternativa de izquierdas, hay uno que debe ser para nosotros
el central: la nueva situaci�n pol�tica abre una contradicci�n central entre las
demandas que expresaron en la calle millones de j�venes y trabajadores y un Gobierno
dispuesto a gobernar para las multinacionales y la banca, canalizando y derrotando el
ascenso del movimiento.
Se hace vital entonces contar con una izquierda consecuente, con una verdadera
oposici�n de izquierdas, resuelta a impulsar la movilizaci�n y a construirse al calor
de ella, enfrentando el fraude y los planes antipopulares del nuevo Gobierno. Se trata
de poner todo nuestro empe�o en construir una izquierda consecuente, alternativa al
Gobierno, al r�gimen mon�rquico y al sistema capitalista, que sea una referencia
pol�tica para los activistas.
No se puede admitir, desde un an�lisis coherente y riguroso de izquierdas, culpar a
los j�venes y a los trabajadores de despolitizaci�n y de no enfrentar el avance del
neoliberalismo. A quien as� razona, mas le valdr�a estudiar por qu� las organizaciones
de la izquierda del pasado siglo no han sabido dar respuesta a la ofensiva del
capitalismo que comienza durante los primeros a�os de los 70 del siglo XX con la
ruptura del pacto keynesiano. Esta falta de respuesta de las organizaciones de la
izquierda, acentuada por la desorientaci�n y sensaci�n de derrota producida por el
derrumbe de los pa�ses del llamado "socialismo real" han dejado a la mayor�a de las
organizaciones pol�ticas, de todas las tradiciones, en un estado de devastaci�n y
falta de alternativa que ha llevado a la mayor�a de ellas a una situaci�n
irrecuperable. Es en este marco en el que debemos abordar el an�lisis sobre IU.
�Es posible corregir el rumbo de IU para que encabece una alternativa al r�gimen
mon�rquico y al sistema capitalista? Sin ning�n genero de duda, NO. Como antes hemos
se�alado, el pasado 12 de marzo, despu�s del atentado, la vida le puso en bandeja a la
direcci�n de IU la gran ocasi�n de encabezar la revuelta contra el Gobierno. En lugar
de hacerlo, sali� corriendo a abrazar al PSOE y con �ste a la Monarqu�a y la unidad
nacional. IU contin�a encerrada en la inmediatez de lo electoral y en la destrucci�n
de la militancia, desnaturalizando el tradicional concepto de esta, y asimil�ndola al
modelo de los partidos del sistema, PP y PSOE, con militantes que se convierten
simplemente en afiliados que no tienen otra misi�n que pegar carteles o acudir a los
m�tines a aplaudir al candidato de turno.
El reto de Corriente Roja se sit�a en el terreno de las necesidades del movimiento
de masas, en afrontar el desaf�o que plantea la contradicci�n central que se abre
entre la lucha del movimiento de masas y el nuevo Gobierno venido a reconducir la
situaci�n y derrotarlas.
ix.- convertir a Corriente Roja en un motor del bloque de la izquierda
Para nosotros/as lo determinante debe ser como avanzar en construir al calor de esas
movilizaciones una izquierda consecuente, anticapitalista, que enfrente los planes
del nuevo Gobierno.
Nuestro objetivo es conformar un polo de referencia plural y abierto a todos
aquellos que quieran luchar contra el capitalismo y por el socialismo. Una
organizaci�n que sea capaz de trabajar en los movimientos de un modo eficaz y sin
sectarismos, capaz de dotarles de contenido aportando nuestra experiencia y al mismo
tiempo aprender de las nuevas formas de organizaci�n y de lucha de los j�venes. Una
organizaci�n que defienda que la contradicci�n capital-trabajo sigue siendo central y
que al mismo tiempo reconozca que el capitalismo ha conseguido, con la complicidad de
las direcciones mayoritarias del movimiento obrero y popular, llevar a cabo un
proceso de regresi�n de la clase obrera. Por un lado a trav�s de la destrucci�n del
tejido industrial, la deslocalizaci�n y la precarizaci�n generalizadas, y por otro,
cooptando a las direcciones obreras, tanto las pol�ticas como las sindicales.
