Ayer, la fracción de Liberación Nacional anunción la desición
unilateral de abandonar la Asamblea Legislativa durante dos semanas,
es decir, hasta el día del referendum. Rompimiento permanente de
quorum, si Vds quieren.  La fracción de Unidad Social Cristiana hizo
las del mono y anunció de seguidilla lo mismo.

Se suponía que no ocurriera así, se suponía que usarían sus votos y
los de sus compinches para votar un receso de varias semanas, a lo
cual evidentemente se opondría el PAC (ya que es directriz del Partido
no apoyar con votos los recesos legislativos). Se suponía que no
perderían su dieta los señores diputados. Se suponía que se quedaban
con el santo y con la limosna.

Factor inesperado: Fernando Sánchez, la otra firma en el memorandum,
no es capaz de dar la cara en el plenario. De los 38 votos requeridos,
solo estarían presentes 37. Y Bienvenido Venegas anda ausente, así que
peor todavía, solo hay 36 votos. No hay manera alguna de que lograran
convencer a Merino o a López.

Única salida: ignorar el mecanismo reglamentario y simplemente no
presentarse a laborar. La fracción de gobierno trata de pintar un
cuadro más lindo leyendo una carta en el plenario, "comunicando" a la
presidencia de la Asamblea (Franciso Antonio Pacheco, PLN) que se
ausentarían durante las próximas dos semanas.

Para cualquier otro empleado, esto es abandono de trabajo y despido
sin responsabilidad patronal, pero los señores diputados gozan de un
regimen especial, y no me refiero a uno legal.

Marcelo Magallón

Responder a