Los puntos sobre las �es

El �mulo de Koldo

Por Eduardo Inda
El Mundo
04/04/05, 03.59 horas

-Como dirigente del PP e �ntimo amigo de Mayor Oreja, Carlos
Iturgaiz tiene gran responsabilidad en la represi�n de nuestro
pueblo. Vamos a seguirle a todos los sitios donde vaya y le
vamos a machacar hasta que el machaque a los presos vascos
no cese. Nadie tiene derecho a andar por la calle mientras
nuestros derechos sigan conculcados.

��A qu� me recuerda la campa�ita que le han montado El
Egipcio y su mariachi a Pedro J. en el umbral de su casa de la
Costa de los Pinos?�.

Andaba este servidor de ustedes intentando descifrar este
enigma cuando mi cada vez m�s fr�gil memoria hizo ��click!�,
rescat� este rebuzno del disco duro y dibuj� inconscientemente
la escena.

Una indignidad de marca mayor que, para m�s se�as, sali� de la
enferma mente de un batasuno de nombre Koldo en 1996. Sobra
decir que se puede ser m�s sincero pero no m�s desalmado ni
m�s chulo que este Koldo que no recuerdo si es Gorostiaga o
Casta�eda que tanto monta, monta tanto. El c�rculo de la
ignominia se cierra al conocer el lugar donde vomit� esta
amenaza: a las puertas del hogar familiar de san Carlos Iturgaiz
en la margen izquierda de la r�a de Bilbao.

Un suceso que se desarroll� en Portugalete pero que bien podr�a
haber tenido por escenario esa guechotarra calle de Manuel
Smith que es sistem�ticamente bombardeada para amedrentar a
esa entra�able saga que son los Delclaux o esa librer�a Lagun de
Mar�a Teresa Castells que ha sido apedreada, incendiada y
avasallada decenas de veces por vender libertad de expresi�n.

Est� todo inventado. En el caso que nos ocupa habr�a que
apostillar desgraciadamente inventado. El copyright de estos
tan abominables como normalmente infalibles m�todos que
pasan por meter el miedo en el cuerpo al enemigo en el lugar
m�s �ntimo, us�ase, en su hogar, a los ojos de sus hijos, no
corresponde al binomio ETA-Batasuna por mucho que se haya
empe�ado en perfeccionarlos. No. Tengo tan claro que no los
invent� el nazismo como que alcanz� su m�xima y m�s
despreciable expresi�n durante esa razia de la Noche de los
Cristales Rotos que arras� los guetos jud�os. Los seguidores del -
ex aequo con Stalin- mayor psic�pata de todos los tiempos,
Hitler, cercaban, quemaban, saqueaban o marcaban las
viviendas o los comercios de los hijos de Israel con una estrella
de David como se marca a una vaca o a un caballo. Este
pogromo persegu�a meter miedo y obligar a la v�ctima a hacer
las maletas o dejar el camino expedito para que viniera otro con
menos escr�pulos a�n para terminar el trabajo. Esto es: para
asesinar al jud�o de turno.

Dios me libre de equiparar a Serra con los etarras o con el III
Reich. Tampoco su colaborador es -de momento y que sepamos-
 un tipo activamente violento pese a que en sus libros no se
corta un pelo a la hora de defender la conveniencia de instaurar
el �IV Reich� y de �colocar bombas en actos p�blicos�. Este
p�jaro de cuentas a�n no ha pasado de la teor�a a la praxis. Su
especialidad es la violencia pasiva.

Hay m�s diferencias: mientras la indisimulada meta de este
t�ndem es aniquilar civilmente al adversario, la de nazis y
etarras es matar f�sicamente al discrepante. Vamos, que no me
veo ni al usufructuario de Es Baluard ni al colaborador del
Balears y cabecilla del Lobby, Jaume Sastre, cogiendo una
pistola y li�ndose a tiros con nosotros o rompi�ndonos un bate
en la cabeza. Pero en unos y otros s� hallo modus operandi y
objetivos comunes: expulsar del cortijo a los que se han
atrevido a proclamar ��basta ya!� a sus cacicadas, a los que
exigen que sean ante la ley iguales que todos los ciudadanos y
a los que ni piensan ni son moralmente como ellos.

