Russel Means
Foto: archivo

  La República Lakota
  
matteo dean 
   
  México, D.F., 11 de febrero (apro).- El pueblo de los lakota se retira, 
“formal y unilateralmente, de todos los tratados y acuerdos impuestos por el 
gobierno de Estados Unidos”.

Con esta posición, expresada en conferencia de prensa en Washington el 17 de 
diciembre pasado, cuatro representantes del pueblo indígena lakota –mejor 
conocido como sioux-- declararon la independencia de su territorio y la 
creación de la República Lakota. 

Explicaron las razones de la declaración de independencia:

“Hemos esperado 155 años para que el gobierno de Estados Unidos cumpla con la 
palabra suscrita en los tratados” que firmó con los lakota, sin embargo, “las 
continuas violaciones a estos acuerdos han dado como resultado la casi 
aniquilación física, espiritual y cultural de nuestra gente”. 

Actualmente existen unos 150 mil indígenas lakota. Se encuentran repartidos en 
cinco estados: Nebraska, Dakota del Norte, Montana, Dakota del Sur y Wyoming.

Russel Means, histórico activista indígena a favor de los derechos de los 
pueblos originarios de Estados Unidos, explicó:

“Ya no somos ciudadanos de Estados Unidos de América. Todos los que viven en el 
área de esos cinco estados que comprenden nuestro país están invitados a unirse 
a nosotros”.

Y agregó: “Estamos ejerciendo de manera legal nuestro derecho a ser libres e 
independientes”.

Una larga historia

Los cuatro representantes de este pueblo indígena –agrupados en la organización 
Lakota Freedom-- que fueron a Washington para declarar su independencia 
respecto de Estados Unidos, son: Gary Rowland, Duane Martín, el mencionado 
Russel Means y Phyllis Young. Ésta última la única mujer de la delegación.

En entrevista con Apro, la líder indígena Phyllis Young explicó que la 
declaración de diciembre fue el fruto de un largo camino que comenzó hace 33 
años. 

“En 1974 se efectuó el Primer Encuentro Indio Internacional sobre Tratados en 
Estados Unidos, el cual estableció dos objetivos: el primero, que Naciones 
Unidas nos reconociera como pueblos indios, para lo cual abrimos una oficina en 
Nueva York y nos volvimos una ONG. 

“El segundo era regresar al estatus original de nuestras naciones”, dice. 

Tales objetivos quedaron plasmados en la Declaración de los Nativos Americanos 
de Independencia Continua.

De acuerdo con Young, lograron el primer objetivo el pasado 13 de septiembre, 
cuando la ONU aprobó la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indios.

“Nuestra declaración de independencia es el primer paso para conseguir el 
segundo objetivo”, señaló.

No es la primera vez que los lakota buscan la independencia. 

El 28 de febrero de 1973, un grupo de indígenas del American Indian Movement 
--entre los que se encontraba Russel Means-- tomó con las armas la población de 
Wounded Knee Crock y declaró su independencia. La acción acabó con la 
intervención armada de la Guardia Nacional y un saldo de dos muertos entre los 
insurrectos y varios detenidos.

Wounded Knee Crock es un lugar símbolo para el pueblo lakota. En 1890 el 
Ejército estadunidense realizó allí una masacre de este pueblo.

A diferencia del pasado, ahora los lakota buscan su independencia por medios 
pacíficos y utilizando los espacios que les brindan las mismas leyes de Estados 
Unidos.

Young aclaró: “No creo que haya la posibilidad que se repita la tragedia de 
1973, pues somos un movimiento pacífico. Ya hicimos una guerra, pasaron muchos 
procesos y hubo muertos. Pero esta vez no estamos armados y queremos sólo el 
derecho de gobernarnos”. 

Según la activista indígena, Lakota Freedom no tiene pensada alguna acción 
militar o paramilitar. “No somos un movimiento armado –aclara-- sólo queremos 
actuar dentro del sistema de leyes de este país y en el marco internacional. 
Queremos un autogobierno fundado en la Constitución de Estados Unidos”. 

Precisó: “Fundamos nuestra decisión de rescindir todo tratado firmado desde el 
siglo antepasado con Estados Unidos en el artículo sexto de la Constitución (…) 
Apelamos también a los artículos 49 y 60 de la Convención sobre Tratados de 
Viena de 1969, además de la reciente declaración de ONU” sobre los derechos de 
los pueblos indios. 

Las razones

Young señaló las razones del movimiento de independencia del pueblo Lakota: 
“Tenemos una tasa de mortalidad infantil 300% más elevada que en todo Estados 
Unidos. Nuestros hombres tienen una expectativa de vida de 44 años, segundos 
sólo después de Haití y peor que ciertos países africanos”. 

Además, precisó, “la tasa de suicidios entre los jóvenes lakota es 150% más 
elevada que entre los jóvenes estadunidenses”. Denunció que 21% de los 
encarcelados en los estados en donde se encuentra su territorio corresponde a 
indígenas lakota. 