Nuestra experiencia de trabajo en el movimiento de movimientos nos ha ense�ado que
es mucho m�s importante hacer que decir y que la vinculaci�n entre la teor�a y la
pr�ctica es el �nico camino para un proyecto consecuente de izquierdas. Estamos en un
momento en que el hacer se convierte en fundamental y va a ser nuestra prioridad en el
pr�ximo ciclo. En tanto en cuanto seamos capaces de trabajar en la reanudaci�n de la
unidad de clase, en la reconstrucci�n de un movimiento obrero combativo, democr�tico e
internacionalista, en potenciar los movimientos sociales haci�ndonos eco y
representando sus aspiraciones y objetivos, podremos decir que hemos tenido �xito en
la construcci�n del bloque de izquierdas que pretendemos llevar a cabo.
Ya el Ier. Encuentro estatal de Corriente Roja en julio del pasado a�o
plante� una perspectiva pol�tica clara: "Como dec�amos al principio, la debilidad es
grande y la tarea ardua, pero la necesidad hist�rica de construir una alternativa
global al capitalismo es m�s evidente y urgente que nunca. La lucha contra la guerra
ha demostrado en el mundo, y de forma destacada en el Estado espa�ol, una capacidad de
convocatoria in�dita, aunque est� precedida por un nivel alto de movilizaciones, y
sorprendente, si se compara con la relativa desarticulaci�n social en la mayor parte
de las ciudades y pueblos. Agrupar sectores y fuerzas anticapitalistas con el objetivo
de crear un potente bloque de izquierdas que, respetando la autonom�a de los
movimientos sociales, los potencie y se haga eco de ellos, para quien las elecciones y
las instituciones no sean un fin en s� mismo, sino una palanca al servicio de la
movilizaci�n y la transformaci�n socialista de la sociedad, es una tarea
impostergable". (Declaraci�n de Principios de Corriente Roja, Julio del 2003)
El II� Encuentro Estatal de Corriente Roja debe apostar por dar vida,
con todos los compa�eros/as que nos acompa�en, con todos [EMAIL PROTECTED] que ya se
fueron hace tiempo (o los expulsaron) y con los colectivos, grupos y organizaciones
que se sit�an a la izquierda de la pol�tica de IU, a un Bloque de la izquierda
anticapitalista (cualquiera que sea el nombre que le queramos dar). tomando como base
los puntos program�ticos y de principios aprobados en aquel mismo Encuentro.
Se trata de apostar por convertir a Corriente Roja en un motor de la conformaci�n de
ese Bloque que agrupe y sea la representaci�n de la izquierda sindical, de la juventud
precarizada, de los trabajadores inmigrantes, de los movimientos sociales cr�ticos con
el sistema.
Sin pretender aqu� resolver todos los puntos que deber�an conformar las bases
pol�ticas de ese Bloque, podemos decir que se trata de un llamamiento a agruparse para
la lucha
� por la defensa de los derechos de [EMAIL PROTECTED] [EMAIL PROTECTED], el
rechazo a los despidos y a las deslocalizaciones, levantando medidas resueltamente de
clase, anticapitalistas, que enfrenten la precarizaci�n, la miseria salarial, el
desmantelamiento de los servicios p�blicos.. proponiendo medidas contra los Bancos,
las constructoras y las multinacionales.
� Por un rotundo NO a la Constituci�n Europea.
� Por el rechazo de la Constituci�n de 1978
� La lucha contra el r�gimen de la monarqu�a y por la III Rep�blica son sus
elementos ordenadores. Una lucha indisolublemente unida a la defensa de las libertades
democr�ticas y los derechos de todos los oprimidos. El derecho a la autodeterminaci�n
de los pueblos, es parte imprescindible de ese programa.
� Corriente Roja debemos mantener un compromiso inquebrantable de lucha
contra las agresiones fascistas, que hoy tienen a los j�venes y a los trabajadores
inmigrantes en el punto de mira. En la convicci�n de que al fascismo no se le discute,
al fascismo se le destruye, CR alentaremos la lucha contra esas agresiones y
propondremos la necesaria organizaci�n de la autodefensa.
� La lucha por la solidaridad internacional, combatiendo las agresiones
imperialistas, comenzando por el propio imperialismo europeo y espa�ol, constituyen
uno de los perfiles definitorios de ese agrupamiento.
