Title: Discurso de Pastrana (De RCN Internet)
 
Gracias, es un texto importante para quienes no tuvimos la oportunidad de verlo en directo...
Lo he reproducido en ColExt.org para mayor difusi�n, ojal� circule en todos los medios "alternativos".
 
Dios nos lleve...
 

Fabi�n A. Rodr�guez - Montreal, QC, Canad�
www.ColExt.org - La comunidad de colombianos en el exterior
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From: [EMAIL PROTECTED] [mailto:[EMAIL PROTECTED]]On Behalf Of Perdomo, Dr. German (WDC)
Sent: Thursday, February 21, 2002 8:29 AM
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Subject: Colext: Discurso de Pastrana (De RCN Internet)

"Nos cansamos de la hipocres�a de las Farc": Pastrana
                       
Esta es la alocuci�n radiotelevisada del presidente de la rep�blica, Andr�s Pastrana Arango, dirigida al pa�s anoche y en la que pone fin al proceso de paz con la guerrilla de las Farc y a la zona de distensi�n:

"Colombianas y colombianos:

En octubre de 1997 cerca de 10 millones de colombianos -la votaci�n m�s alta en la historia del pa�s- votaron el mandato por la paz, un mandato que obligaba a todos los candidatos presidenciales a buscar la paz de Colombia a trav�s de la negociaci�n pol�tica.

En junio de 1998, seis y medio millones de votos -tambi�n la votaci�n m�s alta en la historia de las elecciones presidenciales- apoyaron mi proyecto de paz. Por eso, desde el primer d�a de mi Gobierno no he cesado de trabajar por cumplir la misi�n que ustedes me entregaron, �la misi�n que me confi� la democracia!

Me la jugu� �ntegramente por alcanzar la paz. He hecho todo lo posible para consolidar un proceso que nos llevara a ella. A ustedes, mis compatriotas, y al mundo entero, les consta que lo hice todo, �todo lo posible!, Para alcanzarla, por encima de incomprensiones, impaciencias o provocaciones.

Pero no fui yo s�lo. Hemos sido todos los colombianos los que nos la hemos jugado por la paz. Hemos sido todos -la gente del com�n, los l�deres, la iglesia, los partidos pol�ticos, los sindicatos, los mismos candidatos- los que hemos aportado nuestra generosidad, nuestra fe, nuestra paciencia, para apoyar este proceso en el que depositamos nuestras esperanzas.

Muchas veces fui criticado por mi empe�o en alcanzar la paz por la v�a del di�logo. Se dec�a que era ingenuo, que estaba sordo, ciego, mudo ante la violencia. Pero no. Todo lo que hice fue con el �nico prop�sito de evitar que se siguiera derramando sangre de colombianos.

El Gobierno cumpli� siempre su palabra en todos los acuerdos. El Gobierno jug� siempre de forma transparente, con buena fe, con las cartas sobre la mesa, y fue firme cuando las circunstancias lo exig�an. Puse en riesgo mi popularidad, mi capital pol�tico y mi lugar en la historia, y no me arrepiento, porque lo hice pensando en la paz de Colombia y de todos los colombianos. Plante� una estrategia de paz que es mucho m�s que el s�lo proceso del Cagu�n.

Tambi�n la paz se ha venido buscando mediante otras v�as igualmente importantes: Internacionalizando su b�squeda a trav�s de una activa diplomacia por la paz; luchando contra el flagelo del narcotr�fico que financia la violencia; fortaleciendo nuestras Fuerzas Armadas; convocando la participaci�n y el inter�s de todos los colombianos, y haciendo una inversi�n social sin precedentes.

       
Y es mucho lo que hemos logrado. Hemos trabajado m�s de 3 a�os y medio por alcanzar la paz y hoy debemos reconocer que, a pesar de la insensatez de la contraparte, no hemos perdido el tiempo. No se han perdido estos 3 a�os y medio, porque el proceso de paz -visto de una manera integral- nos deja muchas fortalezas que antes no ten�amos:

       
A nivel internacional, hemos logrado reunir, como nunca antes en nuestra historia, a toda la comunidad internacional en torno a nuestro proceso de paz, apoyando las leg�timas aspiraciones de paz de los colombianos. Hoy la guerrilla est� desenmascarada y ha mostrado su verdadera cara, la cara de la violencia sin raz�n, ante el mundo. Hoy las naciones del planeta saben que no son robin hoods que luchan por el pueblo oprimido, sino personas sin escr�pulos que no tienen problema en asesinar ni�os para conseguir sus fines.

