de sus colegas hombres son padres. Las mujeres más pobres hoy tienen más oportunidades de trabajo remunerado. Pero en muchos países las hijas de las familias pobres son las últimas en comer. A las mujeres les va hoy mejor que nunca (imagínense cómo era antes), pero en demasiados aspectos aún les va muy mal. Y mucho peor que a los hombres. La brecha de salarios, oportunidades, influencia, acceso a la educación, la salud, y en los países más pobres, a la comida, que aún existe entre hombres y mujeres es enorme. De hecho, en algunos países ser mujer es muy peligroso. Las mujeres son los seres humanos con los que más se trafica en el mundo y, para muchas de ellas, ser madres, o casarse implica correr riesgos mortales. Morir dando a luz es muy raro en los países ricos y muy frecuente en los países pobres. La probabilidad de morir como consecuencia de un parto es 200 veces mayor en África, Asia o América Latina que en Europa o Norteamérica y las mujeres que no mueren por dar a luz corren el riesgo de ser infectadas con el virus del sida por sus maridos o compañeros. Un estudio de Naciones Unidas encontró que, en la India el 90% de las mujeres con VIH lo contrajeron de sus maridos. Lo mismo pasa en África y América Latina.
Sin embargo, a pesar de la tragedia que implican estas brechas entre hombres y mujeres y de sus poderosas causas- políticas, económicas, culturales- las cosas están cambiando. Demasiado lentamente, pero están cambiando. Las fuerzas a favor de esa transformación son tan variadas como sorprendentes. Recientemente, dos investigadores, David Richards y Ronald Gelleny, realizaron un amplio análisis estadístico del impacto que en 130 países tuvo la globalización sobre las mujeres durante el período 1982- 2003 ¿su conclusión? "en la mayoría de los casos, la globalización económica está asociada con una mejoría en la situación de las mujeres". Obtenga el máximo provecho del Web. Descarga GRATUITA de MSN Explorer: http://explorer.msn.es/intl.asp#es [Non-text portions of this message have been removed]
