ARTICULO COMPLETO http://www.elespectador.com/9901/03/genotici.htm#04 EE.UU. enviar� 300 asesores Por: IGNACIO G�MEZ G. Bogot� M�s de 300 entrenadores de las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos y un n�mero indeterminado de expertos en sofisticados aparatos de �inteligencia electr�nica� de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) entrar�n al pa�s antes de mediados del pr�ximo a�o para entrenar a una brigada m�vil antinarc�ticos del Ej�rcito, que tambi�n ser� equipada y se movilizar� en aeronaves donadas o prestadas por el gobierno de Estados Unidos. Con el acuerdo suscrito el 1� de diciembre en Cartagena por el ministro de Defensa, Rodrigo Lloreda, y el secretario del mismo ramo en Estados Unidos, William Cohen, un peque�o pero poderoso grupo de congresistas norteamericanos que agenciaba la venta de armas para Colombia gan� su batalla, aunque el acuerdo dice sujetarse a los l�mites que la mayor�a dem�crata y las organizaciones de derechos humanos hab�a logrado ponerle a este tipo de ayudas con la aprobaci�n de la �Enmienda Leahy� a la Ley de Apropiaciones de Ayuda Exterior. Tal enmienda, aprobada en abril de 1997, prohibi� otorgar cualquier tipo de ayuda (incluyendo la humanitaria) a unidades militares de las que se crea �razonablemente� que han sido implicadas en violaciones a los derechos humanos y fren� inicialmente los esfuerzos del republicano Jesse Helms para presionar el env�o de equipo de guerra sofisiticado a los militares colombianos. Inicialmente, en agosto de 1997, el entonces embajador Juan Carlos Esguerra suscribi� con el Departamento de Estado un �memorando de entendimiento� que aplicaba la enmienda Leahy y de ah� en adelante se inici� la b�squeda de una brigada del Ej�rcito de la que �razonablemente� se pudiera pensar que no hab�a estado involucrada en violaciones a los derechos humanos. �Al Ej�rcito le toc� invent�rsela�, coment� un experto en el tema, al explicar que el �nico receptor opcionado de tal ayuda ser�a el Comando Unificado del Sur con sede en Puerto Legu�zamo, que cambi� su antigua estructura de unidad operativa especial a brigada. El director de Amnist�a Internacional-Estado Unidos, Carlos Salinas, no obstante, document� en octubre pasado la persistencia de graves violaciones a los derechos humanos y la actividad de grupos paramilitares coincidente con las de los militares en el departamento del Putumayo. Tal hecho genera la preocupaci�n de otros grupos, tales como Washington on Latin America Office (Wola), cuya experto en Colombia, Winifred Tate, asegura que el hecho de que los Estados Unidos est� apoyando a los militares colombianos sin forzarlos a mejorar su record de derechos humanos �es una se�al muy peligrosa�. Pero, a trav�s de voceros tambi�n an�nimos, los militares norteamericanos y colombianos le anunciaron al peri�dico The Washington Post que la historia de cada uno de los soldados, suboficiales y oficiales que compondr�n la nueva brigada ser� estudiada al detalle para descalificarlos en caso de cualquier inidicio de corrupci�n o violaci�n a los derechos humanos. En su art�culo sobre el tema, el diario norteamericano asegura que el ministro Lloreda se present� ante su colega con una petici�n de US$1.3 millones para ejecutar en cinco a�os, pero debi� conformarse con la oferta de entrenamiento de la nueva brigada y la provisi�n de alg�n equipo. El polit�logo Eduardo Pizarro asegura que tal ayuda alcanzar� los US$420 millones durante el presente a�o y ubicar� a Colombia como el tercer beneficiario asistencia militar norteamericana en el mundo, despu�s de Israel y China. A pesar de la descertificaciones anteriores, Colombia ha sido durante toda la d�cada el mayor receptor de ayuda militar en Am�rica Latina, en 1997 con US$180 millones y en 1998 con US$289 millones, lejos de los US$30 millones de mantenimiento anual del radar del Amazonas, que constituye el principal rubro en la asistencia a Per� y Bolivia. Computador de guerra Los diagn�sticos norteamericanos sobre la guerra en Colombia coinciden en determinar que el Ej�rcito no est� en capacidad de localizar al enemigo, ni de prevenir sus ataques, debido a su poca capacidad de movilizaci�n y a la falta de equipos de �inteligencia electr�nica� que le permitan advertir la movilizaci�n de guerrilleros, especialmente en el sur y las selvas del oriente en donde �stos est�n involucrados, de diferentes formas, con la producci�n de drogas il�citas. En el nuevo paquete de ayuda militar norteamericana (aunque formalmente se denomina antinarc�ticos) se incluye la utilizaci�n de aviones esp�as y vigilancia por sat�lite a las selvas de la Orinoquia y la Amazonia, que podr�n proveer im�genes de calor e infrarrojas en las cuales se podr�n identificar de inmediato las concentraciones de combatientes de las Farc en la jungla y monitorear sus comunicaciones, incluyendo su localizaci�n. La lista b�sica de entrenables est� compuesta por los actuales miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta del Sur, con sede en la recuperada base militar de Tres Esquinas (en el r�o Orteguaza, Caquet�), en donde ser�n instalados los receptores de las se�ales que env�en los sat�lites, los aviones y las tropas en tierra, para constituir un comando de inteligencia que proveer� informaci�n inmediata para y sobre el desarrollo de las operaciones. Pero b�sicamente, seg�n expertos consultados por El Espectador en Colombia, el entrenamiento est� destinado a formar una unidad militar que est� en capacidad de proteger desde tierra las operaciones a�reas de fumigaci�n de cultivos il�citos e interdicci�n de drogas, lo cual implica consolidar posiciones en lo m�s profundo de la selva y consolidar el control militar del Ej�rcito sobre el tr�nsito sobre los r�os de la Amazonia, que actualmente est� en poder de las Farc. En una t�pica operaci�n como las que se planean, la tropa tendr� una localizaci�n exacta de los guerrilleros en la selva, pero se enfrentar� en combate de tierra con ellos cuando busquen reagruparse o huir por los r�os, previo el ataque a�reo de aviones OV-10 Bronco o de helic�pteros artillados Blackhawk y ser�n recibidos en el r�o por lanchas de combate, tambi�n artilladas, de los Estados Unidos. Pero el reentrenamiento que se plantea para la nueva brigada va m�s all� de la forma de planear ataques y operar sofisticados equipos de guerra. Seg�n el diagn�stico que el general Charles Wilheim, jefe del Comando Sur del Ej�rcito, le entreg� al Congreso de su pa�s, los militares colombianos carecen de liderazgo, no tienen moral y afrontan permamentemente problemas de indisciplina en sus filas.