Hemos tambi�n avanzado mucho en la lucha contra el narcotnte de financiaci�n de toda clase de violencia, logrando que la comunidad internacional acepte su responsabilidad y nos apoye con importantes recursos y con cooperaci�n en todos los frentes.

Adem�s -todos ustedes lo saben-, no hemos sido ingenuos durante todo el desarrollo del proceso. Hemos apostado por la paz  mediante el di�logo pero, simult�neamente, hemos fortalecido nuestro poder militar. Hoy, gracias a las instrucciones que yo mismo impart� y vigil� desde el primer d�a de mi Gobierno, Colombia cuenta con las Fuerzas Armadas m�s grandes, m�s profesionales, m�s capacitadas y mejor dotadas de toda su historia. Si alguna vez los colombianos hemos tenido c�mo defendernos de la agresi�n de los violentos es hoy, y las Fuerzas Armadas est�n listas para cumplir su misi�n de defender la vida, honra y bienes de los colombianos.

A nivel interno, hemos logrado que todo el pa�s, todos y cada uno de los colombianos, se comprometa con la paz. Antes se pensaba que ese era un problema �nicamente del Gobierno con la guerrilla. Hoy somos conscientes de que es una guerra que nos han declarado los violentos a la sociedad y que somos todos los que tenemos que trabajar para detenerla. Hoy la paz es el tema central del pa�s.

Desde el punto de vista pol�tico, le hemos propinado la m�s grande derrota de toda su historia a las FARC y logramos que la guerrilla perdiera el poco apoyo que hab�a logrado reunir en sus m�s de 30 a�os de existencia. Hoy nadie en Colombia cree que la guerrilla sea una opci�n pol�tica y su respaldo popular es pr�cticamente cero. Ya nadie cree que est�n a favor del pueblo: �est�n en contra del pueblo!

Y hemos hecho algo m�s, dentro de nuestra pol�tica de paz: mientras las FARC exig�an a trav�s de la violencia mejoras sociales para los colombianos, pero no hac�an m�s que generar miseria, desempleo y dolor a su alrededor, mi Gobierno puso en marcha, con el Plan Colombia, la estrategia de inversi�n social m�s grande de nuestros tiempos. Esa revoluci�n que la guerrilla pretende promover,

nosotros ya la estamos haciendo. �Porque la revoluci�n social se hace con obras, no con terrorismo!

Miremos unos datos que hablan por s� solos: Mi Gobierno dejar� invertidos m�s de un bill�n de pesos, representados en nuevos empleos, viviendas, carreteras y educaci�n, en programas sociales que beneficiar�n a m�s de 2 millones de los colombianos m�s necesitados. �Eso s� es una revoluci�n social!

As� que no hemos perdido en estos dif�ciles a�os. Al cabo de todo, si hacemos un balance objetivo, hoy estamos m�s preparados que nunca, m�s unidos que nunca, respetados y apoyados internacionalmente y m�s fuertes militarmente para enfrentar la violencia que nos agobia.

          
Pero para hacer la paz se necesitan dos. Hoy hace exactamente un mes se firm� en Los Pozos un Acuerdo de Cronograma para el Futuro del Proceso de Paz, el cual fue recibido por todo el pa�s como una se�al de esperanza hacia el desescalamiento del conflicto armado y el logro de la paz que tanto queremos. No obstante, desde ese d�a las FARC no han hecho otra cosa que borrar con sus acciones el esp�ritu de conciliaci�n que hab�an firmado en el papel.Veamos: (Video).

