Colext/Macondo Cantina virtual de los COLombianos en el EXTerior --------------------------------------------------
>Date: Sun, 03 Feb 2002 15:07:45 -0500 >From: [EMAIL PROTECTED] >To: [EMAIL PROTECTED] > >Alerta naranja > >Por: Alfredo Molano Bravo > >Pues s�, tal como van las cosas, las Farc van a volver a elegir >presidente. En el 98 se apuntaron a Pastrana con la carta de la >negociaci�n y de la paz, y no les fue mal; ahora, con la carta de la >guerra puede resultar elegido Uribe V�lez. La vieja tesis de agudizar >las contradicciones para acelerar la revoluci�n �o traducido al >lenguaje de moda: entre peor, mejor� es aventurera y del todo >irresponsable. La v�ctima principal de esa estrategia va a ser sin >duda el movimiento contestatario y con �l todo el pa�s. As�, las Farc >terminar�an definitivamente divorciadas de lo que ellas mismas >consideran sus bases. El cacerolazo de Villavicencio es un campanazo >de alerta, que podr�a llegar a generalizarse y, como se ha visto, las >cacerolas pueden llegar a sonar m�s duro que los fusiles. S�lo es >posible manipular a la gente cuando la gente acumula rencores, >dolores y angustias. Las Farc han perdido la sensibilidad hacia esos >sentimientos, mientras que la derecha ha logrado una sinton�a m�s >fina con esa corriente y la ha transformado en una fuerza pol�tica >fachistoide. Sin duda, el terror que hemos visto en los �ltimos d�as >tiene objetivos militares y pol�ticos en relaci�n con el 7 de abril, >fecha en la que vence el nuevo plazo de la zona de distensi�n, pero de >hecho van en contrav�a del rechazo que siente la gente hacia el terror >y la violencia. Quiz�s la Fuerza P�blica haya facilitado con siniestra >intenci�n algunos operativos de la guerrilla; quiz�s algunas de las >criminales imbecilidades han sido hechas tambi�n por grupos de >extrema derecha, pero el problema para las Farc es que desatan contra ellas el >rechazo general hacia el terror. El sorprendente repunte de Alvaro >Uribe expresa un miedo al terror que su mandato transformar�a >parad�jicamente en combustible de la violencia. La guerra que nos >propone, al no poder ser convencional, no podr�a dejar de profundizar >la acci�n del paramilitarismo. Las Autodefensas recibir�an carta de >ciudadan�a tras el reclutamiento de un mill�n de colombianos civiles >para llevarlos al combate y forzar al pa�s de lleno a la guerra civil. >La regi�n m�s azotada hoy por la violencia es Antioquia, que es >justamente donde Alvaro Uribe sembr� las Convivir y cuyas armas, >entre par�ntesis, nunca fueron devueltas al Estado. Ahora quiere convertir a >Colombia en un campo de batalla con el rompimiento de las >conversaciones con las Farc y el acorralamiento al Eln. Usa, sin duda, >la imagen de la derrota del Talib�n por parte de los Estados Unidos y >con ella seduce a la arruinada, golpeada y humillada clase media para >traer la toalla de Tirofijo no al Museo Nacional sino a la Embajada >americana. Don Alvaro, por su pasado �y su pasado� no las tiene >todas claras con los gringos, pero eso es harina de otro costal. A un >sector de la opini�n p�blica lo ha convencido de que todas las >desgracias del pa�s, y particularmente las de la clase media, se deben >a la existencia del Cagu�n, como si del Cagu�n dependieran la miseria, >la corrupci�n, la exclusi�n, que desde siempre padecemos. La guerrilla >naci�, creci� y se fortaleci� a punta de golpes, como los que quiere >dar Uribe V�lez. De la Guerra de Villarrica en 1955 salieron las >Rep�blicas Independientes del 63 y de la ocupaci�n de ellas, >principalmente Marquetalia, sali� Casaverde; y del bombardeo a >Casaverde, en 1990, sali� el Cagu�n. Con la invasi�n que nos propone >saldr�n m�s Caguanes, todos regados con la sangre de la gente que >nada puede ganar con esa guerra, que no defiende nada en esa guerra. >Uribe V�lez quiere acabar con un dolor de cabeza a martillazos. Pero no s�lo >la guerra que quiere generalizar preocupa. Hay s�ntomas alarmantes de >desconocimiento de la pol�tica internacional, como el insistir en la >intervenci�n de los Cascos Azules una y otra vez, cuando con la >guerrilla nada ha sido pactado. O delirantes demandas como las de >pedir al Estado franc�s un contingente militar para acabar con el >secuestro. Corteja aqu� y corteja all�, pero por la CNN les dice a las >Naciones Unidas y al grupo de pa�ses amigos de la negociaci�n, que >su papel de facilitaci�n ha contribuido a legitimar una cueva de bandidos >y delincuentes por haber impedido que la guerra desatara todas sus >furias el pasado 20 de enero. En resumen, las Farc no pueden >contribuir a que Uribe V�lez empuje al pa�s por el despe�adero de una >guerra civil. > >--------------------------------------- >Germ�n Bustos >Coordinador >Proyecto Atarraya >http://www.atarraya.f2s.com -------------------------------------------------------------- To unsubscribe send an email to: [EMAIL PROTECTED] with UNSUBSCRIBE COLEXT as the BODY of the message. Un archivo de colext puede encontrarse en: http://www.mail-archive.com/[email protected]/ cortesia de Anibal Monsalve Salazar
