Colext/Macondo
Cantina virtual de los COLombianos en el EXTerior
--------------------------------------------------

Una de las consecuencias positivas de las negociaciones de paz entre
gobierno y guerrilla, es que esta �ltima, al adquirir implicitamente
caracter de grupo beligerante, debe ahora responder por sus acciones
como grupo.

De manera que grupos como Human Rights Watch, Amnist�a Internacional y
otros similares, no se limitar ya a observar y se�alar al gobierno y
sus fuerzas armadas.

Muchos dir�n que eso no importa para nada, pues la guerrilla seguir�
actuando como lo ha hecho, independientemente de las cr�ticas internas
y externas que reciba.  A lo cual debo responder que desde la guerra
de Vietnam, las guerras se pelean tanto en el campo de batalla, con
armas convencionales, como ante los medios de comunicaci�n con armas
de relaciones p�blicas.  

Una condena de HRW solita no los har� cambiar, pero esa condena,
sumada a muchas otras va teniendo peso.

El informe es largo.

-- 
Fernando Guzm�n
[EMAIL PROTECTED]

Tomado de El Tiempo 07/15/01
http://eltiempo.terra.com.co/15-07-2001/prip74294.html

    La condena de Human Rights Watch no es la primera contra las Farc
    
    La semana pasada "Human Rights Watch" responsabiliz� a las Fuerzas
    Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) de violaciones al Derecho
    Internacional Humanitario (DIH). No es la primera vez que una
    organizaci�n defensora de los derechos humanos censura al grupo
    guerrillero.
    
    El viernes 6 de julio, un emisario lleg� a la Casa de las Farc, en
    pleno centro de San Vicente del Cagu�n, con un inusual paquete: el
    original y 20 copias de una extensa carta de Human Rights Watch (HRW),
    organizaci�n no gubernamental (ONG) con sede en Washington.
    
    La carta-informe ten�a un destinatario: "Manuel Marulanda V�lez", el
    legendario comandante guerrillero.  Y un objetivo claro:
    responsabilizarlo de las atrocidades cometidas por sus combatientes y
    las reiteradas violaciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH).
    
    El documento, seg�n Jos� Miguel Vivanco, director de HRW para Am�rica
    Latina, tambi�n fue enviado a las Farc por correo electr�nico y
    desplegado en la p�gina de Internet de HRW.
    
    Pero, curiosamente, tres d�as despu�s de que la carta ya era p�blica,
    desde Los Pozos, sede de los di�logos con el Gobierno, "Marulanda"
    respondi� que "ni a m� ni al Estado Mayor nos han enviado ese
    material".
    
    El informe censura a las Farc por las sistem�ticas violaciones al DIH:
    asesinatos y secuestros de civiles, uso de ni�os soldados,
    seudojuicios, tratamiento inhumano de combatientes capturados y
    desplazamientos forzados.
    
    No es la primera vez que una ONG de derechos humanos u organismo
    intergubernamental rega�a fuertemente a las Farc. Pero s� es la
    primera que las censuras se "personalizan" en un documento de 20
    p�ginas.
    
    En la d�cada pasada, y sobre todo en los �ltimos dos a�os, se las
    condenas a esta guerrilla por violaciones al DIH han intensificado
    (ver recuadro).
    
    A partir de 1994, la Comisi�n Interamericana de Derechos Humanos,
    adscrita a la OEA, empez� a mirar con mayor atenci�n el conflicto
    armado colombiano. Y las Farc no se salvaron de los reparos.
    
    Despu�s, en 1997, lleg� al pa�s la Oficina del Alto Comisionado de las
    Naciones Unidas para los Derechos Humanos y, con sus informes, el
    mundo se entera no solamente de las pr�cticas atroces de las Farc,
    sino de los otros actores armados.
    
    Las censuras del comportamiento de esta guerrilla frente al DIH
    tambi�n est�n contempladas, aunque sin tanto detalle, en los informes
    m�s recientes del Departamento de Estado de los Estados Unidos, la
    Uni�n Europea, Amnist�a Internacional, as� como ONG de
    DD.HH. colombianas, entre las que se destaca la Comisi�n Colombiana de
    Juristas.
    
    Desprestigio pol�tico
    
    Hay muchas razones que explican el que Colombia y las Farc,
    particularmente, sean tema obligado en los �ltimos informes sobre
    DD.HH y DIH. Claro, hay que descontar que, por diversas
    circunstancias, en el mundo hay una especie de mirada distinta -no
    excluyente- del problema.
    
    La primera de ellas, la degradaci�n del conflicto. "Los hechos son
    tantos y tan generalizados, que obligan a un pronunciamiento", dice
    �dgar Ruiz, ex militante del Eln y representante a la C�mara.
    
    Pero las Farc -dice un analista consultado por EL TIEMPO- no est�n
    haciendo nada distinto de lo que toda la vida han hecho. Sino que
    ahora sus acciones se han hecho m�s visibles, porque han perdido
    legitimidad pol�tica.
    
    "A mi juicio, est�n en el punto militar m�s alto de toda su historia,
    pero nunca hab�an estado tan desprestigiados pol�ticamente y tan
    aislados de una base social", asegur� la fuente.
    
    A ello han contribuido, tambi�n, sus evasivas frente al tema del
    DIH. Esa particular manera de hacer caso omiso de los incontables
    cuestionamientos -nacionales e internacionales- por sus actuaciones en
    combate y fuera de �l.
    
    Alfredo Rangel, ex consejero de paz, vaticin� el martes pasado que "si
    en anteriores ocasiones no hubo respuesta por parte de las Farc, es
    posible que esta vez tambi�n pasen de agache".
    