Se intensificaron los atentados terroristas, que alcanzaron los 117 en tan s�lo los �ltimos 30 d�as. Fueron 4 carros-bomba; 5 ataques a instalaciones; 7 campos minados; el homicidio de 20 civiles, incluyendo mujeres y ni�os; la voladura de 33 torres de energ�a, de 2 tramos del oleoducto, de tres puentes, entre otros actos de barbarie. Incluso llegaron a atentar contra los servicios m�s b�sicos de los colombianos, como el agua.

         
Y hoy se ha rebosado la copa de la indignaci�n. Por una parte, secuestraron un avi�n comercial en pleno vuelo -un delito internacional catalogado como terrorismo- y retienen en este momento al senador Jorge Eduardo Gechem Turbay, Presidente de la Comisi�n de Paz del Senado -con lo que llegan a 5 los congresistas secuestrados por las FARC-.

         
Adem�s, dinamitaron un puente entre Neiva y Garz�n, en el Huila, y tambi�n un puente entre San Rafael y San Carlos, en Antioquia, generando con este �ltimo hecho el accidente de una ambulancia donde iba una madre en trabajo de parto, resultando muertas tres personas, incluyendo la madre, adem�s del beb� que estaba naciendo.

De tiempo atr�s, y habiendo o�do muchas de las inquietudes planteadas sobre la zona de distensi�n, le orden� a las Fuerzas Militares un estricto seguimiento de inteligencia para determinar con exactitud los hechos realizados por las FARC en la zona de distensi�n, en contrav�a de lo acordado. Es decir, partiendo de la base de que la zona se instaur� solamente para adelantar los di�logos y la negociaci�n y no para otro tipo de actividades.

Precisamente hoy el comandante de las Fuerzas Militares me entreg� el seguimiento de inteligencia ordenado hace meses. En este documento se ha podido comprobar que las FARC ha utilizado la zona para fines totalmente diferentes de los definidos.

Hemos comprobado que las FARC ha construido nuevas pistas clandestinas, se ha comprobado la existencia de nuevos cultivos de coca, hemos comprobado la relaci�n directa en la zona con terroristas internacionales, en pocas palabras, las FARC no cumpli� con su palabra.

Quiero mostrarles algunos ejemplos:

1. Construcci�n y ampliaci�n de pistas para aviones para usos il�citos.

2. Aumento de los cultivos de coca.

3. Construcci�n de carreteras en medio de la selva, con fines il�citos.

Estos, como lo dije, son tan solo algunos de los ejemplos que ya se han comprobado. �No podemos soportar m�s sevicia y crueldad de parte de quienes dicen querer la paz! �No es posible firmar acuerdos, por un lado, y poner el f�sil en la cabeza de los inocentes, por el otro!

Colombia entera dice: �NO MAS! �Nos cansamos de la hipocres�a de la guerrilla! La guerrilla -en su terquedad y su sordera- ha cometido demasiados errores graves en todos estos a�os, en contra de la posibilidad de la paz. Ellos mismos -no nadie m�s- se han cerrado la puerta para el di�logo. Ellos mismos han logrado que ya nadie crea en su voluntad de paz ni en su palabra. Ellos mismos se han negado un espacio pol�tico en el pa�s.

Despu�s de los terribles sucesos del 11 de septiembre del a�o pasado yo se lo dije a la guerrilla en varias ocasiones, incluso desde el mismo foro de las Naciones Unidas: A ellos les correspond�a definirse con sus actos: O son un grupo de insurgencia pol�tica o son una organizaci�n terrorista. O se respeta la vida y dignidad del ser humano, o no se las respeta, como es el caso de las infracciones al Derecho Internacional Humanitario.

Tristemente, hoy son ellas las que han firmado su propia definici�n y ya nadie puede dudar de que, entre pol�tica y terrorismo, las FARC optaron por el terrorismo.

          
Los colombianos hemos ofrecido la mano abierta y las FARC nos han respondido con una bofetada. Una bofetada a la paz, al futuro de Colombia y a las esperanzas de m�s de 40 millones de compatriotas que estamos hastiados de su violencia.

