Después de que se evidenciara la compra de un 
sector de la iglesia cristiana-evangélica, caso 
conocido de Buchón Platey, y de darle a este 
sector religioso mediante reglamento privilegios 
que según el Eco Católico están reservadas 
constitucionalmente para la Iglesia Católica, el 
gobierno de Arias está desesperado por la 
indignación lógica de las personas que profesan 
la fe católica, y seguramente tratará de 
instrumentalizar la Romería.

Se ha sabido, por personas patriotas que trabajan 
en una agencia de publicidad, que a partir del 2 
de agosto lanzarán una fuerte campaña en los 
medios para intentar demostrar "que los ateos 
hicieron uso de la fiesta religiosa para sus 
fines políticos".

Para ello darán seguimiento  a las actividades 
del NO al TLC en la Romería, mediante 
determinadas personas de la prensa (no todas, ni 
de todos los medios), y otras propiamente 
vinculadas a la campaña de Alfredo Volio y René 
Castro,  intentando según ellos "evidenciar" a 
los del NO al TLC.

Otra fuentes dicen que Arias ha dicho que en 
Cartago se burlará de quienes han dicho que "el 
TLC es pecado".

Frente a esta situación es muy importante acatar 
la sugerencia que mucha gente ha lanzado en las 
listas de correo y en los comités patrióticos, en 
el sentido de distribuir volantes con los 
mensajes de Monseñor Ignacio Trejos, el Cardenal 
Rodríguez Maradiaga, los curas católicos de la 
Zona Norte, etcétera.

Es importante no distribuir en la Romería otro 
tipo de volantes, poner mucha atención a los 
signos externos que se usen, y mantener mucho 
respeto hacia la gente, sin caer en ninguna 
provocación. Evitar cualquier situación que pueda 
ser filmada o fotografiada para utilizarla 
después en la campaña mediática que se dice están 
montando.

Por último recordarles que hoy lunes a las 7 p.m. 
en Radio Gigante habrá un debate entre Oscar 
Campos, del Frente Liberacionista contra el TLC, 
y Miguel Martí de la campaña de apoyo, donde se 
hablabará sobre la encuesta que efectuó Casa 
Presidencial y que se mantiene oculta a la 
opinión pública.

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