INFORMACION NEWS AGENCY (A Cuban-Colombian News Agency) Nelson Calder�n Mart�nez - Editor in Chief P.O. Box 4432 Clifton, NJ 07012-0996 Fax: (201) 692-1273 Off: (201) 692-1891 - Beeper: (800) 413-6449 Email: [EMAIL PROTECTED] Cuba Libre is not just a Drink... it is a cry for freedom!!!! -=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-= Las opiniones expresadas por nuestros articulistas y colaboradores reflejan la opini�n de su autor y no necesariamente los de la gerencia de INFORMACION NEWS AGENCY. ================================= INFORMACION NEWS AGENCY no reclama la exclusividad de sus colaboradores y autoriza la reproducci�n de este material informativo, y su publicaci�n y/o distribuci�n masiva siempre que se reconozca al autor y la fuente. -=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-= (Enviado a Informaci�n News Agency por Jos� Luis Fern�ndez) �Marxismo y cristianismo hoy? OLEGARIO GONZ�LEZ DE CARDEDAL Las grandes palabras nos asustan y ya casi no nos atrevemos a pronunciarlas por temor a que tras ellas se escondan el poder, la violencia, el fanatismo. Los grandes ideales y las promesas absolutas de la modernidad han cedido el paso a las propuestas de corto alcance, a la verificabilidad inmediata y a la conquista cierta. Europa pensaba haber salido de los grandes abismos: fascismo, nacionalsocialismo y marxismo, cuando se vuelve a ver sumergida en una corriente profunda que amenaza con anegarla: el nacionalismo. �Ha pasado el tiempo de las esperanzas grandes y debemos contentarnos con las esperanzas cotidianas? �Ha pasado el tiempo de la poes�a y hemos de atenernos a la trivializaci�n de la existencia? �C�mo cultivar las esperanzas necesarias, desarraigando prosa�smos que agostan y escepticismos que envenenan el alma? �C�mo distinguir la utop�a ideol�gica, trampa de intereses que nos ciegan, de la esperanza verdadera que nos abre los ojos para un futuro absoluto, necesaria luz de cada d�a y criterio para cada empresa de humanidad? En la primavera de 1965 llegaban a Salzburgo cerca de 300 profesores y profesionales, fil�sofos, polit�logos, soci�logos, te�logos cat�licos y protestantes, miembros del comit� central del partido comunista de varios pa�ses de Europa, convocados por la Paulus Gesellschaft para establecer un primer di�logo internacional, del m�s alto rango, entre cristianos y marxistas. No era el primer encuentro que organizaba esta sociedad. En el anterior, celebrado en M�nich el mes de mayo de 1964, participaron pensadores tan destacados como el et�logo Konrad Lorenz, el fil�sofo Ernst Bloch y el te�logo Karl Rahner. A la inmediata precedente, celebrada en Colonia durante el mes de octubre, hab�a asistido Adam Schaff, presidente de la Academia de las Ciencias de Varsovia, principal ide�logo del partido comunista y miembro del comit� central. El 1965 es una fecha giro en la historia espiritual de Europa. Por un lado, el Concilio Vaticano II hab�a iniciado el di�logo dentro de la Iglesia cat�lica, dispuesta a confrontarse limpia y p�blicamente con las otras iglesias cristianas, con las otras religiones y con las otras culturas. Por esas fechas los partidos comunistas de Europa, especialmente el italiano, establec�an distancias respecto de Mosc�, reclamando pluralismo, mientras que al mismo tiempo en Rusia el XX Congreso del Partido parec�a aligerar la actitud frente a la religi�n y, sin embargo, se programaba de manera implacable el desarraigo de toda idea, instituci�n y personas religiosas. Kruschev declar� en 1962 que la liquidaci�n del cristianismo ten�a que estar terminada en Rusia para 1980. Sobre ese fondo de historia viva fue convocada la reuni�n de Salzburgo donde llevaron el protagonismo los franceses y alemanes, que ten�an detr�s el apoyo del cardenal K�nig, arzobispo de Viena, presidente del Secretariado