Se dice en el Martin Fierro, obra clásica de la literatura gauchesca 
argentina, que "cuando la vergüenza se pierde jamás se vuelve a 
encontrar". Aplicable a los que han salido a defender al secretario del 
Partido Liberación Nacional René Castro, impuesto por el régimen de los 
Arias. Aunque lo estén haciendo cumpliendo órdenes, (¿obediencia 
debida?)al salir a justificar la juma el atropello  y la fuga, delitos 
graves aquí y en la cochinchilla, aún más censurables cuando se trata 
de una figura pública.  

Algo muy malo está pasando en Costa Rica cuando se tolera a los 
apólogos del delito. ¿Se discute con ellos o simplemente se los 
denuncia?       

José Luis Callaci  

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