Estoy de acuerdo con David, desde mi desconocimiento de la realidad legal, en 
la que se encuentran estas licencias, me parece que el uso comercial es aquel 
que impone una actividad económica en contra de la voluntad del autor que ha 
licenciado la obra con la expresa condición de que no exista tal actividad.

Eso está claramente al margen del lucro. En el caso que me afecta 
particularmente, se discutía al principio si pudiera tratarse de gastos 
derivados de la distribución, pero yo no he autorizado a nadie a cobrar dichos 
gastos. La distribución se hace por internet y la descarga es gratuita. Así es 
como se está distribuyendo. Nadie debería poder decidir por su cuenta otra 
forma de distribución que conlleve gastos que luego haya que cobrar sin 
consentimiento del autor.

En cuanto al demostrar que existe actividad económica, en mi caso ha sido tan 
sencillo como comprar lo que están vendiendo y guardar todos los documentos 
originados, desde el primer aviso de recepción de pedido, la factura, el aviso 
de envío, imagenes de pantalla de las páginas en las que se está vendiendo y de 
las páginas de google en las que se alude a las páginas de venta, etc..

Y hay otra cosa más. Yo desde el principio he buscado, y sigo haciéndolo, 
testigos que puedan corroborar en un momento dado que nuestro DVD estaba a la 
venta. Eso ya debería significar algo legalmente.

Lo complicado es saber la cantidad de ventas realizadas, pero yo creo que la 
infracción debería comenzar cuando simplemente decides distribuir de forma 
diferente a la autorizada en la licencia.


Un saludo


Pedro Lopez
_______________________________________________
Cc-es mailing list
[email protected]
http://lists.ibiblio.org/mailman/listinfo/cc-es

Responder a