� La construcci�n de esta alternativa solo se puede hacer desde la
recuperaci�n de los principios que dieron origen al movimiento revolucionario en la
era moderna: el internacionalismo, la democracia directa y la independencia de clase
respecto a los aparatos del Estado Burgu�s, con el objetivo de la transformaci�n
socialista de la sociedad.
� El trabajo de construcci�n de una alternativa real al capitalismo,
engarzando la experiencia pr�ctica y te�rica de las luchas de clases que afrontaremos.
la tarea de construir el socialismo como �nica alternativa a la barbarie.
X.- Reforcemos organizativamente corriente Roja
La apuesta por la construcci�n de esa alternativa, por la formaci�n del Bloque de la
izquierda anticapitalista nos exige continuar reforzando la organizaci�n de Corriente
Roja mediante la creaci�n y desarrollo de n�cleos en centros de trabajo, de estudio,
barrios y pueblos.
Todas las medidas organizativas deben perseguir en esta etapa un objetivo claro:
abrir Corriente Roja para que se incorporen el m�ximo de activistas que podamos. Se
trata de construir ese referente pol�tico y en ese sentido la organizaci�n tiene que
estar al servicio de ayudar a esa tarea.
El proceso de los n�cleos: este es un proceso que es necesario que adquiera un
car�cter estatal para evitar las diferencias organizativas entre unos territorios y
otros, permitiendo as� un desarrollo m�s armonioso del conjunto de la organizaci�n.
El n�cleo debe convertirse en el lugar privilegiado y b�sico para el trabajo de los
militantes de CR.
En ellos se ir� avanzando al menos en las cuatro responsabilidades fundamentales
bien identificadas: coordinaci�n pol�tica, organizaci�n, propaganda y finanzas, a las
que debe a�adirse movimiento obrero y movimiento antiglobalizaci�n.
Es fundamental el cumplimiento de los compromisos financieros. En una organizaci�n
como la nuestra, sin cargos p�blicos, es m�s necesario a�n que los diversos
territorios cumplan con los compromisos adquiridos con las finanzas estatales. Adem�s
de esto debemos ser imaginativos en la b�squeda de medios de financiaci�n: la
experiencia de venta de materiales: chapas, banderas, etc., ha sido bastante
satisfactoria, por lo que deber�a convertirse en una tarea a llevar a cabo en todo el
Estado.
Creemos que la intensificaci�n de este proceso organizativo debe ir acompa�ada de
mayor presencia p�blica de CR en manifestaciones, mediante cortejos, manifiestos y
pancartas propias, pegatinas, etc... As� mismo, tras la confusi�n y desmoralizaci�n
instalada en la militancia de IU es muy �til convocar debates y actos p�blicos en los
que realicemos nuestro an�lisis de lo que sucede.
Debemos tambi�n, hacer un esfuerzo en mejorar nuestros medios de propaganda, debemos
mejorar nuestra p�gina web haci�ndola m�s sencilla y accesible para todos. Tambi�n es
necesario que nuestra lista general de correo electr�nico mejore y que procuremos que
cumpla su objetivo, esto es, servir como medio de circular informaci�n y materiales de
inter�s, por lo que es necesario derivar el debate a otros foros. Debemos dotarnos de
una publicaci�n que refleje nuestra l�nea pol�tica y las opiniones de los miembros de
Corriente Roja, esta publicaci�n debe ser el medio principal por el que nos demos a
conocer a la sociedad y debe tener una estricta periodicidad as� como una presentaci�n
lo m�s esmerada posible.
Tenemos, tambi�n, y aceptando nuestra propia pluralidad, que abordar el tema de las
relaciones internacionales. El marco europeo, con las diversas experiencias de unidad
(PIE, Izquierda Anticapitalista, etc.) no debe sernos ajeno, necesitamos en este
sentido definir cual puede ser nuestro grado de implicaci�n en estructuras pol�ticas
europeas y mundiales.
El debate pol�tico, que debe centrarse en la necesidad, contenidos y formas de la
izquierda anticapitalista, aqu� y ahora, debe hacer posible invitar en cada lugar a
colectivos y personas cercanas para analizar con nosotros un futuro inmediato que nos
afecta a todos.
La salida de CR de IU debe implicar la intensificaci�n del trabajo que definimos en
el I Encuentro Estatal de 2003, dirigido a agrupar fuerzas para la construcci�n de un
bloque anticapitalista, o como demos en llamarlo. Entendemos que este bloque debe ser
una uni�n superior de grupos y personas, plural y diversa en lo pol�tico e ideol�gico.