romano para el di�logo con los no creyentes. �l estaba en la lista de participantes pero no asisti�. Por otro lado, estaban los representantes del partido comunista franc�s, con R. Garaudy a la cabeza, y los italianos Luciano Gruppi, director de la secci�n ideol�gica, junto con Lombardo Radice, profesor de la Universidad de Roma y matem�tico significado. Las autoridades rusas no permitieron que interviniesen representantes oficiales. Sin embargo, estaban presentes destacados ide�logos de los pa�ses comunistas, profesores como B. Bosnjak, de Zagreb; W. Hollitscher, de Leipzig; A. Polikarov, de Sof�a. Junto a los ide�logos marxistas estaban te�logos cat�licos como K. Rahner, J. B. Metz, D. Dubarle, J. Y. Calvez, G. Girardi, J. Trutsch, G. Wetter, y algunos protestantes como W. Dantine. Por primera vez se llevaba a cabo el programa trazado en a�os anteriores: pasar del anatema al di�logo, de la distancia agresiva al acercamiento razonador, de la aceptaci�n resignada a la voluntad de comprender las razones del otro. Con esa intenci�n de fondo, el encuentro se organiza en torno a tres grandes ideas: el hombre y la religi�n, el futuro de la humanidad, la sociedad del ma�ana. �Qu� pensaban cada uno de los dos dialogantes sobre esas tres cuestiones claves? �Son conciliables o son alternativa? �Es esencial al marxismo el ate�smo o �ste es s�lo un elemento de arrastre, consiguiente a su decisi�n de ser un humanismo consecuente y radical? Marxismo y cristianismo no son dos dialogantes homog�neos: uno se comprende como religi�n referida a un origen hist�rico, nacida de una libertad y decisi�n personal, mientras que en aquel momento el marxismo se conceb�a como un proyecto cient�fico, derivado de leyes naturales, que no permit�an otra actitud ante la realidad, la sociedad y el hombre. Consiguientemente, el marxismo ten�a que mirar al cristianismo, centrado en Dios realidad sagrada, trascendente y personal, como una alienaci�n de la vida humana. La religi�n era el opio del pueblo: donde estaba Dios no pod�a estar el hombre y donde estaba el hombre no pod�a estar Dios. Por primera vez, de manera p�blica y sistem�tica, se confrontaron la comprensi�n cristiana y marxista del hombre, de la trascendencia, de la sociedad y del futuro. All� tuvo Rahner su discurso cl�sico sobre el cristianismo como religi�n del futuro, definiendo a Dios como el futuro absoluto del hombre y diferenci�ndolo as� de todos los futuros intrahist�ricos. �stos tienen que ser construidos, programados y responsabilizados por la libertad humana. El futuro absoluto es, en cambio, el que nos funda y nos espera, el �mbito garantizador de nuestra libertad. Sin �l, el hombre queda asfixiado en su finitud y todas sus utop�as quedan cercenadas. El discurso de una sociedad sin clases es hijo del deseo. �Qui�n y c�mo la garantiza mientras el miedo atenaza al hombre mortal y la injusticia lo degrada, volvi�ndose contra su pr�jimo? Lo que anim� aquella asamblea fue la voluntad de conjugar ideales: el servicio absoluto al hombre, la voluntad de desenmascarar todos los poderes e ideas, estructuras o palabras, que encubriesen una real negaci�n de todo lo verdaderamente humano, de la libertad y de la esperanza. Los te�logos se propon�an superar el malentendido tr�gico del siglo XIX, que comprendi� a Dios como antagonista del hombre. El cristianismo es historia y no mitolog�a; es afirmaci�n del hombre, creado a imagen del Dios creador y llamado a la responsabilidad del mundo. La afirmaci�n del Dios encarnado es la valoraci�n suprema de la realidad y de lo humano. La esperanza cristiana no es espera pasiva sino que incluye la necesidad de acreditar con creaciones intrahist�ricas la esperanza escatol�gica. El Reino de Dios no es id�ntico con los reinos de los hombres, pero alienta sus creaciones y se convierte en conciencia