ssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss la siguiente columna resume de manera excelente los ultimos mensajes sobre la guerra...leanla por favor.. Jaime B. se pone bravito..pero esa es la triste realidad y toca aceptarla si queremos un cambio ala actual situacion. que piensan? . Me imagino que Jaime dira que los comunistas tiene infiltrado el periodico de santo Domingo y que lo usan para desacreditar al Ejercito y bajarle la moral a la tropa... Los generales en su laberinto http://www.elespectador.com/9811/06/opnotici.htm#03 Por: LUIS CA��N M. Cuando la brutal explosi�n de los primeros cilindros de gas sacudi� a Mit�, Mauricio �lvarez se refugi�, junto a su mujer y sus hijos, en el s�tano de su casa. De tiempo atr�s hab�a decidido que desde all� soportar�a la embestida de la guerrilla, que se ve�a venir. Como �l, muchos de los habitantes de Mit� hab�an pensado ya en su posible refugio. Debajo de los colchones, en improvisadas trincheras, corriendo a ocultarse en alg�n hueco a orillas del r�o, mientras que otros se marcharon para Villavicencio. El pueblo sab�a que, cualquier ma�ana de �stas, ser�a despertado por el horror de la guerra. Sin embargo, el alto mando de las Fuerzas Armadas y el aparato de inteligencia del Estado parec�an ser los �nicos que no estaban enterados de las intenciones de Tirofijo, El Mono Jojoy y Roma�a. Una vez m�s �como en Puerres, Las Delicias, Patascoy, El Cagu�n, Miraflores� la guerrilla monta un vasto operativo, desplaza columnas durante varios d�as, mueve su arsenal y ataca un blanco previsible, dentro de su guerra por el control del sur del pa�s. Ellos est�n a la ofensiva. Pasaron de la emboscada al ataque a las bases militares o de Polic�a, sin que se sepa cu�les son las respuestas de un Ej�rcito lento y disperso, con un alto mando que, no de ahora sino desde hace ya varios a�os, no va a las trincheras de la guerra, sino que est� apoltronado en los clubes y en las brigadas militares, cultivando la pensi�n. �O acaso �se no es el destino final de casi todos los generales, tras sus l�nguidos intentos electorales? Los generales Rinc�n Qui��nez y Gil Colorado fueron asesinados en brutales atentados, pero no en alguna batalla cuando persegu�an a la insurgencia. Pero ah�, en la realidad de unas Fuerzas Armadas incapaces de detener la ofensiva de la guerrilla, hay unos problemas estructurales. Aqu� hubo una especie de acuerdo tan eficaz como silencioso entre el estamento militar y el establecimiento pol�tico, tras la experiencia con Rojas Pinilla. Nosotros, dijeron los generales, los dejamos gobernar, no nos metemos en sus elecciones y sus leyes, y ustedes nos aprueban nuestro presupuesto, nos dejan manejar nuestra propia justicia y dejan en nuestras manos el asunto de la guerra. Por eso Turbay no sab�a lo que ocurr�a en las caballerizas de Usaqu�n, ni Belisario tuvo la autoridad cuando la toma del Palacio de Justicia, ni Gaviria se dio por enterado de los fracasados bombardeos a La Uribe, ni Samper pudo hacer nada cuando mi general Bedoya le prohibi� el despeje. La irrupci�n del dinero del narcotr�fico tambi�n toc� a las puertas de las Fuerzas Armadas, contribuyendo al desbarajuste y a una crisis institucional que el establecimiento ha mirado apenas de reojo. Hace ya casi quince a�os que los jefes del cartel de Medell�n le dijeron, sin querer queriendo, al ex presidente L�pez, que gracias a su dinero ellos acostumbraban a arreglar las cosas con el Ej�rcito por las buenas. De ese primer matrimonio naci� la funesta alianza entre sectores de las F.A., los narcos y la extrema derecha, para fortalecer los grupos paramilitares que hoy le disparan al mismo Estado que los ayud� a engendrar, como ocurri� con la reciente toma de San Carlos, en Antioquia. Unas Fuerzas Armadas que se devoran cinco billones anuales del presupuesto tienen obligaciones legales y constitucionales qu� cumplir. Pero aqu�, en esta tierra de nadie, no hay qui�n llame a los generales a rendir cuentas. Hoy la verdad es que el Ej�rcito pierde una y otra batalla, mientras que el despelote interno en los cuarteles llega a tal punto que la famosa Brigada XX es vinculada al magnicidio de �lvaro G�mez Hurtado, el s�mbolo de la derecha colombiana. Cr�a cuervos y te sacar�n los ojos. ______________________________________________________ Get Your Private, Free Email at http://www.hotmail.com