Este proceso pues, no es competitivo, ni con la militancia de personas, ni con
ninguna de las organizaciones pol�ticas pre-existentes (PCE, UJCE, PRT-IR, cuadernos
internacionales.. etc).
Con respecto a las organizaciones y grupos llamados a conformar con nosotros el
Bloque de Izquierdas es necesario que huyamos de cualquier tipo de prejuicios y
rencores del pasado. La sincera aceptaci�n de los principios, la lucha por el
socialismo y la firme voluntad de luchar contra el capitalismo deben ser condiciones
suficientes para la integraci�n en este.
En este sentido, tenemos que atender y establecer relaciones, tambi�n, con las
diversas experiencias locales que se desarrollan en nuestro Estado. Evitar su
aislamiento y saber integrarlos en un marco m�s amplio ser�a muy importante tanto para
las citadas experiencias como para el Bloque en su conjunto. No debemos olvidar que
tanto en la Comunidad de Madrid, con el MIA, como en Catalunya, con las candidaturas
alternativas del Vall�s, entre otras, se desarrollan unas experiencias muy
interesantes y que han obtenido un importante respaldo popular.
xi.- las lineas de trabajo
Entre los ejes pol�ticos de intervenci�n de los meses venideros podemos
destacar en primer lugar la lucha contra cierres, despidos y contra la precariedad. A
Corriente Roja nos debe caracterizar estar los primeros al frente de las luchas
obreras. En los pr�ximos meses la denuncia del Pacto de Competitividad debe ocupar un
papel destacado en nuestra actividad. Desarrollar un plan al respecto debe ser una de
las tareas especificas del II� Encuentro estatal.
Hay que se�alar tambi�n que la movilizaci�n contra la ocupaci�n de Iraq y Palestina
va a seguir desempe�ando un papel crucial. Igualmente nos vamos a implicar a fondo en
la campa�a contra la Constituci�n europea, en particular a partir de que sea aprobada
y se le ponga fecha al refer�ndum. Y la movilizaci�n por la regularizaci�n de los
trabajadores inmigrantes tambi�n va a ocupar un lugar destacado,
La reciente experiencia de los encierros de inmigrantes en Barcelona es buena
muestra de que es un �mbito en el que debemos realizar un paciente, y seguramente poco
gratificante, a corto plazo, trabajo, aunque imprescindible y muy importante para el
futuro y para esa recomposici�n de la unidad de clase para la que la participaci�n de
los trabajadores inmigrantes es pieza clave. La participaci�n de los compa�eros de
Rojos/es en las �ltimas movilizaciones de apoyo a los inmigrantes en Barcelona debe
constituir un ejemplo a seguir en todo el Estado.
Uno de los ejes que siempre hemos destacado en nuestros documentos es el trabajo por
vincular el movimiento antiglobalizaci�n con el movimiento obrero. Nos parece que este
debe seguir siendo un objetivo central y que el terreno de la pr�ctica debe ser el
privilegiado para esta vinculaci�n, el mejor modo de conseguirlo es a trav�s de las
luchas y las movilizaciones. En este terreno debemos enfrentarnos a un problema
capital como es la tendencia a la compartimentaci�n de los diversos movimientos y a la
falta de permeabilidad, fundamentalmente por parte del movimiento obrero, hacia las
nuevas formas de organizaci�n y lucha del movimiento antiglobalizaci�n.
La recomposici�n de un movimiento obrero combativo, democr�tico y de clase
constituye el principal objetivo de Corriente Roja. Declaramos esto sin ning�n tipo de
fetichismo hacia ningunas siglas, pero con el absoluto respeto hacia todas las
opciones de organizaci�n de los trabajadores en los diversos sindicatos. Y lo hacemos
sabiendo que las actuales estructuras sindicales no representan ni defienden, y lo
que es peor, no tienen ning�n inter�s en hacerlo, a la mayor�a de la clase trabajadora
de nuestro pa�s que vive inmersa en lo que hemos dado en calificar como precariedad.
El discurso y la acci�n de las burocracias sindicales est� solamente dirigido a la
negociaci�n a la baja de las condiciones laborales de la cada vez m�s menguada capa de
trabajadores fijos y con derechos. La organizaci�n de los precarios es urgente y
necesaria para una proyecto coherente y eficaz de transformaci�n social.
