Macolextianos, una vez m�s parece que se fueran a descongelar las negociaciones de paz del gobierno con las Farc. La administraci�n anda tan empantanada con las denuncias de peculados, malversaci�n de fondos, etc. etc. que es bueno ver que todav�a se acuerdan de las negociaciones. Por su lado las Farc no saben como safarse de las manos el l�o del homicidio de los tres indigenistas. El hecho de que Reyes no haya estado en esta reuni�n y el Mono Jojoy s�, podr�a interpretarse como que este �ltimo gan� la disputa interna que sali� a flote con el asesinato de los gringos. De ser as�, es mal augurio para la paz. Unos y otros tienen serios problemas al margen de las negociaciones, pero es posible que el 20 de este mes se vuelva a dar luz verde. Amanecer� y veremos. -- Fernando Guzman [EMAIL PROTECTED] *************************************************************************** Tomado de El Espectador http://www.elespectador.com/9904/09/genotici.htm "Tirofijo" pide rodear a Pastrana Por: CARLOS HIGUERA Enviado especial, San Vicente del Cagu�n "Hay que rodear al presidente Pastrana en el proceso de paz, porque se est� quedando solo". Estas palabras fueron pronunciadas ayer por Manuel Marulanda V�lez, m�ximo comandante de las Farc, ante cerca de 30 congresistas y el alto comisionado para la Paz, V�ctor G. Ricardo. Bajo una carpa tendida al pie de la pista de aterrizaje de Caquetania (Caquet�), los congresistas, el comisionado y la directora del Plante se reunieron durante cuatro horas y media con Marulanda, El Mono Jojoy, Joaqu�n G�mez e Iv�n R�os. Marulanda dijo a los visitantes que era necesario brindarle m�s apoyo al presidente Andr�s Pastrana en torno al proceso de paz. "La paz no puede estar limitada al Partido Liberal, al Partido Conservador, a los gremios, al transporte y otras gentes", dijo el legendario l�der guerrillero mientras las bolsas de agua fr�a sal�an de un congelador para mitigar el calor del mediod�a. Los congresistas y el comisionado escucharon atentos los planteamientos del jefe de las Farc, quien les dijo que segu�a creyendo en la voluntad de paz del presidente Pastrana, al tiempo que sentenci�: "Pero siento que se est� quedando solo". La reuni�n transcurri� bajo la batuta de Marulanda, quien se dirigi� en tono muy cort�s a sus invitados. Habl� de la importancia del plan de sustituci�n de cultivos il�citos en el que est� empe�ado el grupo subversivo y solicit� formalmente que el programa piloto se lleve a cabo en Cartagena del Chair�, municipio del Caquet�, para lo cual debe incluirse en la zona de distensi�n. Para que el programa de desarrollo alternativo sea posible, el jefe de las Farc se comprometi� a buscar apoyo financiero en pa�ses europeos. Reiter� que el grupo guerrillero sigue empe�ado en adelantar ese proyecto. Los asistentes indicaron que el Mono Jojoy estuvo un poco m�s parco pero m�s cordial que en las otras reuniones que hab�a sostenido con parlamentarios y que cuando tom� la palabra lo hizo para hacer referencia a que el proyecto en Cartagena del Chair� es una pol�tica a nivel nacional de las Farc para acabar con los cultivos il�citos. Los congresistas, por su parte, les pidieron a los l�deres de las Farc cesar con las "pescas milagrosas" y con el secuestro de civiles. La respuesta provino de Joaqu�n G�mez, quien en tono de broma les dijo que era una l�stima que los parlamentarios no cayeran en esas operaciones por las fuertes medidas de seguridad que los rodean. Del secuestro reiter� que es la forma de financiar su lucha revolucionaria. Seg�n los asistentes, las Farc insistiero en una posible pr�rroga del despeje es una decisi�n del presidente Pastrana y Marulanda reiter� que siguen en pie las fechas del 20 y el 26 de abril para la reactivaci�n de la mesa de di�logo y del