"Muchos an~os despues, frente al detector de mentiras en Miami, el teniente
coronel Augusto Rodriguez habia de recordar aquella tarde remota en que el
comandante de la FAC lo llevo a conocer el  Hercules C-130, donado por los
gringos para combatir a los narco-guerrilleros.
La carga con que lo habian cogido en Miami no era mas que media tonelada de
bolsas de coca y heroina, blancas y enormes como huevos prehistoricos. El
mundo era tan viejo, que hasta las cosas mas simples se les podia llamar con
muchos nombres. Esto servia para confundir a todo el mundo, incluso a los
gringos mas astutos. Antes de regresar a Colombia, con la certeza de que nunca
lo dejarian volver a pisar tierra gringa, el teniente coronel Augusto
Rodriguez dijo, en una conferencia de prensa, que la Fuerza Aerea Colombiana
necesitaba mas aviones para combatir a los narco-guerrilleros. El teniente
coronel no se dio cuenta que los agentes de la DEA no le creyeron."

He dicho,
Pio, Pio


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