Amigas,
Dicen por ahi que los responsables de la situacion de la Universidad del Valle
son politicos egresados de la misma "alma mater". Es decir,  que los pobres
jubilados tienen algo de responsabilidad por haberlos educado mal. CRIA
CUERVOS QUE TE SACARAN LOS OJOS....
He dicho,
Pio, Pio


In a message dated 12/15/98 1:21:32 AM EST, [EMAIL PROTECTED]
writes:

<< 
 
 Hola, luego de todo lo que se ha comentado acerca de la falta de
 investigacion en la universidad en Colombia me parecio interesante
 mostrar este articulo que sale en el Diario el pais de Cali  hoy. 
 La universidad del Valle esta paralizada por falta de presupuesto
 desde que se dio a entender el deseo del gobierno de privatizarla.
   
                                                                  
                                                      Gonzalo
  
  
  Son m�s de cinco mil familias las que devengan sus ingresos de la 
 Universidad. Los empleados no tienen con qu� pagar el arriendo, los 
 servicios y el colegio de los hijos. Los jubilados tambi�n viven su
 propio viacrucis. 
 
  La crisis de la Universidad del Valle, Univalle, va m�s all� de su
 d�ficit de $75.000 millones, de las negociaciones con sus acreedores y
 de la incertidumbre que ronda a sus 27.000 estudiantes, por el temido
 fantasma de su privatizaci�n. 
 
 El verdadero drama que vive este centro acad�mico se siente en el
 hogar de cinco mil familias de empleados, becarios, contratistas y
 jubilados del Alma M�ter, quienes pasan d�a a d�a las verdes y las
 maduras para llevar el alimento a casa, pagar el arriendo, los
 servicios y los colegios de los hijos. 
 
 A tales extremos llega el drama humano de los empleados de Univalle,
 que, seg�n cuentan los miembros del Sindicato de la Universidad, en
 los �ltimos meses se han presentado tres suicidios de personas que no
 encontraron ninguna salida a su cr�tica situaci�n. 
  
 Incluso, el pasado jueves, mientras en el auditorio cinco se realizaba
 una asamblea de trabajadores, Alicia Montoya, una empleada de la
 cafeter�a central, sufri� una grave depresi�n que estuvo a punto de
 causarle un paro cardiaco. Esta mujer cabeza de familia y madre de
 cinco hijos, ser� una de las empleadas por contrato que el 31 de
 diciembre se quedar� sin trabajo. 
  
 "Las patolog�as m�s comunes entre los empleados de Univalle son la
 depresi�n, la angustia, las crisis nerviosas y la falta de control. Lo
 m�s triste es que la gente est� perdiendo la fe", coment� la sic�loga
 Gloria Ramos, egresada de la Universidad. 
  
 Los casos de locura tambi�n han aumentado, al punto que en los
 pasillos y zonas comunes del Alma M�ter se observan personajes como
 Delia, una mujer de raza negra que a�os atr�s trabaj� en la
 Universidad y cuyos lamentos contra las directivas del centro
 acad�mico se escuchan por doquier, convirti�ndola en una especie de
 leyenda viva de la agon�a del centro educativo. 
 
 Diciembre sin Navidad 
 
 Pero adem�s de las enfermedades que rondan a los empleados de
 Univalle, tambi�n preocupa que a finales de a�o no haya sombra de un
 posible alivio que les permita celebrar la Noche Buena. 
 
 "Nos vamos a pasar el 24 de diciembre a la finca de un amigo, para que
 la ni�a no se sienta triste al no tener un s�lo regalo", comenta Diego
 Enrique Lalinde, auxiliar de correspondencia, quien para viajar desde
 Santander de Quilichao a Cali, lo que le cuesta $3.600, debe pedir
 prestado. Eso sin contar las deudas que tiene en el granero, en el
 colegio y en el instituto donde asist�a con el sue�o de convertirse en
 un administrador de empresas. 
  
 La misma historia cuenta Robert Sierra, contratista desde hace tres
 a�os de la universidad, que hoy debe dos meses de arriendo, esta
 atrasado con los servicios y vive pidiendo plata para el transporte. 
 