Nuestro pa�s no soporta m�s expectativas, m�s incertidumbres, m�s frustraciones. Manuel Marulanda: Yo le d� mi palabra y la cumpl�, siempre la cumpl�, pero usted me ha asaltado en mi buena fe, y no s�lo a m�, sino a todos los colombianos. Desde el primer momento usted dej� vac�a la silla del di�logo cuando yo estuve ah�, custodiado por sus propios hombres, listo para hablar.

Decretamos una zona para sostener  unas negociaciones, cumplimos con despejarla de la presencia de las Fuerzas Armadas, y usted la ha convertido en una guarida de secuestradores, en un laboratorio de drogas il�citas, en un dep�sito  de armas, dinamita y carros robados. Yo le ofrec� y le cumpl� con el plazo de las 48 horas, pero usted, y su grupo, no han hecho otra cosa que burlarse del pa�s.

       
Por eso hoy son ustedes los que tendr�n que responder ante Colombia y el mundo por su arrogancia y su mentira. Por esto, he tomado la determinaci�n de no continuar con el proceso de paz con las FARC. Este grupo guerrillero, con sus acciones y con su actitud, se ha encargado de cerrarle la puerta a la soluci�n pol�tica.

Por lo anterior, he decidido poner fin a la zona de distensi�n a partir de la media noche de hoy y he dado todas las �rdenes del caso a nuestras Fuerzas Militares para que retornen a dicha zona, teniendo especial cuidado en la protecci�n de la poblaci�n civil. Tambi�n he reiterado la orden de combatir en el resto del pa�s a todos los grupos ilegales y de realizar operaciones no solo defensivas sino tambi�n ofensivas.

          
A los habitantes de la zona quiero agradecerles a nombre de Colombia su apoyo y su colaboraci�n. No los vamos a dejar solos, all� continuaremos trabajando de la mano con las autoridades de cada uno de los cinco municipios.

Colombianas y colombianos:

Es importante que todos seamos conscientes de que la situaci�n de Colombia no ser� la de una guerra total. No es cierto que Colombia se enfrente s�lo a dos caminos: guerra o paz. Lo cierto es que, a pesar de la complejidad de la situaci�n, nuestra democracia sigue siendo estable y s�lida y nuestra econom�a sigue siendo considerada como una de las m�s equilibradas de la regi�n, y as� lo seguir�n siendo.

Vienen tiempos dif�ciles, sin duda, en los que se requerir� la uni�n de todo el pa�s en torno a sus instituciones democr�ticas. Nadie puede celebrar la situaci�n a la que nos han llevado las FARC. Pero el pa�s no se va a acabar ni vamos a entrar a una terrible guerra sin cuartel. Eso s�: tenemos que estar preparados, porque es muy posible que se incrementen los actos de terrorismo.

Ante esto los colombianos de bien tenemos que estar unidos, hoy m�s que nunca, y tenemos que estar listos a colaborar con las autoridades y a denunciar cualquier conducta sospechosa.

�La uni�n hace la fuerza! Olvidemos las divisiones internas y los conflictos peque�os y cerremos filas contra la violencia. No vamos a dejar, de ninguna manera, que el terrorismo nos divida. Todo lo contrario:  Vamos a demostrar valor civil, a rechazar a los violentos y a  efender a nuestro pa�s! As� lo estamos haciendo ya todos los colombianos, como ocurri� esta misma noche cuando nos  manifestamos todos, de forma pac�fica pero contundente, contra la violencia de los intolerantes.

          
Que lo sepan las FARC, que lo sepan todos los grupos que insisten en sembrar violencia y muerte a su alrededor: �Un ej�rcito de 40 millones de colombianos es invencible! �Nunca podr�n derrotarnos! �Nunca, ni en sus sue�os, podr�n obtener el poder por las armas,  porque aqu� el poder s�lo se gana en las urnas de la democracia! Yo seguir� buscando la paz, de la mano de todos ustedes. Pero no someter� al pueblo colombiano a la arrogancia de unos interlocutores que dicen querer la paz, pero que disparan contra ella.

El libro de la paz sigue abierto y s�lo se cerrar� el d�a en que la alcancemos. Que Dios los bendiga. Y que Dios me bendiga. Y que San Miguel Arc�ngel nos proteja. Buenas noches".

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