Colext/Macondo
Cantina virtual de los COLombianos en el EXTerior
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hola a todos soy nuevo en esta lista.

quisiera compartir con uds una articulo que escribi hace unos meses
veanlo como una carta de presentacion.
ojala hagan comentarios al respecto,

un saludo,

Juan David Guti�rrez R.


A rescatar �La Casa Tomada�

�Las masas humanas m�s peligrosas son
 aquellas  en cuyas venas ha sido inyectado
 el veneno del miedo... miedo al cambio.�
Octavio Paz

  Cuando uno lee el cuento de Julio Cort�zar �La Casa Tomada�, es inevitable
hacer una analog�a entre este y la actual situaci�n colombiana. Una vez m�s
nuestra realidad supera ampliamente la imaginaci�n m�s desbordada. Este
relato del maestro argentino describe como dos hermanos permiten que su casa
sea invadida poco a poco, gracias a su pasividad (�o derrotismo?),  por
seres que ni si quiera ellos han visto. As� mismo nos encontramos nosotros,
permitiendo que grupos al margen de la ley �ll�mense FARC, ELN o AUC-, se
tomen paulatinamente el pa�s. No me refiero necesariamente a la Zona de
Despeje de las FARC �porque fue un espacio concedido por el gobierno para
los di�logos como territorio de paz y no una zona conquistada por la
guerrilla- ni a la Zona de Encuentro que seguramente le ser� otorgada al
ELN. Me refiero a el encerramiento en que nos est�n condenando los
colombianos en las ciudades.

  Anta�o era com�n recorrer el territorio nacional en carro o en tren Los
padres y abuelos cuentan a sus hijos como sol�an viajar �a dedo� por
Colombia, incluso a traspasar las fronteras hasta Venezuela. Ellos tuvieron
el privilegio de conocer y palpar el alma del pueblo colombiano. Tuvieron
contacto con el pa�s �macondiano� que ha descrito Gabo, donde todav�a hab�a
espacio suficiente para la solidaridad y la tranquilidad. Muchos alcanzamos
a disfrutar de los paseos familiares caracter�sticos de la idiosincrasia del
pueblo colombiano. Sin embargo, las �ltimas generaciones escasamente han
tenido la oportunidad de salir a los sitios tur�sticos por excelencia �en
este caso de Bogot�- como son Melgar, Villeta, Girardot, Tunja, Anapoima,
Villa de Leyva, Sop�, Villavicencio, Medell�n y dem�s. Todo por el peligro
inminente de las pescas milagrosas de �Roma�a� en Cundinamarca y las del ELN
en la autopista Bogot�-Medell�n y las de la autopista Bogot� -
Villavicencio. Aunque la capital del pa�s ha sido �mordisqueada� por la
violencia, no es la ciudad m�s afectada por este flagelo. El caso de Cali es
muy preocupante, los secuestros ya no se dan solo a sus afueras �caso de la
iglesia �La Mar�a�- sino dentro de la ciudad y a plena luz del d�a. Ni
siquiera los desprevenidos pasajeros de avi�n pueden estar tranquilos
despu�s del secuestro del avi�n Fokker de Avianca. As� nuestro espacio de
vida se va reduciendo al igual que las posibilidades de conocer a Colombia.
El gobierno en varias ocasiones ha expresado su incapacidad de vigilar cada
metro cuadrado de carreteras del pa�s. As�, nuestra infraestructura vial ha
quedado a merced de los violentos. �Ser� que llegar� el d�a que tengamos
temor de salir de nuestro propio barrio, conjunto o incluso de nuestro mismo
hogar? Desgraciadamente, hasta ahora nadie ha reaccionando decididamente
ante este enclaustramiento en las ciudades, en gran medida por nuestra
indiferencia y resignaci�n.

  Gran preocupaci�n genera este fen�meno, porque para nadie es un secreto
que para querer algo se debe empezar por conocerlo. As�, �qu� se puede
esperar de las generaciones venideras? La mejor arma de los d�spotas, como
ense�a Tocqueville: �es el terror que generan, que tiende a aislar a la
gente, porque asegura su futura existencia�. La violencia y el miedo
producen personas individualizadas, ap�ticas  y dispersas, que se conforman
apenas con sobrevivir; pero que en su interior sienten la fragilidad de ser
hombres que se deben enfrentar solos ante la dura realidad. �C�mo vencer ese
derrotismo colectivo que nos aqueja? El temor de la poblaci�n, en conjunto a
nuestra falta de unidad,  la carencia de un sentido de comunidad y nuestro
excesivo individualismo est�n haciendo que la casa sea tomada a tal que
grado que pareciera inevitable.

