sssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss esta columna refleja el pensamiento extremo de un godo de verdad, de los que tienen pension de expresidente por haber estado una sola semana encargado del gobierno(?) de Samper, de esos que no ha ido ni nunca ira a la guerra, pero que quieren que siga...que facil es decir sigan matandose se~ores...no creen? . Argumentos El himen complaciente De "dignidad" y "honor" ya es mejor no hablar. Por CARLOS LEMOS SIMMONDS Voy a decirlo con dolor, pero con franqueza: el episodio del ex batall�n Cazadores es lo m�s vergonzoso que le haya podido ocurrir al Ej�rcito Nacional. Desalojadas por las Farc a tiros de Las Delicias, de Puerres, de Miraflores y de Patascoy, nuestras Fuerzas Armadas acabaron finalmente por ser ahuyentadas a los f�sicos sombrerazos de San Vicente del Cagu�n. Su Comandante en Jefe obedeci� d�cilmente el insolente rega�o epistolar que p�blicamente le espetaron los coroneles de 'Tirofijo' y el 'Mono Jojoy' y en una decisi�n deplorable, aunque esperada, barri� el piso con el honor militar. La evacuaci�n de los 130 bachilleres desarmados de la que fuera la base militar m�s importante del sur del pa�s deja en nada no s�lo los anuncios p�blicos del propio Presidente -experto en desmentirse a s� mismo- sino la sonora "promesa" que les hizo prestar a sus hombres el general Tapias y las igualmente vibrantes declaraciones del Ministro Lloreda sobre el Ej�rcito y su dignidad. Por eso soy de la opini�n que de todas esas cosas tan majestuosas y solemnes es mejor que ya no se vuelva a hablar. Al pa�s no se lo puede seguir enga�ando con frases y actitudes que nada tienen que ver con la bochornosa realidad. Disfrazar detr�s de arengas grandilocuentes la abdicaci�n y la ineptitud es agregarle burla a la humillaci�n. Alg�n d�a regresar�n las �pocas en las que conceptos como respeto, honra y pundonor se apliquen una vez m�s. Mientras ocurre y el pa�s recupera la tradici�n de los presidentes que no se dejaban irrespetar y que, como el ilustre padre del actual Mandatario, eran celosos defensores del fuero presidencial, aceptemos que esta guerra la gan� la subversi�n y que ser� ella la que a partir del 7 de enero dicte los t�rminos en que ha de producirse la capitulaci�n que ahora llaman "paz". En esa fecha, cuando Pastrana sea finalmente autorizado a desembarcar en el Cagu�n, un destacamento de las Farc (y otro del Sena, supongo yo) le rendir�n los honores militares con los que todo Jefe de Estado extranjero es recibido en el pa�s que comedidamente ha sido invitado a visitar. El Presidente colombiano, tan proclive al ceremonial, se sentir� emocionado y feliz al o�r en posici�n de firmes el himno de las Farc. Y naturalmente los periodistas afectos al r�gimen har�n la apolog�a en vivo y en directo de un evento tan especial, equiparando las solemnidades de que ser�n testigos con las que presenciaron en el prado sur de la Casa Blanca cuando Pastrana estuvo de hu�sped all�. Despu�s vendr� el di�logo fatal. De ah� saldr�n nuevas concesiones como el canje de soldados y de polic�as por secuestradores y sindicados de delitos atroces y, naturalmente, el Tratado de cogobierno y la entrega formal a la guerrilla del enorme territorio que, por ahora, aspira a controlar. 'Tirofijo', que en astucia e inteligencia le da vuelta y media a sus adversarios y a sus interlocutores del Cagu�n, sabe de antemano que todo cuanto exija lo va a obtener. No ignora que este Gobierno act�a como una especie de gran himen complaciente ante su vigorosa presi�n. Y que si al principio ofrece algo de resistencia simb�lica a la penetraci�n de las Farc, poco a poco acaba por flexibilizarse y ceder aunque asegurando, eso s�, de que han quedado intactas la dignidad del Estado y su integridad. Se dir� que exagero y que retirar a 130 bachilleres es un hecho insignificante (procedimental, seg�n el inefable Comisionado para la Paz), porque al fin y al cabo un pu�ado de reclutas inermes e inexpertos ni quita ni pone en el balance militar. Pues precisamente porque el de San Vicente era un destacamento desarmado y peque�o, su permanencia ten�a la enorme importancia que s� le atribuyeron sagazmente las Farc al insistir en su evacuaci�n. Esos soldados se hab�an convertido en el emblema postrero y sin armas de la soberan�a nacional. Sacarlos de all� le resultaba esencial a 'Tirofijo' para a�adirle a las consecutivas derrotas del Ej�rcito el ingrediente vil de la humillaci�n. Los bachilleres ten�an que irse no porque fueran peligrosos para la subversi�n, sino precisamente porque no lo eran y conven�a a los fines pol�ticos y publicitarios de la guerrilla llevar hasta los �ltimos extremos el ultraje y la vejaci�n. Es sabido que cuando un comandante se rinde en el campo de batalla, el vencedor le permite caballerosamente conservar su espada como testimonio de que, aunque derrotado, no ha perdido el honor. Pues en el Caquet� la guerrilla despoj� al vencido de la espada y en el colmo del desprecio hasta le arrebat� la funda en donde la pod�a envainar ______________________________________________________ Get Your Private, Free Email at http://www.hotmail.com
