Colext/Macondo
Cantina virtual de los COLombianos en el EXTerior
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Nota tomada de:
http://eltiempo.terra.com.co/29-07-2001/pano79414.html

Que destreza para eludir un verdadero an�lisis, noten que lo firma EL EDITOR DE 
CULTURA DE EL TIEMPO (Andr�s Zambrano).  Supongo que estudi� en la Jorge Tadeo 
Lozano y la injusticia para �l es parte del imaginario colectivo-popular, de ah� 
su estrecha visi�n.

Saludos, M.Realpe

                         Los nuevos revolucionarios
                          
                         Las recientes pedreas en G�nova ( Italia) y los 
des�rdenes en Seattle (E.U), en
                         noviembre de 1999, recuerdan las grandes manifestaciones 
de la d�cada del 60.
                         �Qui�nes son estos nuevo l�deres rebeldes y en qu� se 
diferencian de los de hace 40
                         a�os?

                         El l�der del grupo de rock U2, Bono, se la pasa haciendo 
antesala en los despachos de
                         los ministros y presidentes de las grandes potencias del 
mundo. Ya estuvo en la Casa
                         Blanca con Bill Clinton, en el Vaticano con el papa Juan 
Pablo II y en Londres con Tony
                         Blair. Su objetivo es dar a conocer una carta, firmada 
por intelectuales de todo el mundo,
                         en la que piden la condonaci�n de la deuda externa de 
los pa�ses del Tercer Mundo.  

                         Su causa es compartida por el p�blico que suele llenar 
los estadios donde toca su grupo
                         y obviamente por activistas pol�ticos, sindicalistas y 
campesinos de los cinco
                         continentes. De hecho, durante la pasada reuni�n del 
G-8, en G�nova, en la que participaban los l�deres de los siete pa�ses
                         m�s ricos y Rusia, Bono estuvo presente con su famosa 
carta.  

                         A unas pocas cuadras de all�, miembros de las milicias 
del movimiento Ya Basta se bat�an a duelo con pistolas de agua
                         contra los polic�as italianos que proteg�an a los 
mandatarios. Al frente de este movimiento se encontraba Luca Cassarini, un
                         peludo anarquista que lanzaba toda suerte de acusaciones 
contra las grandes potencias y organismos de comercio
                         internacional.  

                         Cassarini y Bono compart�an titulares de prensa con el 
franc�s Jos� Bov�, l�der de la Confederaci�n Campesina, francesa
                         que pide un mayor proteccionismo para los productos 
agr�colas de su pa�s.   

                         Mientras tanto, en las calles de G�nova (Italia) se 
viv�a una verdadera batalla campal en la que revolucionarios de todas los
                         colores pol�ticos elevaban sus voces contra la llamada 
globalizaci�n. La lucha alcanz� un nivel dram�tico cuando el joven
                         Carlo Giuliani, de 23 a�os, cay� muerto por el disparo 
de uno de los polic�as que trataba de detener los motines. Giuliani, que
                         registraba un largo prontuario de incidentes contra la 
autoridad, se convert�a as� en la primera v�ctima de los luchadores
                         contra la globalizaci�n. 

                         De todo un poco 

                         Bono, Cassarini, Bov� y el malogrado Guiliani forman 
parte de una nueva generaci�n de activistas contraculturales que con
                         los des�rdenes causados en ciudades como Seattle, Praga, 
Quebec, G�nova o Salzburgo, recuerdan a los l�deres de los
                         a�os sesenta.  

                         Aunque muchos tienen sus ra�ces en esa d�cada, Bov�, de 
hecho, particip� en las luchas de Mayo del 68 en Par�s, los
                         otros, como Cassarini y Bono, apenas eran unos ni�os. 
Todos provienen de espacios ideol�gicos muy distintos, Bov�, es
                         un izquierdista tradicional. Cassarini maneja una 
propuesta ideol�gica que combina el marxismo con principios del fil�sofo
                         franc�s Michel Focault. Bono es un cat�lico practicante, 
que simpatiza con organizaciones como Greenpeace o Amnist�a
                         Internacional.  

                         Es que, bajo el paraguas de la lucha antiglobalizaci�n 
se apretujan una serie de movimientos pol�ticos y ONG que, en
                         muchos casos, reivindican visiones de mundo contrarias. 
Hace dos a�os, durante la reuni�n de la Organizaci�n Mundial de
                         Comercio, en Seattle (E.U), los simpatizantes de Bov� 
unieron fuerzas con representantes de movimientos agr�colas
                         latinoamericanos, como los campesinos del Sin Tierra. 
Sin embargo, unos y otros luchaban por intereses contrarios. Los
                         partidarios de Bov� piden un mayor proteccionismo para 
sus productos y a los miembros de Sin Tierra les conviene lo
                         contrario, acabar con las barreras arancelarias.  