En materia de salud sostuvo que los lakota sufren en “porcentajes 
espeluznantes” enfermedades como tuberculosis, cáncer cérvico-uterino y 
diabetes. “Estas tres enfermedades inciden en nuestro pueblo diez veces más que 
en todo Estados Unidos”. 

A ello agregó las pésimas condiciones socioeconómicas de su pueblo: una tasa de 
desempleo de casi 85%, “mientras quienes logran trabajar reciben sueldos 
anuales de entre 2 mil 660 y 3 mil 500 dólares”. 

Se pregunta: “¿Cómo podemos seguir viviendo así?”.

La líder indígena destacó el deseo de su pueblo de recuperar su cultura. Dice: 
“Hemos afirmado el derecho a nuestra religión y nos preparamos para abrir 
escuelas en las que se estudie nuestro idioma y nuestra historia”. 

Actualmente sólo 14% de la población lakota habla su idioma nativo. La mayoría 
son personas mayores de 65 años de edad. Según Young, ello se debe a que “aquí 
el racismo es más sofisticado y nos convencen del modelo americano”. 

Añadió que “nos empujan a estar de acuerdo con la explotación de nuestra 
tierra, agua y recursos naturales. Nos acostumbran al silencio frente a la 
explotación”.

Relaciones públicas

En su carta-declaración de independencia dirigida al Departamento de Estado, 
Lakota Freedom desconoció los “acuerdos incumplidos” con el gobierno de Estados 
Unidos. Sin embargo, en la propia misiva invitó a sus representantes a entablar 
un diálogo. 

Young puntualizó: “Exhortamos al gobierno de Estados Unidos a que negocie con 
nosotros. De no hacerlo, comenzaremos a ejercer nuestra soberanía. Estamos 
comenzando un gobierno autónomo. Tenemos que buscar un desarrollo distinto para 
nuestra gente (…)”.

Recordó que, en 1977, Estados Unidos reconoció la existencia, dentro de su 
territorio, de la llamada Confederación de las Seis Naciones, en el noreste del 
país. “Ellos ya tienen su propio pasaporte y están reconocidos por 62 países en 
todo el mundo”.

Además, “diversos gobiernos han declarado que están considerando un 
reconocimiento hacia nosotros”. 

Entre estos gobiernos estarían los de Venezuela, Bolivia, Chile, Sudáfrica e 
Irlanda, según comentaron en diciembre los cuatro representantes de los lakota. 

Young señaló que su movimiento cuenta también con el apoyo de muchos ciudadanos 
estadunidenses. “Tenemos el apoyo de mucha gente: científicos, abogados y 
doctores que quieren llegar aquí y ayudarnos”. 

“Hemos invitado a todos los que viven en nuestras tierras a quedarse y a 
echarnos una ayuda”, sostuvo. 

Y agregó, con orgullo: “Mucha gente que vive en nuestro territorio nos apoya 
porque se encuentra en situaciones parecidas. Hasta hay gente que nos quiere 
regresar la tierra. Tanto es así que tuvimos crear una fundación que se hiciera 
cargo de la tierra recuperada”, aunque, aclaró, “no queremos expulsar a nadie”.

En octubre último Gary Rowland Jr. hijo del portavoz lakota del mismo nombre 
que fue a Washington y descendiente directo del famoso Caballo Loco, viajó a 
Vicam, Sonora, para participar en el Encuentro de Pueblos Indígenas de América, 
convocado por La Otra Campaña.

Allí, Rowland Jr. afirmó: “Nuestra lucha es muy parecida a la de ustedes y es 
una lucha por la tierra y por el derecho a vivir”.

Interrogada al respecto, Young confirmó que existe “cierta relación” con el 
movimiento indígena del sureste mexicano y con los movimientos de todo el 
continente: “Apoyamos el derecho de todos los indígenas a existir en el mundo. 
En todo el continente somos lo mismo. Estamos ligados a todos los pueblos 
indios”. 

Precisó: “Conocemos la lucha del EZLN. Hemos estado allá, en Chiapas. Nos 
ayudaron a apreciar la vida porque estamos en la misma lucha”. 

Consideró que tanto los lakota como los indígenas mexicanos han “vivido la 
represión en formas y tiempos distintos, pero hemos sobrevivido a las matanzas, 
al terror. Apreciamos a todo la gente que lucha, desde Chiapas hasta Oaxaca”. 

Sostuvo que “su lucha es nuestra lucha”.


                                 
  [Ukhamawa: Noticias Indigenas]  
  http://espanol.groups.yahoo.com/group/ukhamawa/
http://ukhamawa.blogspot.com
   

















       
---------------------------------

¡Capacidad ilimitada de almacenamiento en tu correo!
No te preocupes más por el espacio de tu cuenta con Correo Yahoo!:
http://correo.espanol.yahoo.com/

[Non-text portions of this message have been removed]

Responder a