El PAC y el gobierno de Arias Lic. Jorge Alberto Salazar Solís
Las elecciones las gana el partido que conecta mejor con la sociedad y que proyecta un modelo que, aunque no sea exactamente el que la gente tiene en la cabeza en un momento determinado, sí que lo quiere imitar. En ambas dimensiones debemos analizar al Partido Acción Ciudadana y al gobierno de Arias. Comenzando por el PAC, parece claro que cada día que pasa este partido va perdiendo su capacidad de conectar con las preocupaciones de la mayor parte de la sociedad. Para empezar, la gente no se siente crispada. Ve que las cosas funcionan razonablemente y no encuentra demasiados motivos para estar instalada en el enfado permanente. Además, la gente no ve los riesgos apocalípticos de los que constantemente hablan los que están a favor o en contra del TLC. Recordemos que la gente no conecta con los grupos que insultan permanentemente y usan propaganda intimidatoria o macartista. El PAC no ha tenido la capacidad de proyectar un modelo de sociedad. En realidad no sabemos muy bien qué es lo que hará si llegara a gobernar, porque ese partido nunca habla de futuro solo de pasado. Pareciera que fueran líderes del pasado. Su discurso es un discurso de lo que ocurrió en el pasado. Por mucho que algunos se empeñan en decir lo contrario, la estrategia del Partido Acción Ciudadana por hacerse del poder es completamente irracional. Crispar no tiene sentido. El PAC tiene que mandar una señal de moderación, debe ser capaz de hacerlo, porque pareciera se encuentra psicológicamente enganchado a la droga de la venganza. El gobierno de Arias ha desarrollado más ampliamente su capacidad de conectar con las preocupaciones de la sociedad. La sociedad, después del gobierno de Abel Pacheco, sentía una necesidad de modernidad, de quitarse la caspa que había caído durante ese período, de decir lo que piensa, de liberarse, de salir del armario, de varias cosas más. Tenemos necesidad de más libertad para elegir nuestra forma de vida de la manera que queramos. Los costarricenses debemos tener mayor igualdad, para que vivamos en un país mejor. Deben adoptarse medidas de conciliación entre la vida familiar y laboral, pues no solamente debemos tener todos un poco más de tiempo para dedicarlo a la familia, a los amigos o a lo que nos de la gana, pero debemos además sentirnos más protegidos en esta sociedad, en la que todo parece gira en torno a la vida laboral. Muchos quieren un cambio, los partidos políticos deben saber dárselo. El modelo que intenta proyectar el gobierno de Arias es, por ahora, algo incierto. El Presidente de la República habla de futuro, pareciera que tiene puestas las luces largas, mientras el PAC solamente ve la realidad a través del espejo retrovisor: ¿qué mejor modelo que uno que apuesta con esperanza por la familia? La capacidad de un actor político de conectar con la sociedad, y de proyectar un modelo determinado de cara al futuro, está en función de su capacidad de comunicación. Este ha sido uno de los puntos más flacos del gobierno de Arias, como muchos analistas se han encargado de recordar. Óscar Arias dijo en varias oportunidades que sabría escuchar a la sociedad. Debe empezar a cumplir con su compromiso de pegar los oídos a lo que la gente está diciendo, porque en lo del TLC han equivocado la estrategia, pareciera que se está empezando a rectificar en los últimos días. El Gobierno debe aprovechar los resquicios que existen para lanzar sus mensajes y medidas. El Gobierno tiene que dar la batalla por la paz entre todos los costarricenses; ahora parece que lo va a hacer. Esto, unido a su capacidad de conectar con la gente y de proyectar un modelo en el que la sociedad quiera sentirse reflejada, desinflará la irracionalidad manifiesta en la que se han instalado los grupos del Sí y del No, de lo contrario puede perderse la tradicional paz en que vivimos los ticos.
