Montesinos y la "justicia global"

Andr�s Oppenheimer

Hicieron bien Estados Unidos y seis pa�ses de Am�rica Latina en ayudarle a encontrar refugio en Panam� al ex jefe de inteligencia peruano, Vladimiro Montesinos? �O ayudaron a un violador de los derechos humanos a escapar de la justicia en su propio pa�s?

Se trata de la pregunta del d�a en los c�rculos diplom�ticos de Estados Unidos y Am�rica Latina, tras las quejas de muchos opositores peruanos de que Montesinos -un poder detr�s del trono en el r�gimen del presidente Alberto Fujimori- estar� ahora a salvo de las v�ctimas de la represi�n pol�tica que quieran llevarlo a los tribunales peruanos.

En d�as recientes, pregunt� a un alto funcionario del Gobierno de Estados Unidos y varios otros diplom�ticos de la regi�n sobre la l�gica detr�s de sus esfuerzos por encontrarle un refugio a Montesinos.

Estas fueron sus explicaciones: Primero, dijeron, los presidentes de Argentina, Brasil y Colombia -entre otros- se sumaron a los esfuerzos de Estados Unidos por convencer a la presidenta paname�a Mireya Moscoso de que aceptara a Montesinos en su pa�s, porque quer�an evitar una rebeli�n militar en el Per�. Per� se encontraba en una seria crisis tras el anuncio de Fujimori de que convocar�a a nuevas elecciones y despedir�a de su cargo a Montesinos. El anuncio presidencial se produjo luego que saliera a la luz una videocinta en la que se ve a Montesinos dar billetes en efectivo a un congresista opositor, que inmediatamente despu�s se pas� a las filas del Gobierno. Los militares peruanos -cuya jerarqu�a permanece leal a Montesinos- habr�an exigido que no se presentaran cargos contra Montesinos en Per�, y que se le garantizara el asilo en Panam�. En un momento de la crisis, seg�n fuentes bien informadas en Washington D.C., los uniformados estuvieron cerca de dar un "golpe constitucional" si no se satisfac�an sus demandas.

Efectivamente, los comandantes militares llegaron a preguntarles al primer vicepresidente, Francisco Tudela, y al segundo vicepresidente, Ricardo M�rquez, si alguno de ellos tomar�a a su cargo la Presidencia. Ambos habr�an declinado la oferta.

"Est�bamos frente a una salida ecuatoriana", me coment� un funcionario de uno de los pa�ses involucrados en las negociaciones, refiri�ndose al golpe militar del 21 de enero en Ecuador, que puso en la Presidencia al hasta entonces vicepresidente, Gustavo Noboa. "La clave era sacar a Montesinos de Per� lo antes posible, para evitar una situaci�n que hubiera revertido el proceso de democratizaci�n".

Segundo, dijeron los funcionarios entrevistados, era una fantas�a pensar que las cortes peruanas podr�an haber presentado cargos contra Montesinos. De hecho, la fiscal peruana, Nina Rodr�guez, anunci� el martes que no se presentar�an cargos de corrupci�n contra el ex asesor presidencial por el caso registrado en la videocinta.

Tercero, hab�a consenso entre los pa�ses sobre que la salida de Montesinos del pa�s debilitar�a el poder de Fujimori, y lo obligar�a a mantener su palabra de convocar a elecciones libres el a�o pr�ximo.

�Son v�lidas estas explicaciones? Probablemente s�. La proximidad otorga poder, y es mejor tener a Montesinos jugando a la ruleta en los casinos de Ciudad de Panam� que urdiendo estratagemas de represi�n pol�tica o sobornos de legisladores en el centro de Lima. Si hay algo criticable, no fue ayudar a sacar a Montesinos de Per�, sino el no apoyar los mecanismos legales -como la Corte Criminal Internacional, a la que Estados Unidos todav�a se opone- que permitir�an su extradici�n en el futuro.

Si existiera un sistema de justicia global que permitiera que aquellos acusados de violaciones a los derechos humanos -como el ex dictador chileno, general Augusto Pinochet, o Montesinos- fueran extraditados para enfrentar cargos en sus pa�ses, hoy no estar�amos discutiendo sobre los esfuerzos diplom�ticos por encontrarle a este �ltimo un refugio en Panam�

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