Amaneciendo está: SI por un gobierno propio, NO al racismo, la violencia y el latrocinio de los Prefectos
Carlos Mamani La esperanza, la convicción que un día terminará el tiempo del mal, ha llevado a nuestro pueblo por el camino de la persistencia: seguir siendo. El tiempo transcurrido ha sido muy largo, pero asimismo hemos mantenido memoria de nuestra identidad, nuestras instituciones, el orgullo de nuestras glorias pasadas. Fuimos una nación, un Estado con una extensión territorial mayor al de la actual república, una población que para el momento en que llegaron los invasores españoles no sufría de los males que hoy nos aqueja: pobreza, exclusión, racismo. El gobierno de Mallku Qhapaqa era efectivo nadie sufría de hambre, sed y frío; todos, grandes y chicos participaban de la comida. Qamiri, rico, era el estado de las personas que habitaban el Qullasuyu, así pues el cura jesuita Ludovico Bertonio, comprendió que la gente del país era Qullana! Con Pizarro, Valverde y toda la pandilla de salteadores, vino la peste negra, el día se convirtió en noche oscura chaupi punchaypi tutarasqa. Los extranjeros tenían un único fin robar, saltear. Así hicieron desde que pisaron nuestra patria. Oro, plata, piedras preciosas, perlas. fueron saqueados de los sitios sagrados, edificios públicos, casas particulares y fueron llevados a España; de allí a Europa y el mundo. Cuando no hubo qué robar, torturaron a la gente para saber dónde estaban las minas o dónde había más ciudades. Con ese objeto fue establecida la administración colonial (el Estado colonial), impusieron sus leyes para legalizar el asalto, para que la explotación del pueblo nativo sea total. Del indio, como llamaron a los nativos, lucraban todos: burócratas, comerciantes, militares, curas; todos se hacían ricos robando al indio. La colonia asentada en el país, en verdad fue una comunidad de asaltantes protegidos en las leyes españolas, tenían a sus curas para tener tranquilas sus conciencias de tanto crimen y delitos cometidos. La administración colonial no fue otra cosa que un Estado para el saqueo sistemático y organizado. Pasaron, cien, doscientos, trescientos de años, habría la colonia dejado atrás su razón de ser? No! A pesar de las guerras que armaron Tupa Amaru, Tupa Katari (1780-1781) continuaron en el apego a su tradición. Fue así que siendo España una monarquía liberal, que reconocía en su Constitución la igualdad de sus gentes, la colonia se independiza fragmentada en varias repúblicas. Debían esforzarse en mantener sus buenas costumbres. En la república boliviana la suerte deparada a los indios no difería para nada de pueblos del Africa y Asia que estaban siendo sometidos por las potencias coloniales europeas, es más la colonia tenía el firme propósito de exterminarlos, tal como ya estaba ocurriendo en la Argentina, Chile. El despojo de las tierras de comunidad en los andes, el exterminio de la nación Chiriguana, la esclavitud/extermino de los pueblos de la Amazonia en la explotación del caucho son testimonios de colonialismo republicano, tan depredador y genocida. Para la colonia convertida en nación, ejemplo que fue seguido por Rodhesia en el Africa, la persistencia de los pueblos nativos, fue calificado como el problema del indio, esto es que el problema no pudo ser solucionado mediante la vía más expedita: el exterminio (ahora se dice limpieza étnica). La solución encontrada fue la asimilación, los indios se convertirían en ciudadanos, se civilizarían, tratarían de parecerse a la colonia; para eso mediante el servicio militar, el servicio doméstico, la escuela aprenderían el castellano, se vestirían y caminarían como si fueran blancos! A pesar de todos los esfuerzos realizador por la república desde el años de 1952 muy poco de eso ocurrió, cuando el indio aprendió el español y supo escribirlo, prontamente lo denunció como etnocidio, similar al genocidio. Desde fines del decenio 1960 se gestó un proceso de concienciación del estado de colonización a que estaban sujetos los pueblos nativos y sus instituciones. Sin contar con ningún recurso institucional, y sí con todo el poder estatal en su contra, el Pueblo Indio comenzó un activo proceso de fortalecimiento de la identidad nacional, particularmente en la región andes, donde el Qullasuyu y sus símbolos reaparecieron nuevamente. La wiphala fue gradualmente apropiada por las instituciones y organizaciones indias hasta convertirse en la bandera de la indianidad continental. Fue tal el impacto de la indianidad movilizada que el cineasta más importante del país rodó con la wiphala, Banderas del Amanecer, película premonitoria de lo que hoy ocurre en esta parte de Los Andes y la América del Sur. En este recuento de la historia volvamos al principio del tiempo de la oscuridad. Llegando los extranjeros lo primero que hicieron fue secuestrar y asesinar