de acuerdo jmb, muchas gracias por hacer que estos mensajes tan tóxicos no pasen impunemente y  perturben la visión de quienes queremos seguir viendo claramente la oscura situación
cuando leí la versión venezolana (que luego caredua adaptó con el ánimo de aportar a la comprensión de la compleja situación de chicholandia) pensé en otro cuento viejo que nos han ido vendiendo, el cual concierne dizque a la causa de nuestra "pobreza":
Los ricos del norte son organizados, responsables, previsivos, mientras que los del sur/ los tropicales son pura fiesta y despelote, no ahorran no preveen etc.
Sin duda hay determinantes culturales y geográficos en la prosperidad de los pueblos. Pero la causa de fondo va por otro lado. Y es mejor que leamos con el verdadero "antivirus" activado si no queremos que nos coja la meningitis de la pereza mental
Cordial saludo
Luis H Alzate
 

Luciano Pulgar wrote:

----- Original Message -----From: Caredua Hernandez <[EMAIL PROTECTED]>>No es que sea un oligarca, pero es que definitivamente hay algunas lineas de
>este texto que apuntan a la realidad.>LA HORMIGA Y EL SALTAMONTES
>(Versión criolla de la fábula de Fedro: La hormiga y la cigarra)
...>VERSION COLOMBIANA
... El Diccionario de la Lengua Española le dá a la palabra fábula varias definiciones. Entre ellas:...
2. Relación falsa, mentirosa, de pura invención, carente de todo fundamento.
3. Ficción artificiosa con que se encubre o disimula una verdad.
...Ni las desigualdades en Colombia nacen por vagancia de las clases pobres, ni las clases ricas o acomodadas y mucho menos las dirigentes han llegado siempre a esa posición a través de un supuesto duro trabajo.En la compleja situación colombiana no caben análisis maníqueos como el que plantea esta fábula.  A esa situación se ha llegado no por una lucha de buenos (clases dirigentes trabajadoras) y malos (clases pobres vagas), o por circunstancias blancas o negras; se debe más bien a un cúmulo de circunstancias de matiz gris claroscuro, en las cuales ha tenido mucha culpa nuestra clase dirigente, con grandes dósis de explotación, corrupción, abandono, arrogancia, incompetencia, negligencia, insensibilidad, indiferencia, ignorancia y otras yerbas. Y sin duda, con participación y complicidad culposa de las clases dirigentes sindicales, y peor, de la gran masa, pobre y especialmente de la clase media, mejor educada, que permitió que las cosas ocurrieran y que sus consecuencias graves se acumularan hasta llegar a la compleja situación actual.Saludosjmb

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