cr�tica frente a sus desmesuras y en fermento generoso para sus mejores ideales. La santidad no es la moralidad pero no hay santidad teol�gica sin moralidad hist�rica. La gracia y la virtud son hermanas gemelas. Tras los acontecimientos de 1989, la unificaci�n de Europa, el capitalismo y la econom�a de mercado universalizados con los reversos de historia b�lica que estamos viviendo estos d�as, uno se pregunta por el legado ut�pico de esos decenios y de este encuentro. �D�nde y c�mo concretar los proyectos de libertad real para los hombres en sus situaciones reales? �Cu�les son las mediaciones eficaces para desarraigar la esclavitud remanente, la incultura que cierra el camino a la libertad, el fanatismo que envilece? Hemos conquistado definitivamente la libertad formal jur�dica, el pluralismo, el intercambio planetario, pero, �qu� resultado tienen para los pa�ses pobres, las clases sociales marginadas y las religiones que no han hecho todav�a el camino de modernizaci�n de la conciencia? A�n no hemos reconocido intelectualmente y confesado moralmente un hecho grav�simo: la inteligencia europea se pleg� al marxismo sovi�tico durante decenios, consisti� en asumir un hipot�tico futuro socialista, pagado con millones de v�ctimas y el ocaso de la libertad de pensamiento, de conciencia, de religi�n. Las universidades, la academias y los seminarios pensaron por un lado desde las utop�as absolutas y por otro desde las imposiciones revolucionarias. Se despreci� las necesarias mediaciones de una reflexi�n �tica, social, econ�mica y cultural. Significativamente, en los di�logos de Salzburgo los soci�logos, fil�sofos, economistas, los intelectuales no org�nicos brillaron por su ausencia. Un significativo comentario del Frankfurter Allgemeine Zeitung diagnostic� ante la reuni�n de Salzburgo: "Com�n antiliberalismo como tentaci�n". Tras estos decenios las preguntas inexorables son: �qu� hizo m�s por la superaci�n del marxismo violento, el di�logo o la resistencia, los encuentros de Alemania y Francia o la lucha directa contra �l en Polonia, Checoslovaquia, Hungr�a? �Qui�n es el protagonista de la ca�da del muro, la inteligencia cr�tica, la moral resistente o la religi�n martirial? Hay que ser realistas: la crisis econ�mica de los pa�ses socialistas, junto con esos desfondamientos �ticos y antropol�gicos del marxismo. En las conversaciones de Salzburgo hab�a cinco espa�oles: L. D�ez del Corral, M. Siguan, J. Aguirre, un joven te�logo ca�do de una universidad alemana y A. �lvarez Bolado, que estos d�as celebra sus 70 a�os. �l se propuso como tarea de vida prolongar el di�logo con la pol�tica en Espa�a, confrontar la fe con la secularidad, superar el nacionalcatolicismo, distinguir entre profanidad y desacralizaci�n del mundo. �D�nde estamos hoy despu�s de ese di�logo con el marxismo y la superaci�n del nacionalcatolicismo? �Ha sido un proceso de purificaci�n y enriquecimiento o desecaci�n y trivializaci�n? �Hemos lavado al ni�o o lo hemos arrojado con el agua de la ba�era? �lvarez Bolado conclu�a su intervenci�n en Salzburgo con estas palabras: "En cuanto cristianos, creemos en un futuro absoluto, que por ser absoluto es presencia, es pasado y determina toda la historia de la humanidad. Es un futuro que se inserta en la historia y la escinde: con �l se tiene que ver el hombre incesantemente, como Jacob con el �ngel. La Iglesia no tiene como tarea imponer a los hombres un futuro pragm�ticamente planificado. Pero cuando los derechos del futuro absoluto del hombre son amenazados, la Iglesia no puede por menos de intervenir en el curso de la historia para oponerse a una total desacralizaci�n del mundo". ------------------------------------------------------------------------ Olegario Gonz�lez de Cardedal es acad�mico de la Real Academia de Ciencias Morales y Pol�ticas.
