This is a postdated message --Date of Delivery: 01/30/99 ___________________________________________________________ APOSTILLA Anoche, entre dormido y despierto, me hall� seudo-analizando en qu� medida lo que hoy llamamos cyberespacio corresponde a lo que en la �poca de "la m�sica de las esferas" era conocido como �ter. Por aquello de la libre asociaci�n de ideas brinqu� de ah� a la dedicaci�n de Guillermo Valencia a Marconi, aquella que dice (cito de memoria): "Cuando ascendemos por el �ter vago -Hasta perdernos en la inmensidad, -Peque�os, muy peque�os parecemos -A todos los que no saben volar." Este versito estaba cincelado en un peque�o monumento rectangular sito fuera del edificio de la Biblioteca Nacional, all� en la calle 24 entre carreras quinta y s�ptima. No s� si todav�a existe o si ya se lo han "secuestrado" o volado con dinamita. De �sto pas� a tratar de imaginarme c�mo se sentir�a nuestro doctor don Francisco Antonio Moreno y Escand�n, --quien como fiscal de la Real Audiencia, se decidi� en 1869 a abogar por la transformaci�n del antiguo Colegio M�ximo de los Jesuitas en una biblioteca p�blica--, si viera en qu� par� su proyectico..." Si viera en qu� par� su noble ciudad... PANG, a treinta de enero de mil novecientos noventa y nueve P.S. Esta Real Biblioteca P�blica de Santa Fe de Bogot� fue inaugurada por el Virrey Manuel Antonio Fl�rez, para beneficio y "aculturizaci�n" de nuestros antepasados santafere�os, en lo que es hoy el Palacio de San Carlos, hace como 222 a�os, 22 d�as y 22 minutos.
