> > EL OBISPO: > > > > > > Un obispo estaba preocupado porque se quer�a retirar pero no sabia a > quien dejar como sucesor porque en el pueblo todo el mundo dec�a que los > curas eran algo degenerados. Entonces decide investigar si ese rumor era > cierto. > > > > Entra vestido de civil en una Iglesia y observa el comportamiento de > los curas. Al poco tiempo entra al confesionario una mujer, una diosa > sofocadoramente vestida con una minifalda y un gran escote. El obispo se > acerca al confesionario y escucha: > > > > "Padre, m�tamela en la boca", dice la chica. > > > > "No hija, esa boca te la dio Dios para orar y alabarlo", le contesto el > curita. > > > > El obispo al escuchar esto se ilusiono con la rectitud del cura. Y > sigui� escuchando: > > > > "Padre, m�tamela entre las tetas", le pidi� la muchacha. > > > > "No hija, Dios te dio esos senos para amamantar a tus hijos, no podr�a > hacer eso", le replico el cura. > > > > El obispo estaba asombrado con la fuerza de voluntad del cura. Estaba > muy contento al saber que por lo menos este cura era muy correcto. Y > sigui� escuchando: > > > > "Padre, entonces m�tamela por delante", le pidi� muy excitada la chica. > > > > "No hija, ese es el �rgano sagrado que Dios te ha dado para que des a > luz a tus hijos, para que des vida, no podr�a hacer eso", le contesto > rectamente el cura. > > > > El obispo estaba emocionadisimo. No pod�a creer la resistencia del cura > frente a la tentaci�n que se le presentaba. Ya decidido a poner al cura > como su sucesor sigue escuchando a la chica que dice: > > > > "Bueno padre, m�tamela donde quiera pero s�quemela del culo que me esta > matando!" >
