Colext/Macondo
Cantina virtual de los COLombianos en el EXTerior
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>http://www.semana.com/935/ZZZMKKDWH6C.asp
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>SEMANA, Abril 6, 2000
>Antonio Caballero
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>Enemigos del pueblo
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>Si la guerrilla gana la guerra, el nuevo Estado que surja ser� id�ntico al
>que tenemos ahora: un enemigo del pueblo.
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>Durante muchos a�os se dijo que esta era una guerra entre dos aparatos
>armados por sobre las cabezas de los civiles. Alg�n general lleg� a
>quejarse, hace menos de una d�cada, de que la gente com�n miraba la guerra
>sin darse directamente por aludida, como quien asiste a un partido de
>f�tbol. Ya no es as�. Ahora los dos (los tres) bandos armados han bajado la
>mira de sus fusiles, y lo que hay es una guerra de ellos contra la masa
>inerme de los dem�s: de los civiles, que son los que ponen la sangre y
>ponen el dinero.
>
>Ponen la sangre. Salvo los polic�as, enviados como carne de ca��n a 'hacer
>presencia del Estado' en las zona remotas, los bandos armados tienden a
>evitarse entre s�. Por eso los muertos son casi siempre civiles: civiles
>colaboradores de la guerrilla, civiles colaboradores del Ej�rcito, civiles
>colaboradores de los paramilitares. Son civiles las v�ctimas de los
>secuestros guerrilleros, de las desapariciones forzosas que practican las
>autoridades, de los asesinatos selectivos que cometen las 'fuerzas
>oscuras', de los desplazamientos que imponen los paramilitares, de las
>minas terrestres y de las quiebrapatas, de las bombas, de los cohetes y de
>los cilindros de gas. Son gente que pasaba por ah�: ni�os que iban al
>colegio, campesinos que viv�an en zona roja, viajeros que transitaban por
>una carretera. Civiles desarmados.
>
>Y tambi�n ponen el dinero. El del boleteo y el de los rescates por
>secuestro, el de la vacuna 'amistosa' de los paramilitares, el de la
>reconstrucci�n de los pueblos destruidos por actos de guerra, el de los
>impuestos. El del peso creciente de la guerra sobre la econom�a: suben las
>tarifas de los servicios p�blicos golpeados por el terrorismo, suben los
>precios de los productos afectados por la inseguridad del transporte, crece
>el desempleo alimentado por la emigraci�n forzosa a las ciudades y el
>abandono de los campos, se multiplica la delincuencia com�n. �Cu�nto le
>cuesta al colombiano promedio su cuota individual de raponeo, de atraco, de
>hospital por lesiones? (La pregunta es ret�rica: no aspiro a que el Dane la
>conteste). Ponen el dinero que cuesta la pol�tica oficial -apertura,
>privatizaciones, desmantelamiento de la seguridad social, contribuciones de
>guerra, 2 por mil-, y el que cuesta la pol�tica extraoficial que practican
>a t�tulo privado los pol�ticos al amparo de sus cargos: el saqueo del
>erario -para limpiar la fachada del Congreso, para engrasar a Fogafin, para
>financiar a Dragacol (pero no voy a mencionar aqu� todos los chanchullos:
>no cabr�an, ni aun limit�ndome a los del �ltimo a�o; y ni aun limit�ndome a
>los ya denunciados)-. Todo ese chorro ingente de dinero que cuesta el
>sostenimiento de la guerra lo ponen los civiles, que son los que producen.
>Porque los sectores armados no producen: destruyen lo producido, y
>extorsionan a los productores.
>
>Un Estado democr�tico (y su definici�n es esa) est� para servirle al
>pueblo, y no al rev�s: para que el pueblo le sirva al Estado, y por su
>conducto a sus due�os o a sus par�sitos. Del hecho hist�rico de que jam�s
>ha sido democr�tico el Estado en Colombia, sino al rev�s, surgi� (entre
>otros motivos) la guerrilla: ten�a la justificaci�n de defender al pueblo
>de los abusos del Estado y de sus due�os. Pero la guerrilla colombiana
>tampoco est� cumpliendo ese papel hist�rico, y cada d�a lo cumple menos. La
>guerrilla no defiende a nadie, salvo a s� misma; y en cambio ataca, no al
>Estado, ni a sus due�os, y ni siquiera a sus fuerzas represivas, sino al
>pueblo. Se est� convirtiendo, ella tambi�n (y estoy hablando de toda la
>guerrilla: tanto de las Farc como del ELN, y de lo que a�n queda del EPL),
>en un ej�rcito de ocupaci�n en su propio pa�s. Un ej�rcito que amenaza,
>reprime y persigue, y cobra impuestos extorsivos sin dar nada a cambio.
>Nada: ni siquiera la promesa de la Revoluci�n, esa palabra m�gica que
>todav�a conserva su prestigio. S�lo la promesa de su propio triunfo, que
>vista la degradaci�n de su comportamiento en los �ltimos a�os ha dejado de
>ser una promesa para convertirse en una amenaza. Si sigue como va, y gana
>la guerra o pacta su propio acceso al poder del Estado, el nuevo Estado que
>de ah� surja ser� id�ntico al que ahora tenemos: un enemigo del pueblo.
>
>Oh, sin duda hay en la guerrilla gente que todav�a cree en su papel
>hist�rico de redenci�n del pueblo, incluso entre sus jefes, por c�nicos que
>puedan parecer. Tambi�n, sin duda, hay todav�a funcionarios idealistas
>dentro del Estado actual, que creen sinceramente poder ponerlo al servicio
>del pa�s. Pero hasta esos idealistas que quedan de lado y lado, si no son
>ingenuos, tienen que estar d�ndose cuenta de que el resultado global de la
>acci�n de su bando est� siendo nefasto para lo que los unos llaman el pa�s
>y los otros llaman el pueblo. Para las v�ctimas y los financiadores de esta
>guerra, que es una guerra contra el pa�s y contra el pueblo, y que ambos
>est�n perdiendo.
>
>Todo esto resulta bastante pesimista. Ya lo s�. Espero que se trate
>solamente de un efecto ret�rico.



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    cortesia de Anibal Monsalve Salazar

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