 Los profesores, por su parte, prefieren guardar silencio y no hablar
 mucho de su propio drama. Pero lo cierto es que en otras universidades
 de la ciudad cada d�a llegan m�s y m�s hojas de vida de maestros
 sobradamente preparados, con experiencia en Univalle. 
 
 "Desde hace cinco meses inici� la crisis para todos, pero yo pienso
 que lo m�s importante es analizar el problema de fondo de la
 universidad. El gobierno debe desistir de esa idea de privatizar la
 educaci�n y la salud que son dos necesidades vitales de los
 ciudadanos", enfatiz� Harold C�rdenas, profesor de ingenier�a, desde
 hace 19 a�os. 
  
 Tambi�n los negocios internos de la universidad se han visto
 fuertemente afectados por su soledad. "Las ventas han bajado en un 80%
 y esto tiene repercusiones muy grandes", comenta Humberto Collazos,
 propietario de un negocio de frutas, cuyas ventas s�lo aumentan cuando
 hay una asamblea o alguna manifestaci�n."He pensado dejar el negocio y
 buscar otra cosa, pero si uno ve hacia afuera no hay muchas
 esperanzas", agrega Humberto. 
 
 Los jubilados 
  
 "Soy responsable de hijos y nietos, tengo que llevar el sustento a
 casa y como no puedo oir bien, me es muy dif�cil conseguir otro
 trabajo", cuenta Eduardo L�pez, fiscal de la Asociaci�n de Jubilados
 de Univalle, que hace cuatro meses no ve un s�lo peso para su sustento. 
 
 Omaira Calero, por su parte, dice que est� tremendamente afectada con
 su situaci�n, porque tiene que pagar un pr�stamo bancario de su casa.
 "Ser� un Navidad muy triste la que nos espera a todos, porque aunque
 nos paguen algo ser� para calmar aguaceros. Ni para la natilla nos va
 a alcanzar", se�ala. 
 
 A su turno, Estela de Arturo, quien trabaj� 28 a�os en Univalle dice
 que fueron las malas administraciones las que acabaron con el centro
 acad�mico. "Ya le dimos toda nuestra vida a la universidad y no es
 justo que ahora tengamos que pagar lo que no nos hemos comido". 
  
 Para ilustrar un caso de mala racha de un jubilado, a don Os�as
 Camacho se le metieron los ladrones a la casa y le robaron su moto,
 sus joyas y $80.000. "Hay que sufrir con paciencia, porque nuestra
 situaci�n es desobligante". 
 
 As� se sienten los empleados de la universidad. Sin sue�os de navidad,
 colmados de deudas y con fuertes crisis emocionales. Lo �nico que
 atinan a decir en medio de la tristeza que los embarga es que ojal�
 para el pr�ximo a�o vengan tiempos mejores para Univalle, o como dice
 Omaira Calero, una de las jubiladas del centro acad�mico, "La �nica
 esperanza es que el gobierno se apodere con ganas del problema de
 launiversidad y la saque adelante". 
 
 Por esta �poca, la sede de Univalle en Mel�ndez brillaba con la
 alegr�a propia de los que estaban a punto de salir a vacaciones con
 los bolsillos cargados para su familia. Ahora es distinto. Univalle
 luce ap�tica, solitaria y triste. Son pocas las personas que caminan
 por sus pasillos. Las puertas de los kioskos de comida r�pida ya
 tienen telara�a. Las hojas de los �rboles ca�das sobre las calles de
 la ciudad universitaria no se han levantado, y hasta el lago de
 lanzamiento a los prim�paros parece haber bajado de nivel. 
 
  A quince d�as de finalizar 1998, el rector, Emilio Aljure Nasser,
 gestiona como lo hizo su antecesor Carlos Enrique Dulcey, la manera de
 cancelar aunque sea parcialmente, el semestre de salarios atrasados. 
 Pero lo m�s preocupante, es que desde el Gobierno Nacional no se
 vislumbra un mejor horizonte. 
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