Quieren quitar de en medio a los que nos negamos a mirar hacia
otro lado ante los pelotazos urban�sticos de la familia o ante la
apropiaci�n de un espacio p�blico que ha costado a los
contribuyentes de Mallorca 3.200 millones de pesetas. En este
caso se une el hambre de popularidad de un Lobby per la
Independ�ncia que cabe en un 600 con las ganas de comer de
un septuagenario editor al que el coco le juega malas pasadas
por esas cosas de la edad. En el caso que nos ocupa el fin
primero y �ltimo del d�o din�mico no es otro que sacar a
gorrazos de Mallorca a Pedro J., a Eduardo Inda, a los dos por el
precio de uno.

As� se las gasta Serra desde tiempos inmemoriales con probada
eficacia: primero te hace por las buenas una oferta de �sas que
no se pueden rechazar y luego te invita a aceptarla por las
malas. O �s�� o �s��. A este siciliano no le vale otra respuesta.

Pedro J. lo sabe bien porque sufri� la etoniana educaci�n del
personaje en carne propia tal d�a como hoy hace diez meses y
doce d�as. El septuagenario baranda del diario sensacionalista
Ultima Hora y del independentista Balears aprovech� la boda del
Pr�ncipe para asaltar con su habitual politesse y su alambicada
dicci�n a Pedro J:

-���Esto no puede seguir as�, no puedo aceptar bajo ning�n
concepto lo que tu peri�dico dice sobre m� y sobre el museo!!!.

-Mira, Pedro, lo que tienes que hacer es hablar con Eduardo
Inda.

Ni el fondo ni las formas de las explicaciones de Pedro J.
satisfacen al personaje porque endurece a�n m�s si cabe el
rictus y estalla:

-���Esto es inaceptable, t� eres el responsable del peri�dico, en
mi peri�dico esto no pasar�a nunca!!!

Pedro J. tiene que aclararle una obviedad no tan obvia para un
tipo como Pedro Serra que se mueve por la vida a golpe de
despotismo:

-El peri�dico de Baleares se hace en Baleares, no en Madrid.

Serra se las pira no sin antes advertir a Ram�rez que se atenga
a las consecuencias. La vendetta no tardar� en llegar... El 3 de
agosto, curiosamente la misma jornada en la que EL MUNDO y
DM revelan que Serra les ha enviado un requerimiento notarial
exigi�ndoles que no critiquen m�s su rol en Es Baluard, Sastre
convoca una manifestaci�n en la casa de la pareja Pedro J.-
Agatha en la Costa de los Pinos para protestar por la �piscina
ilegal que se han hecho�. El aviso a navegantes de El Egipcio se
ha cumplido, por colaborador interpuesto, pero vaya si se ha
cumplido. Mentiras aparte... porque la pileta tiene todos los
permisos en vigor y porque fue construida en 1974 por el
anterior propietario, Joaqu�n Calvo-Sotelo. O sea, mentira sobre
mentira o mentira al cuadrado la del d�o SS (Serra-Sastre).

Luego, como esta excusa no colaba, ingeniaron otra: su
derecho a entrar en la piscina, una de las 1.750 instalaciones -
cifras dadas por Ultima Hora- en dominio p�blico mar�timo-
terrestre que hay en Mallorca y que, casualidades de la vida, es
la de Pedro J. Conclusi�n: les importa un pito la situaci�n de las
otras 1.749, les importa otro pito la situaci�n de la de Pedro J.,
lo �nico que quieren es acongojarle cueste lo que cueste y
caiga quien caiga. Lo de la pileta es una excusa como otra
cualquiera. Es tan p�blica como las otras 1.749 restantes pero
con una peque�a gran diferencia: el resto de los concesionarios
ni est� amenazado por ETA, ni est� en el punto de mira del
terrorismo islamista.