  Con este panorama lo �nico que nos puede ayudar a defender lo que es
nuestro es el sentido de pertenencia, el valor y la solidaridad. Quisiera
hacer una propuesta, que sea alimentada por las ideas de mis compatriotas,
para empezar a rescatar el derecho al Libre Tr�nsito a lo largo y ancho del
territorio nacional. En primer lugar, el colombiano se siente altamente
intimidado por las �pescas milagrosas� que se dan constantemente en las
diferentes carreteras del pa�s. Los humildes transportadores, los usuarios
del servicio de transporte p�blico, y los viajeros saben que los violentos
pueden aparecer en cualquier momento.  La iniciativa concreta consistir�a en
convocar caravanas de miles de carros, buses y tractomulas para que
partieran de varios puntos espec�ficos de la ciudad hacia alg�n destino de
nuestra geograf�a que est� relativamente cercano. Por ejemplo, reunirse en
Unicentro, Makro y Plaza de las Am�ricas y salir todos encaravanados a
Melgar. As� sucesivamente se podr�a desarrollar el proyecto en las dem�s
ciudades de Colombia. Ser�a ideal que todos lo carros se identificaran, por
ejemplo con la bandera de Colombia. Los seres humanos nos sentimos m�s
protegidos y seguros cuando estamos acompa�ados. Esta ser�a la primera
premisa de la caravana, buscar que los colombianos pierdan el miedo de salir
con su familia de paseo o a cumplir su trabajo de transportadores. En
segundo lugar se crear�a un sentido de solidaridad y posiblemente una red de
apoyo que ser�a de gran ayuda. Finalmente, el punto m�s importante ser�a
derrotar a los �invasores� y rescatar nuestro espacio.  Ser�a un acto muy
torpe por parte de la subversi�n atacar una caravana de este tipo o intentar
realizar un secuestro masivo. No obstante, ser�a recomendable que las
caravanas tuvieran alg�n tipo de apoyo �as� solo sea log�stico- por parte de
las autoridades.

 De este manera dar�amos los primeros pasos para que nosotros mismos
recuper�ramos nuestra �Casa Tomada� sin necesidad de esperar que el Estado
lo haga por nosotros. No tenemos m�s opciones, o despertamos ya o sufriremos
el mismo destino de los personajes de �La Casa Tomada� que en un principio
cedieron una parte de su casa, luego se conformaron con habilitar una
fracci�n de su casa, y finalmente tuvieron que escapar de su propia hogar.
Ojala no tengamos que relatar una historia a nuestros nietos de 40 millones
de personas que sucumbieron ante 40 mil bandidos. Cada vez que pienso en el
�xodo masivo de colombianos dejando sus tierras o de quienes tienen las
posibilidades de huir al extranjero, me acuerdo del final del cuento
mencionado:  �Antes de alejarnos tuve l�stima, cerr� bien la puerta de
entrada y tir� la llave a la alcantarilla. No fuese que alg�n pobre diablo
se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa
tomada�. La decisi�n de permitir este final est� en nuestras manos.

Es seguro que esta iniciativa que propongo por s� sola no le dar� una
soluci�n final al conflicto que vivimos. No obstante,  si llega a ser
exitosa no solo reducir�amos los secuestros en las carreteras. El punto
fundamental ser�a sacar al colombiano del marasmo que lo tiene adormilado
frente a los violentos. Para generar unas bases �por cierto muy incipientes-
de integraci�n y solidaridad. Virtudes que si se desarrollaran al m�ximo nos
sacar�an poco a poco de ser un pa�s que torna cada vez m�s inviable a uno
donde las personas puedan vivir plenamente.


�No m�s Indiferencia, Conformismo, Resignaci�n y Derrotismo!


Juan David Guti�rrez Rodr�guez
�Si tiene algo que decir no lo piense dos veces: OPINE!
www.opinecolombia.org


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    cortesia de Anibal Monsalve Salazar

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