El Universal
Viernes 23 de noviembre de 2007
Kindle, biblioteca electrónica portátil
El nuevo producto de Amazon es atractivo, pero el Sony Reader es un
fuerte rival.
La historia digital está llena de intentos fallidos por producir un
“libro electrónico” viable que tenga siquiera la mitad del atractivo que
un libro de pasta mal hecho.
Hasta esta semana, el más exitoso era el Sony Reader PSR-505, un
dispositivo elegante y bellamente diseñado que en la actualidad se puede
comprar por 279 dólares en Estados Unidos, donde salió a la venta hace
poco más de un año.
Sin embargo, ahora el Sony Reader tiene un rival. Amazon, pionero en la
venta de libros en línea, acaba de presentar su largamente esperado
lector de libros electrónicos: Kindle. Este nuevo dispositivo puede
almacenar hasta 200 libros y se conecta de forma automática con la red
de telefonía móvil 3G de Sprint Nextel en Estados Unidos para descargar
libros, revistas, periódicos y blogs de la tienda Amazon en forma
inalámbrica.
El Kindle de Amazon tiene un costo de 399 dólares y por lo general la
tienda cobra 9.99 dólares por descargar cada uno de los 90 mil títulos
electrónicos que ofrece hasta ahora. El precio incluye acceso a la
comunicación de datos por medio de la red Sprint Nextel, gracias a lo
cual, por ejemplo, no hay cargos adicionales si utiliza el Kindle para
navegar en la red. Al igual que Sony, Amazon todavía no ha anunciado si
ofrecerá una versión de su lector de libros electrónicos fuera de
Estados Unidos.
Ambos dispositivos utilizan la tecnología de “tinta digital” para crear
una pantalla fácil de leer. ¿Pero realmente pueden competir con los
libros tradicionales?
Decidí comparar ambos dispositivos entre sí y con una vieja copia de El
corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad. Descargué una copia gratis
del libro en PDF al Sony Reader utilizando mi laptop y un cable USB, y
pagué 3.20 dólares para descargar inalámbricamente una copia en el
Kindle, lo que me llevó menos de dos minutos de principio a fin.
En términos de diseño físico, el Sony Reader y el Kindle son casi del
mismo tamaño que un libro de pasta blanda delgado. Sin embargo, el
Kindle es un poco más grande debido en parte a su teclado Qwerty, que se
opera con ambos pulgares debajo de la pantalla y que facilita y agiliza
las búsquedas en línea.
No obstante, el cuerpo blanco de plástico del Kindle no es rival para el
sofisticado diseño y lustre del Sony Reader. Me pareció que el Reader,
con sus bordes redondos, es mucho más cómodo de sostener, dentro y fuera
de su estuche tipo funda.
El Kindle es más angular y las teclas para navegar en las páginas, a
ambos lados del dispositivo, son fáciles de usar, pero también fáciles
de presionar por accidente.
El Kindle y el Sony Reader incluyen un soporte de navegación diseñado
para simplificar el cambio de las páginas virtuales hacia un párrafo en
particular del libro. Encontré que el Kindle, con sus teclas para
navegar y control giratorio, facilita un tanto esta acción en
comparación con el Sony Reader, aunque ninguno fue igual de sencillo que
un libro real.
En términos de funcionalidad, los lectores de libros electrónicos tienen
grandes pantallas fáciles de leer y sin iluminación de fondo para
minimizar el desgaste de la vista al imitar el aspecto del papel real.
No obstante, a diferencia de un libro de pasta blanda, ambos
dispositivos necesitan ser recargados constantemente. La batería del
Kindle dura 48 horas con el radio prendido y una semana si éste se
mantiene apagado. La batería del Sony Reader tiene una vida de hasta 7
mil 500 vueltas de página, o tres semanas, aunque esto pone en evidencia
una de las distinciones más importantes entre ambos: el Kindle puede
descargar contenido de manera inalámbrica, mientras que el Sony Reader
depende de una PC.
Kindle tiene una capacidad de almacenamiento interna de 256Mb, aunque
sólo 180Mb están “disponibles para el usuario”, de acuerdo con Amazon.
Al igual que con el Sony Reader, los usuarios también pueden expandir su
capacidad de almacenamiento (o de contenido administrado por el usuario)
conectando una tarjeta de memoria flash SD (Secure Digital). El Sony
Reader tiene una ranura para tarjetas SD y para memorias extraíbles Sony.
Sin embargo, la diferencia más importante entre ambos dispositivos es
quizá el contenido disponible y la manera en que se administra. La
biblioteca de Amazon es mucho más grande que la de Sony, que ofrece 20
mil títulos mediante su servicio en línea Connect.
Amazon almacena copias de las compras realizadas por los usuarios del
Kindle en una biblioteca en línea para acceder a ella posteriormente, y
los dueños también pueden descargar una gran variedad de revistas como
Time y Fortune, así como periódicos, que incluyen The New York Times y
Le Monde, mediante una suscripción con un precio bastante razonable que
también ofrece acceso a paquetes de noticias recientes, RSS y blogs.
Es fácil subir contenido en PDF al Sony Reader. En cambio, los usuarios
del Kindle pueden subir documentos personales, incluyendo archivos de
Word, pero los archivos en PDF deben ser adaptados al formato Mobipocket
(www.mobipocket.com) y cada carga tiene un costo de 10 centavos de dólar.
Con el tiempo, los lectores electrónicos como el Sony Reader y el Kindle
de Amazon podrían comenzar a reemplazar a sus contrapartes impresas.
Fonte: http://www.eluniversal.com.mx/articulos/44011.html
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