----------------------------------------------------------------------------
----
http://www.elespectador.com/9812/31/genotici.htm#01

Paramillo, 24 horas bajo fuego
Por: RAMIRO GUZM�N ARTEAGA
Enviado especial a El Diamante (C�rdoba)

Las primeras r�fagas de fusil y de granada se escucharon desde las
estribaciones del nudo de Paramillo el lunes a las diez de la ma�ana. Eran
aproximadamente 400 guerrilleros de las Farc que empezaron a descender la
cordillera y cuyo primer obst�culo a superar era la fortaleza de las
autodefensas comandadas por Carlos Casta�o, quien se guarnec�a con 60
hombres.

Casta�o permanec�a con un peque�o grupo de hombres pues luego de que
declarara una tregua, desde el 20 de diciembre hasta el 6 de enero, la
mayor�a de ellos se fueron de vacaciones.

El primer choque se extendi� casi hasta las 10:30 a.m. Mientras tanto, gran
parte de los guerrilleros enfrentaba a los hombres de Casta�o. El resto,
empezaban a rodear a la poblaci�n a medida que iban descendiendo en una
especie de c�rculo. Hacia las 4:00 p.m., la guerrilla incursion� en la
poblaci�n por la parte posterior, donde est� el puesto de salud.

Lo que sigui� fue una situaci�n de guerra que se concentr� en la plaza y que
se prolong� hasta el martes a las 10:00 a.m. cuando los guerrilleros
empezaron a replegarse, mientras atr�s quedaba un pueblo arrasado por el
fuego, dos cad�veres en la plaza principal y por lo menos otros 14 en los
alrededores. A su paso quedaron muertas Betty Fabram, una ni�a de apenas
siete meses de nacida y otra menor de escasos siete a�os de edad.

Las 25 casas que rodean la plaza principal quedaron reducidas a cenizas, al
igual que los graneros, la casa de la acci�n comunal y la farmacia.

Los pocos testigos que hoy quedan a la espera de que alguien los vaya a
buscar aseguran que el ataque fue comandado por dos guerrilleros que se
hac�an llamar comandantes Tom�s y Rom�n, de los frentes 18 y 21 de las Farc.

La comunidad huy� en estampida cuando se vio rodeada por la guerrilla. Marco
Su�rez explica: �A m� me toc� salir huyendo y dur� tres d�as en el monte sin
comer y s�lo a la buena de Dios. Los sent�a muy cerca. Hoy apenas salgo para
ir con mi familia hacia Tierralta�.

En Tolob�, un corregimiento ubicado sobre las colinas, quedaron incendiadas
unas 20 viviendas y tambi�n la escuela.

El carrusel del terror
Mientras un grupo de guerrilleros quemaba las viviendas, otros se dirigieron
hacia la v�a que en el norte conduce a Tierralta y llegaron hasta una loma
en la que la carretera se bifurca, que se conoce como El Desv�o. All� le
dieron muerte a una se�ora, cuyo cad�ver a�n se encontraba a la intemperie
ayer.

En el sitio tambi�n incendiaron dos viviendas, una camioneta Toyota sin
placa, un cami�n de placa SRC-134, de Facatativ�; una camioneta de placa
MMC-194 Hylux, de Medell�n, y otra camioneta sin placa; ayer las llamas
persist�an en el lugar.

El reino de los Casta�o
La base de las autodefensas se encuentra sobre la cordillera, a una hora y
media de camino al sur de la vereda El Diamante. Se trata de una especie de
finca que pareciera pender de las estribaciones. Antonio trabajaba en la
finca.

�All� nos prendieron a plomo y nos sacaron, nos tiraron al suelo, nos dec�an
que nos iban a matar. Nosotros les dec�amos que no lo hicieran, que buscaran
a quien ellos persegu�an, que era a Carlos Casta�o. Nos apuntaban con los
fusiles y nos pon�an las rulas en las gargantas como para mocharnos la
cabeza. Luego nos pidieron las c�dulas y nos dijeron que nos quedaban cinco
minutos para irnos de all�, entonces nos fuimos para el monte. Eran las 2:00
p.m.�.

�La base la ten�an los paracos un poquito arriba de la finca y all� cerca
mataron a Johnny S�nchez y a dos mujeres. En la finca est�bamos como cuatro
familias con las que huimos despavoridos�, narra Antonio.

Ayer, 30 personas permanec�an en la plaza de El Diamante con el prop�sito de
trasladarse a Tierralta. Se trata de un grupo de hombres que casi no hablan.
Los contendientes se fueron. Para los atacantes los campesinos eran
auxiliadores de las autodefensas, pero en verdad, ellos, los campesinos de
El Diamante, siempre estuvieron en medio del conflicto, sin armas, s�lo con
la vida, ahora perdida sin raz�n.

* * *
�Carlos Casta�o est� vivito y coleando�


Responder a