Colext/Macondo Cantina virtual de los COLombianos en el EXTerior -------------------------------------------------- Tomo lo siguiente de la p�gina editorial de El Espectador de hoy. P�o solo mencion� lo de Pizarro en el tema de su mensaje, pero no da detalles. M�s que detalles del atentado, este editorial trata de hacer un an�lisis. -- Fernando Guzm�n [EMAIL PROTECTED] *************************************************************************** Tomado de El Espectador http://www.elespectador.com/9912/23/opnotici.htm Un atentado infame LUIS CA�ON M. �Por qu� la Polic�a o el DAS no proteg�an a Eduardo Pizarro, si las amenazas contra �l y otros investigadores del Iepri son de dominio p�blico? El atentado contra Eduardo Pizarro, un acad�mico que ha dedicado su vida entera a estudiar el fen�meno de la violencia en Colombia, es una infamia. Y sus autores intelectuales, m�s all� de los sicarios utilizados como un instrumento para que dispararan, son unos b�rbaros que siguen empe�ados en asesinar el derecho a pensar. A Eduardo -cuya documentada visi�n de la realidad colombiana ha quedado retratada en libros, ensayos y columnas de peri�dicos-, no le quieren perdonar el acto de dignidad que, tras el asesinato de Chucho Bejarano, otro acad�mico v�ctima de la barbarie, ha tenido al expresar de manera categ�rica que los investigadores sociales en Colombia no se pueden dejar silenciar. ?Chucho: te hacemos un juramento: !No nos dejaremos intimidar!?, dijo en su columna de El Espectador, el pasado 18 de septiembre. A prop�sito, el pa�s espera que la Fiscal�a aclare qui�nes y por qu� asesinaron a Jaime Garz�n y al profesor Bejarano. �Ser� que fueron los mismos que ayer ordenaron activar el gatillo, en las goteras de la Universidad Nacional contra otro acad�mico? �Ser�n los mismos que creen que hay que generar desestabilizaci�n, bombardear una tregua incierta y as�, de taquito, llenar de incertidumbre la naciente negociaci�n en busca de la paz? �Pero qui�nes est�n detr�s de los disparos contra Eduardo Pizarro? Una vez m�s, en esta tierra de nadie, donde hay francotiradores parapetados en todas las esquinas ideol�gicas, cualquier hip�tesis puede ser viable. Eduardo ha sido muy cr�tico de las Farc, de su concepci�n estalinista del poder y su ejercicio del terror y la criminalidad, como m�todos revolucionarios. Pero al Secretariado, que acaba de declarar una tregua, no le conviene para nada un atentado que empa�a ese cese al fuego temporal, del que ellos son protagonistas. Ni es del estilo de las Farc estar usando sicarios. Ni tampoco acostumbran ellos a realizar atentados contra profesores universitarios. Los paras, cuya violencia demencial tambi�n ha sido cuestionada por Eduardo, han podido dar la orden de disparar para hacerle una terrible y brutal advertencia en busca de silenciarlo. O los narcos, que tanto da�o le han causado al pa�s, cobr�ndole las cr�ticas que les hizo en otra de sus columnas, en la que advirti� que la extradici�n, en el contexto de la globalizaci�n pol�tica y jur�dica que hoy avanza en el mundo a pasos agigantados, es un arma legal contra un delito multinacional. Cualquiera de los ya citados ha podido bajar la bandera. Pero tambi�n es posible que no haya sido ninguno de ellos. �Qu� tal, por ejemplo, que los disparos los haya ordenado alguna mano negra, de tantas que hay en un pa�s donde dos militares resultan condenados por el crimen de Manuel Cepeda Vargas, otros m�s aparecen sentenciados por masacres como la de los Uvos, o vinculados a investigaciones por secuestros y asesinatos como el de Benjam�n Koudhari, o por magnicidios como el de �lvaro G�mez? Que de pronto, como dicen algunos de los investigadores, los sicarios tuvieran la instrucci�n de dispararle a Eduardo s�lo para herirlo y no para asesinarlo, no le resta para nada la gravedad a este hecho. Resulta espeluznante saber que en Colombia para hacerle advertencias a una persona, le claven dos disparos. Ese hecho, de ser as�, confirma a�n m�s la enfermedad social que nos aqueja y la barbarie que nos invade. �Y el Estado d�nde est� en estos casos? �Por qu� la Polic�a o el Das, a cargo de un oficial de Polic�a, no ten�a protegido a Eduardo Pizarro, si todo el mundo sabe de las constantes amenazas contra �l y otros investigadores del Instituto de Estudios Pol�ticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional (Iepri)? �Y por qu� otros organismos de seguridad tampoco prestan atenci�n a la seguridad de los acad�micos de un pa�s donde por la ma�ana asesinan un profesor de la Universidad de Antioquia, por la tarde uno de la Pedag�gica y por la noche otro de la Nacional? �Ser� que el �nico destino posible de una cantidad de personas que se atreve a expresar c�mo les duele Colombia y su suerte, para eludir atentados como el de ayer, es el de abandonar el pa�s y visitarlo s�lo a las volandas como le toca hacer a Alfredo Molano? �O refugiarse en el fr�o alem�n, para huir de las balas como ocurre con Hernando Corral �O vivir cambiando de ciudad y de pa�s, como le ha tocado a Arturo Alape? �O callar su trazo de caricaturista, como ocurre con Alvaro Montoya? �sa es una situaci�n infame, a la que son sometidos compatriotas que aman a Colombia y tienen todo el derecho a vivir en la tierra que los vio nacer. �Hasta cu�ndo, por Dios, vamos a vivir prisioneros de los violentos? -------------------------------------------------------------- To unsubscribe send an email to: [EMAIL PROTECTED] with UNSUBSCRIBE COLEXT as the BODY of the message. Un archivo de colext puede encontrarse en: http://www.mail-archive.com/[email protected]/ cortesia de Anibal Monsalve Salazar