al Inka. Desde entonces el gobierno, o más propiamente dicho, la administración fue monopolio de los extranjeros, sus descendientes. Siendo el país, la república de Bolivia, habitada mayoritariamente por nativos: chiriguanos, moxeños, chiquitanos. aymaras, quechuas, urus, era gobernado por miembros de la minoría, los descendientes de los colonizadores españoles. Presidentes, ministros, diputados heredaban los cargos. El privilegio pasaba de padres a hijos, familias gobernaron el país, sus departamentos y provincias. Sin embargo como no podían permanecer refractarios a los procesos mundiales, especialmente sus confrontaciones ideológicas y políticas, también jugaron con mucha habilidad, a las contradicciones de clase, idealizaron la dictadura del proletariado, protagonizaron aventuras de guerrilla. pero todo era en familia! Necesitaban en sus disputas internas de poder adoptar ideales, proyectar discursos utilitarios para movilizar a los indios de las minas, las fábricas y el campo. Cuál ha sido el destino de la izquierda boliviana? El régimen de la Unidad Democrática y Popular, el colapso de la economía, inflación descomunal, etc. Para que el socio de Hernán Siles Suazo, Víctor Paz E. imponga el modelo neoliberal, el estado de la precariedad en beneficio del capital transnacional! Cuánto defieren los Paz, Paz Zamora, Banzer, Sánchez de Lozada. de sus antepasados llegados de España? Casi nada, su visión de país continua siendo tan colonial como en los mejores tiempos de Francisco de Toledo (1570). El desprecio, racismo y exclusión de los pueblos indios son practicados con descaro, entonces la violencia es el mejor instrumento del que disponen para el escarmiento de los rebeldes, es ésta la explicación de la criminalidad desatada con inusitado rigor desde el año 2000. El tiempo de la oscuridad se está acabando, los criollos, como gustan llamarse los hijos de Pizarro, ya no tienen la capacidad de justificar su dominación. No tienen argumento para convencer sea con la religión, el racismo o la violencia física la efectividad del poder de su dominio. Ha sido tan importante que Felipe Quispe les haya encarado, frente a cámaras de televisión (octubre 2000), para decirles sus verdades: "asesinos, inquilinos por qué me matan?". Lo ocurrido durante los meses de febrero, septiembre y octubre 2003 no fue más que la constatación de la naturaleza profundamente colonial del sistema político a los ojos del pueblo. La conciencia política está labrada en el sacrificio, el dolor del hermano asesinado por un régimen supuestamente democrático. El indio, comunidad, masa en movilización no vota más por el q'ara, elige a uno de los suyos, hace Presidente de la República a Evo Morales Ayma. Tupa Amaru Inka, asesinado por Francisco de Toledo en 1572, fue el último de nuestros gobernantes, a 433 años en el Qullasuyu el gobierno retornó al mando de un hijo de ayllu, Urinuqa de la Nación Karanka. Qué ha ocurrido? Cuál la significación del hecho? Los pueblos colonizados para gobernarse nuevamente tuvieron que pasar por el sacrificio de una guerra de liberación nacional, así nos enseñan las experiencias africanas y asiáticas. El colonizador no deja de buena gana el poder político, requiere ser echado por la fuerza de las armas, o como nos enseña el ejemplo de la India, por la desobediencia. Aquí, con las mismas reglas establecidas por el colonialismo, el gobierno ha retornado a los indios. El camino de solución del problema colonial ha sido entonces de una revolución en democracia, parecida al proceso sudafricano. El gobierno del Presidente Evo Morales ha dado las más grandes muestras de voluntad de diálogo, de conciliación con los sobrevivientes del antiguo régimen. Sin embargo la respuesta ha sido la rebelión, el uso recurrente de la violencia simbólica y física. Lo socios menores de Gonzalo Sánchez de Lozada que lograron parapetarse en las Prefecturas de Departamento, al no tener a su disposición a los aparatos de coerción del Estado, armaron bandas de paramilitares, uniones juveniles, que alcoholizados y drogados siembran terror, desafían a la policía y al ejército para impedir que el Presidente de la República visite ciudades y provincias. Cuál la justificación? La autonomía departamental y una sarta de acusaciones que no mide en epítetos e insultos: antidemocrático, autoritario, totalitario, etc. Wiphalas al viento, banderas del amanecer, anuncian el fin de la oscuridad, de la noche colonial; será otro día, el sexto sol en nuestra tradición histórica. El domingo 10 de octubre el pueblo expresará nuevamente y de manera contundente en urnas su voluntad: nunca más un gobierno que no sea nuestro, nunca más al saqueo, las masacres y la impunidad a la que representan los prefectos de la media luna, CONALDE, Podemos y tukuymas. [Non-text portions of this message have been removed]
