Si desde temprana edad sometemos a nuestros hijos a mensajes de traicion y violencia, "Hasta el viejo hospital de los mu�ecos Llego el pobre Pinocho malparido Porque el tio, espantap�jaros bandido Lo sorprend�o dormido y lo culio." descripciones de ataques sadistas, "Lleg� con la nariz hecha pedazos Una pierna en tres partes astillada Una lesi�n interna y delicada Que el m�dico de guardia no noto." de incompetencia profesional, "Al viejo cirujano llamar�n con urgenc�a Y el con su vieja ciencia muy pronto lo atend�o Pero d�jo a los otros mu�ecos internados "Lo siento ser� en vano le falta el culo". al repetido mensaje, de que otros vendran a rescatarnos, de la negacion de nuestra propia responsabilidad, "Entonc�s lleg� la puta perrrofesora Y viendo que Pinocho se mor�a Por error llamo la policia Y Pinocho prontico se murio." >> TIN, TUN... He dicho, Pio, Pio
