Me imagino que despu�s de las embarazosas (por decir lo menos) situaciones que vivi� Ernesto Samper por sus muy poco santas relaciones con los narcos, y de toda la varilla que le di� Clinton, no solo a �l, sino al pa�s entero, el buen Bojote debe haber recibido con placer casi sexual las noticias de los perdones, probablemente menos santos, que el viejo Bill concedi� a un mont�n de criminales pocos d�as antes de culminar su presidencia.     

Ah� les retranscribo un art�culo al respecto escrito por el Bojote y publicado por EL Tiempo.

Saludos

jmb

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Los perdones de Clinton

Ernesto Samper Pizano

La prensa internacional ha dado cuenta de los perdones y conmutaciones de penas otorgados por el ex presidente de EE.UU., Bill Clinton, en los �ltimos d�as de su mandato. Aunque la potestad presidencial de perdonar est� establecida en la Constituci�n, lo que escandaliza en este caso es que los beneficios judiciales -irreversibles y totales - cobijaron a un importante n�mero de conocidos narcotraficantes y lavadores de d�lares. Aun no se sabe si, adem�s, las concesiones presidenciales pueden considerarse contraprestaciones a favores y donaciones recibidos durante la pasada campa�a electoral.

�Qu� hubiera pasado si a horas de terminar mi mandato, hubiera indultado a cien narcotraficantes por haber contribuido a campa�as congresionales colombianas? Seguramente me hubieran crucificado, torturado, incinerado. La gran paradoja, en este caso, est� en que la amnist�a haya sido firmada por la misma persona que hace cuatro a�os, en plenas elecciones presidenciales norteamericanas y en medio de publicitados alardes morales de sus funcionarios, me retir� la visa de ingreso a los EE.UU. sin tener en cuenta que ya hab�a sido absuelto de los cargos que me formulaban por la financiaci�n irregular de mi campa�a; la misma persona que tambi�n por razones pol�ticas certific� a M�xico y descertific� a Colombia en su lucha contra el narcotr�fico; que acus� de corrompidos a congresistas y funcionarios colombianos quitando visas y que indujo a Colombia a una desestabilizaci�n de sus instituciones.

�Doble moral? No lo creo, es la moral del m�s fuerte que se impone al d�bil y frente a la cual solo nos queda mostrar la actitud coherente de la indignaci�n.Y aqu� no se trata del cheque de 3 000 d�lares que ingres� a la cuenta de la campa�a de un congresista colombiano o de una condena de tres o cuatro a�os por transporte de droga, sino de un lavador de m�s de 100 millones de d�lares anuales y de la jefa de la red de narc�ticos del Estado de Illinois condenada a 85 a�os de prisi�n.

La muy desmoralizante conclusi�n que queda de este episodio es que mientras en Colombia los narcotraficantes se condenan, en EE.UU. se condonan. C�mo hubi�ramos deseado muchos colombianos que esta indignaci�n se hubiera reflejado en la respuesta del presidente Pastrana cuando le preguntaron en su reciente visita a Washington sobre el tema y se limit� a responder que se trataba de "un asunto interno de los EE.UU." �Interno? Si precisamente nuestra tragedia es que, por no asumir costos internos, muchos pa�ses consumidores han internacionalizado la soluci�n del problema hasta convertir a Colombia en una especie de Vietnam en la lucha contra la droga.

Que el tema de los perdones nos sirva entonces para volver a plantear la necesidad de adoptar el principio de la corresponsabilidad internacional en la lucha contra las drogas, como lo sostuvo mi Gobierno en todos los foros regionales y mundiales. Que haya una certificaci�n pero multilateral de todos los esfuerzos que se hagan o dejen de hacer en esta lucha para que no queden impunes conductas como la que se vivi� esta semana cuando el ex presidente Clinton borr� en veinticuatro horas lo que hab�a predicado durante ocho a�os.

* Columnista de El Tiempo de Bogot�, GDA

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