A El Egipcio y no digamos ya a su colaborador, que est� m�s
pall� que pac�, les preocupa y les ocupa el medio ambiente lo
mismo que a m� la petroqu�mica. O sea, cero patatero. Ser� m�s
dif�cil que un camello pase por el ojo de una aguja que esta
pareja de hecho cuide la naturaleza. �Desde cu�ndo un clan que
intent� arrasar una finca forestal protegida de Calvi� con 520
viviendas tiene como leit motiv la defensa del medio ambiente?
Este Egipcio lo m�s verde que ha visto en su vida es un billete
de 100 euros o de 1.000 d�lares -�stos, ya les contar� un d�a
por qu�, le pirran-. La cosa tiene a�n m�s guasa si cabe si
caemos en la cuenta de que el yern�simo, ese clon de Juli�n
Mu�oz que es Jes�s Boyero, intent� enjuagar la operaci�n con
un hotel de S�ller en dominio p�blico mar�timo-terrestre que es
un atentado contra el medio ambiente de libro. Inmueble sobre
el que ni el Lobby ni el GOB han dicho ni mu hasta el momento.
Como tambi�n llevan ya casi tres a�os sin decir esta boca es
m�a ante el casopl�n que el conseller de ���Medio Ambiente!!! del
Consell se hizo en un promontorio de la sierra que es Area
Natural de Especial Inter�s.

Que el prop�sito de estos dos es vengarse de Pedro J. no lo
digo yo, lo dice Sastre. �Hay que irse a ba�ar a la piscina de
Pedro J. en la Costa de los Pinos [facilita la direcci�n] para
protestar por las campa�as nauseabundas, forasteras y
antimallorquinas de EL MUNDO contra la lengua catalana�,
afirm� el sujeto textualmente -ni quito ni pongo coma-.
Conclusi�n: estos pollos lo que quieren es vengarse de esta
casa por abanderar la constitucional causa del biling�ismo y por
liderar la batalla contra las indecencias de Serra. Claro que esto
le suena a chino a un tipo que apuesta por expulsar de
Mallorca �a los andaluces y a los que no hablan catal�n�,
meterlos en un barco y hundirlo. Una joyita, como ven, el �mulo
�ste de Koldo el de Portugalete que acaba de anunciar una
campa�a para limpiar la costa. Campa�a que, siguen las
casualidades, comenzar� junto al chal� de Pedro J. y Agatha.

Que su �nico af�n es hacer la vida imposible a Pedro J. para que
o se largue, o me largue yo, o me calle la boca o, puestos a
pedir, las tres cosas a la vez, lo archiconfirma otro hecho que lo
dice todo: el t�tere de Serra respondi� no cuando apelando al
m�s com�n de los sentidos, el sentido com�n, la Delegaci�n del
Gobierno le propuso como alternativa manifestarse a las puertas
de EL MUNDO.

Que se anden con tiento Sastre, Serra y el heredero que nunca
tuvo el editor (Miguelito). Porque la Justicia conden� a los
batasunos por intentar �compeler a Iturgaiz a hacer lo que no
quiere� y por pretender �coartar su libre desarrollo pol�tico y
personal�. Al t�tere de Serra ya lo han sentado en el banquillo.
Por algo ser�. Y, entre tanto, que dejen de lanzar cortinas de
humo para tapar unas verg�enzas llamadas Son Massot y Es
Baluard. Y que expliquen a los ciudadanos el qu�, el c�mo, el
d�nde, el cu�ndo y el cu�nto de estas verg�enzas. Que ya va
siendo hora. El problema no es la piscina, el problema no es
Sastre, el problema es Serra.





http://www.araisempre.org
http://araisempre.org/mailman/listinfo/ais_araisempre.org

Responder a