                         En el movimiento contra la globalizaci�n participan 
personalidades tan dispares como la ecologista india Vandana Shiva,
                         cabeza de un movimiento que defiende la biodiversidad y 
el portugu�s Jos� Saramago, premio Nobel de Literatura.   

                         Saramago se ha convertido en uno de los militantes m�s 
insignes de la militancia contra la globalizaci�n. En todas sus
                         entrevistas suele se�alar los puntos negativos de este 
fen�meno econ�mico-pol�tico. De hecho, su �ltima novela, La
                         caverna, es una fuerte cr�tica al neoliberalismo y su 
hija leg�tima, la globalizaci�n. Al lado de Saramago se puede incluir al
                         director de Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet, y al 
m�dico italiano Vittorio Agnoletto, l�der de la liga antisida italiana y
                         vocero del Foro Social de G�nova.  

                         Este caleidoscopio de ideas que conforman los grupos 
antiglobalizaci�n permite poner de acuerdo a un cantante, Bono, con
                         dos economistas, Susan George y el Nobel de econom�a 
James Tobin. Los dos �ltimos dise�aron un sistema de impuestos
                         para gravar las transacciones de capital y contribuir 
con estos recursos a aligerar la deuda de los pa�ses del Tercer
                         Mundo.  

                         Como en los a�os sesenta, los m�sicos tienen una activa 
participaci�n en este movimiento. El cuarteto estadounidense Rage
                         Against The Machine suele decorar los escenarios de sus 
conciertos con im�genes del Che Guevara y el subcomandante
                         Marcos, l�der del Ej�rcito Zapatista de Liberaci�n 
Nacional, de M�xico. Este grupo hace recolectas para la organizaci�n Take
                         the Streets (Tomemos las calles), que participa de las 
protestas en los centros financieros como la City de Londres y Wall
                         Street de Nueva York.  

                         Esta banda de rock es de hecho una perfecta expresi�n de 
la globalizaci�n. Tom Morello, su guitarrista, es sobrino del ex
                         presidente de Nigeria, Yomo Kenyata, y Zack de la Rocha, 
el cantante, es hijo de un importante artista chicano de Los
                         �ngeles.  

                         En resumen, bajo la lucha contra la globalizaci�n es una 
verdadera colcha de retazos ideol�gicos en la que es dif�cil
                         encontrar una verdadera unanimidad, salvo en la 
identificaci�n de un enemigo com�n. Todo ellos hacen honor a aquel
                         m�xima que dice, el enemigo de mi enemigo es mi amigo. 

                         Andr�s Zambrano
                         Editor de Cultura de EL TIEMPO  

                         Mejor organizados 

                         La principal diferencia con los activistas de los a�os 
sesenta pasa por el lado log�stico. Internet se ha convertido en el foro
                         que permite globalizar la revoluci�n antiglobal. Las 
p�ginas de la red y el correo electr�nico permiten trazar las pautas de
                         acci�n en cualquier lugar del mundo. Adem�s facilita el 
proceso de reclutamiento. De esa forma se asegura m�s f�cilmente
                         el desplazamiento, hospedaje y alimentaci�n de la 
militancia. Todo se hace de forma solidaria, muy al estilo sesentero, con
                         aportes y donaciones. La facilidad de movimiento de los 
ciudadanos de la Comunidad Europea permite un tr�nsito m�s f�cil
                         de los activistas de un pa�s a otro. Por eso las 
ciudades europeas son las que m�s han padecido las consecuencias de
                         estas revueltas.  

                         Estas nuevas organizaciones rechazan el mando vertical. 
Su papel es el de voceros. Se impone un sentido colectivo. El
                         mejor ejemplo es la negativa del subcomandante Marcos a 
presentarse ante el congreso mexicano. Marcos prefiri� enviar a
                         los comandantes de su movimiento.  

                         Lo que piden 

                         -Una sociedad m�s justa  
                         -Control a las multinacionales  
                         -Democratizaci�n de las organizaciones internacionales 
(Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional)  
                         -Distribuci�n equitativa de la riqueza 



Mauricio Realpe
Departamento de Gen�tica y Fisiolog�a Molecular
Instituto de Biotecnolog�a / UNAM.
A.P. 510-3.  Cuernavaca, C.P. 62225.  Morelos. MEXICO.
++525 622 7612 / 527 329 1612.  Fax 527 317 2388


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    cortesia de Anibal Monsalve Salazar

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