canje, respectivamente. Sobre el tema el l�der guerrillero les advirti� a los congresistas y al comisionado que el 20 de abril, las Farc entregar�n la segunda lista de miembros de la fuerza p�blica vinculados en casos de paramilitarismo. En eso fue claro, no ceder�n. Los miembros del secretariado de las Farc reconocieron que el asesinato de los tres indigenistas norteamericanos fue un "grav�simo error", pero que ya el comandante Gildardo , del frente d�cimo, estaba siendo juzgado por ese lamentable hecho. * * * La palabra empe�ada Por: ARMANDO NEIRA Cuesti�n de qu�mica, dicen los expertos al explicar la buena marcha de las relaciones exitosas. Debe ser esa la causa del respeto mutuo entre el presidente Andr�s Pastrana y el comandante de las Farc, Manuel Marulanda V�lez. Pese a que ambos solamente se han reunido en una ocasi�n -el 9 de julio del a�o pasado-, el tiempo fue suficiente para que ambos quedaran flechados. "Hay que rodear al presidente", pidi� ayer Marulanda ante un sorprendido grupo de casi treinta congresistas en la zona de distensi�n; "creo en la palabra de Marulanda", ha dicho en varios escenarios el presidente Pastrana. Este afecto mutuo ha sido ratificado incluso en las condiciones m�s adversas. El 7 de enero, cuando se instalaron las mesas de di�logo en San Vicente del Cagu�n, Pastrana frunci� el ce�o ante la silla blanca, vac�a, pero no vacil� en corregir el discurso y escribir: "La ausencia de Manuel Marulanda V�lez no puede ser la raz�n para no seguir adelante". El asunto es trascendental porque eso quiere decir que se consideran rec�procamente como los interlocutores v�lidos para hablar de la paz o de la guerra. El valor de la palabra empe�ada en una negociaci�n tiene un peso espec�fico que por los s�ntomas mostrados en este caso parece ser inmenso. Es motivo de optimismo. Sobre la actual negociaci�n, sin embargo, tambi�n se cruzan varios nubarrones que las Farc parecen desestimar y que pueden desencadenar un diluvio que ponga en dificultades el proceso. Se trata del juicio por el asesinato de los tres indigenistas norteamericanos que trabajaban con la comunidad U'wa en lo que estos llaman su territorio "sagrado". Las Farc parecen querer driblar su responsabilidad ante los Estados Unidos. Grave equivocaci�n. Las Farc deben comprender que el pasado 11 de marzo empe�aron su palabra -en boca de Ra�l Reyes, al anunciar que se har�a justicia. El asunto parece haberse esfumado en la espiral de los hechos que produce el conflicto. Ya se anuncian buenas noticias: la reanudaci�n de los di�logos para el d�a 20, el avance en las conversaciones informales que ha sostenido el alto comisionado para la Paz, V�ctor G. Ricardo, y los voceros de las Farc, y el acercamiento entre la organizaci�n y los representantes del poder Legislativo. Pero, �el crimen de los ciudadanos estadounidenses ocurrido el jueves 4 de marzo?, �qui�nes son los responsables?, �qu� ha pasado con Grannobles, el c�lebre y triste hermano del Mono Jojoy? El tema no puede eludirse. El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha sido categ�rico al anunciar que no habr� nuevos contactos entre ese pa�s y las Farc hasta que los responsables sean entregados a la justicia. Las Farc se equivocan si creen que a los Estados Unidos se le olvidar� este episodio. Tampoco a la sociedad colombiana y a la comunidad internacional. Las Farc argumentan que la causa de su existencia est� en la b�squeda de la construcci�n de una sociedad m�s justa, donde impere una cultura de los derechos humanos y donde haya espacio para las voces disidentes. Terence Freitas, Ingrid Washinawatok y Larry Gay Lahe'ena' e, no s�lo predicaban estos mismos valores, sino que adem�s, los aplicaban. No con un fusil en la mano, sino con el valor de la palabra, de las ideas.