En el movimiento contra la ocupaci�n de Iraq y Palestina debemos tambi�n de volcar
nuestros esfuerzos en el mismo sentido en el que hemos estado trabajando hasta el
momento. Fomentando la movilizaci�n sostenida, denunciando el papel de las bases y de
la OTAN en el entramado al servicio del imperialismo norteamericano y, en el nuevo
marco de la resoluci�n de la ONU, denunciando que una resoluci�n de este organismo,
antidemocr�tico y al servicio de los USA , no legitima de ning�n modo la ocupaci�n y
el genocidio de un pueblo que tiene el perfecto derecho a decidir por s� mismo su
destino. Denunciar adem�s, el doble rasero de la ONU ante la ocupaci�n y el genocidio
del pueblo palestino y su legitimaci�n de la ocupaci�n de Iraq.
Otro de nuestras tareas centrales debe ser intensificar y fortalecer las plataformas
unitarias contra la Constituci�n Europea. Esto debemos hacerlo en varias direcciones:
en primer lugar es necesario continuar la labor pedag�gica de divulgaci�n de los
contenidos de la Constituci�n por medio de reparto de hojas explicativas, realizaci�n
de debates, etc., es necesario, adem�s, intentar aumentar el grado de movilizaci�n
social en contra de la Constituci�n integrando cada vez m�s activistas en las
plataformas locales y territoriales. De nuevo en este frente nuestra capacidad para
vincular los contenidos de la Constituci�n Europea con luchas concretas debe ser el
eje de nuestro trabajo. El cierre de empresas y su traslado al Este constituir�n con
toda seguridad un buen ejemplo para denunciar el modelo de construcci�n europea que
pretende institucionalizar el Tratado Constitucional.
Debemos tambi�n intensificar nuestro trabajo en campos en los que hemos
mostrado en el pasado una mayor debilidad, en este sentido es fundamental que
abordemos con mayor intensidad nuestra actuaci�n en el movimiento juvenil acrecentando
nuestra presencia en el �mbito estudiantil tanto universitario como en las ense�anzas
medias.
La vertebraci�n de un movimiento ecologista, en defensa de la
Naturaleza, contra la esquilmaci�n de los recursos naturales, el desgaste y la
sobreexplotaci�n del suelo, el aire y el agua, el equilibrio de los ecosistemas
naturales...
Corriente Roja tratar� de influir con la acci�n y la movilizaci�n en la
organizaci�n y la opini�n, en espacios de entendimiento como movimientos ecologistas
anti-imperialistas, como las cooperativas de consumidores de agricultura ecol�gica,
movimientos anti-especulaci�n urban�stica, etc..
El movimiento ecologista no se puede sentir representado por los partidos "verdes"
actuales, ni por algunas organizaciones de car�cter reformista, solo desde y hacia el
socialismo encontraremos respuestas a los problemas medioambientales.
XII.- Una construcci�n estrategico-program�tica con perspectivas
Nuestras bases pol�ticas estrat�gicas
Son las tareas en las que encontramos mayor grado de consenso las personas que nos
reclamamos de CR y a las que debemos dedicar buena parte de nuestra elaboraci�n para
ir conformando nuestro programa. Como punto de partida contamos con los principios que
elaboramos en el Ier Encuentro en los que tenemos que profundizar para ser capaces de
extraer las tareas prioritarias. Y, desde las diversas comisiones de CR, contribuir a
su desarrollo y mayor grado de concreci�n. Entre ellas apuntamos algunas por su
trascendencia en un proyecto transformador y anticapitalista como el de CR
- La solidaridad internacionalista
- La lucha contra las guerras imperialistas
- La democracia participativa, radical y directa
- La lucha por la Rep�blica
- No a la construcci�n europea que consolida el Tratado de Constituci�n
europea
- La necesaria recomposici�n de la unidad de la clase desde posiciones de
independencia de clase, para la reconstrucci�n de un movimiento obrero con un eje
vertebrador asambleario, internacionalista, basado en un funcionamiento democr�tico y
en alianza estrat�gica con el movimiento altermundista.
- Por el derecho de autodeterminaci�n de los pueblos
- La superaci�n del patriarcado en base a las luchas feministas y de las
luchas de la juventud como componentes estructurales del proyecto emancipador.
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