    Rangel agreg� que no cre�a que el fuerte rega�o tuviera un impacto en
    el comportamiento de las Farc, hasta el punto de hacerlas reconsiderar
    sus pr�cticas atroces.
    
    Y hasta ahora "Marulanda" le est� dando la raz�n, pues asegur� que esa
    guerrilla, desde su creaci�n hace 37 a�os, "respeta el DIH".
    
    La respuesta evasiva del comandante guerrillero sorprendi� no
    solamente a Vivanco, que dijo que si "Marulanda" quer�a, le enviaba
    nuevamente el informe por correo certificado, sino a otras ONG y al
    propio Gobierno.
    
    "Me parece que eso es una burla abierta a HRW y a todas las ONG que
    han expresado cr�ticas sobre el comportamiento de las Farc en torno al
    DIH. Es una disculpa totalmente inaceptable. Lo que pretenden es dejar
    que las cr�ticas se desvanezcan y salgan de la visibilidad de los
    medios de comunicaci�n", dijo Rangel.
    
    Y mientras las Farc no den una respuesta clara a las denuncias y
    cambien sus pr�cticas, seguir� pendiente el respeto a las normas del
    DIH.
    
    UNIDAD DE PAZ
    
    Los informes
    
    "El 25 de febrero, el bloque oriental de las FARC al mando de Germ�n
    Brice�o Su�rez ("Grannobles"), secuestr� a Terence Freitas, a
    Lahe"ena"e Gay y a Ingrid Washinawatok, activistas ind�genas de
    ciudadan�a estadounidense cuando se encontraban cerca de Saravena,
    departamento de Arauca. Los tres hab�an estado trabajando con la tribu
    ind�gena U"wa, a solicitud de la misma. Brice�o Su�rez orden� que los
    asesinaran y los tres fueron abaleados y sus cuerpos se hallaron
    posteriormente en Venezuela".  Departamento de Estado de los
    E.U. Informe sobre DD.HH. Colombia 1999.
    
    "La Comisi�n (...) nota con preocupaci�n la continua utilizaci�n de
    menores combatientes y de minas antipersonales por parte de la
    guerrilla. (...) Condena las muertes y otros serios abusos que han
    tenido lugar en la "zona de distensi�n" y hace un llamado a las Farc
    para que acojan la propuesta del Gobierno de Colombia para que una
    misi�n de observadores internacionales visite la zona".  Declaraci�n
    del Presidente del 56� Per�odo de Sesiones de la Comisi�n de DD. HH.,
    sobre la situaci�n en Colombia, 1999.
    
    "Los grupos de guerrilla han continuado incorporando en sus filas a
    menores de 15 a�os. Las Farc han estado reclutando, en la "zona de
    distensi�n", ni�os a partir de los 12 a�os. La misma Oficina pudo
    observar la presencia de ni�os uniformados y llevando armas en las
    filas de los diferentes grupos guerrilleros en distintas zonas del
    pa�s. Este reclutamiento se lleva a cabo mediante persuasi�n o de
    manera forzosa.  Adem�s de ser utilizados como combatientes, los ni�os
    son empleados como informantes, gu�as o mensajeros".  Informe de la
    Alta Comisionada de la ONU para los DD.HH. sobre la Oficina en
    Colombia, 1999.
    
    "(...) la guerrilla ha recurrido a la tortura antes de dar muerte a
    desertores o a supuestos auxiliadores de los grupos
    paramilitares. As�, en mayo, en el municipio de Mapirip�n (Meta), un
    comandante de las Farc dio muerte a un guerrillero ind�gena Guahibo,
    quien iba a desertar con dos fusiles. Este fue atado a un palo y
    torturado con una navaja, mientras le dec�an que as� se castigaba a
    los traidores a la revoluci�n. El ej�rcito denunci� a la Oficina
    varios casos en los cuales la guerrilla mutil� a miembros de la fuerza
    p�blica antes de darles muerte".  Informe de la Alta Comisionada de la
    ONU para los DD.HH. sobre la situaci�n en Colombia, 2000.
    
    "El 12 de julio del 2000, en Colombia (Huila), murieron Teresa
    Manrique, su hija Sindy Mainoly, y sus hijos Manuel Andr�s y Cristian
    Leandro, de 18 meses, al ser impactada la residencia donde viv�an, por
    tres cilindros de gas lanzados por miembros de los frentes 24 y 17 de
    las Farc, durante la toma de la poblaci�n por este grupo armado. As�
    mismo, resultaron heridas Ana Deysi y Sandra Milena Hern�ndez, en un
    billar de la localidad donde fueron lanzados otros cuatro cilindros de
    gas. (...)".  Violaciones a los DD.HH. y al derecho humanitario y
    violencia sociopol�tica en Colombia. Comisi�n Colombiana de Juristas,
    abril a septiembre del 2000.
    
    "El 29 de diciembre, un grupo de hombres armados dio muerte al
    congresista Diego Turbay, presidente de la Comisi�n de Paz de la
    C�mara de Representantes, a su madre In�s Cote de Turbay y a sus cinco
    escoltas en la regi�n del Caquet�, ubicada en los l�mites con la zona
    de distensi�n. El asesinato ha sido atribuido a las Farc, sin que
    hasta el momento haya sido desmentido".  Informe de la Comisi�n
    Interamericana de Derechos Humanos, cap�tulo Colombia, 2000.

--------------------------------------------------------------
    To unsubscribe send an email to:  [EMAIL PROTECTED]
    with UNSUBSCRIBE COLEXT as the BODY of the message.

    Un archivo de colext puede encontrarse en:
    http://www.mail-archive.com/[email protected]/
    cortesia de Anibal Monsalve Salazar

Responder a