URGENTE: DARLE LA MAYOR DIVULGACIÓN POSIBLE

Ottón Solís desenmascara a Arias y a los promotores del TLC.
Es falso que Costa Rica perdería los beneficios de la Iniciativa de la Cuenca 
del Caribe si no firma TLC.


A continuación transcribimos el texto de la Carta enviada por Ottón Solís a 
Oscar Arias: 

Dr. Oscar Arias Sánchez 
Presidente de la República 
Estimado señor Presidente: 

Gracias por atender positivamente mi solicitud para que nos reuniéramos. Me 
interesa que usted conozca la verdad sobre un asunto de la mayor importancia 
para la decisión que el país debe tomar en relación con el TLC. 

Como usted sabe, señor Presidente, Costa Rica gana muy poco acceso adicional al 
mercado norteamericano con el TLC, básicamente porque ya tenemos acceso casi 
total a ese mercado. En materia de comercio el TLC es en una sola vía, pues lo 
que hace es profundizar la apertura de nuestro mercado a las importaciones de 
ese país (además, el TLC dañaría nuestro sistema de salud pública por las 
reglas excesivas de protección a la propiedad intelectual, amenaza a los 
pequeños y mediados agricultores ante las importaciones de productos 
subsidiados, dotaría de poderes inconvenientes al inversionista extranjero, 
debilitaría el modelo costarricense de acceso universal en telecomunicaciones, 
entre otras deficiencias). 

Ante este hecho, algunos defensores del TLC procedieron a argumentar que si 
Costa Rica no ratificaba el TLC entonces Estados Unidos nos quitaría los 
beneficios de la Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC), los cuales han 
permitido un acceso privilegiado de una parte de nuestra producción a ese país. 
Estas afirmaciones, las cuales han generado preocupación en algunos 
costarricenses, han sido reforzadas por colaboradores suyos, como el Embajador 
de Costa Rica en Washington y el Ministro de Comercio Exterior, así como por la 
ex-Jefa del equipo negociador del TLC. 

Sin embargo, la campaña de miedo basada en que no existe ambiente político en 
Washington para que Costa Rica continúe con los beneficios de la ICC es uno de 
los más grandes engaños a que se ha sometido el pueblo costarricense. No 
creemos que usted quiera que su presidencia sea asociada con este gran engaño. 

Durante la semana del 21 al 27 de enero viajé a Washington, acompañado por la 
Jefa de Fracción del Partido Acción Ciudadana, la Dra. Elizabeth Fonseca 
Corrales y por los empresarios Román Macaya y Gabriela Saborío. Con el fin de 
clarificar este asunto tan importante en la discusión nacional sobre el TLC, 
procedimos a preguntar sobre esta materia a algunos Miembros del Congreso y a 
asesores legislativos especialistas en comercio, incluyendo los asesores de la 
Representante Nancy Pelosi, líder de la Cámara de Representantes, del 
Representante Steny Hoyer, líder de la mayoría parlamentaria de la Cámara de 
Representante y del Senador Harry Reid, líder del Senado. Conversamos 
ampliamente con el Representante Sander Levin, Presidente del Subcomité de 
Comercio de la Comisión de Medios y Arbitrios. Como usted sabe esta es la 
persona más poderosa en materia de comercio del Congreso Norteamericano. 
También, le hicimos la misma pregunta a altos funcionarios del Departamento de 
Estado. 

Señor Presidente, absolutamente en todos los casos nos respondieron que este no 
era tema en Washington y que no existe ninguna intensión de eliminar los 
beneficios de la ICC a Costa Rica si no ratifica el TLC. En el Departamento de 
Estado preguntamos también si la relación estratégica entre Estados Unidos y 
Costa Rica se vería afectada si Costa Rica no ratificaba el TLC, a lo que 
respondieron que de ninguna manera. 

Le transmito esta información con el deseo de que usted la valore, en un 
análisis final, que respetuosamente le solicito, sobre la conveniencia del TLC. 
La democracia requiere de transparencia y honestidad con la opinión pública. Es 
urgente que el TLC se discuta en sus propios méritos y no en el marco de una 
nefasta campaña de miedo. No es correcto conducir a un pueblo por una ruta de 
temor y menos cuando las razones para ese temor son falsas. Necesitamos un país 
alegre, optimista, comulgando con decisiones porque las considera buenas y no 
porque se le pone contra la pared amenazándolo con peligros inexistentes. 

Agradeciendo la reunión y la atención a la información que traemos para aclarar 
las falacias que se promueven sobre el TLC, le saluda, 

Atentamente, 

Ottón Solís 


[Se han eliminado los trozos de este mensaje que no contenían texto]

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