LA PRENSA LIBRE. Martes 2 de octubre del 2007 RENE CASTRO Y LA HARKEN:
UNA EXPLICACIÓN. Freddy Pacheco *
[EMAIL PROTECTED] En el contrato suscrito por el Presidente Miguel Ángel
Rodríguez se consigna como APROBADO por la Setena el Estudio de Impacto
Ambiental presentado por la Harken (entonces MKJ Xploration) para así
Realizar la Exploración y, en su caso, la Explotación de Hidrocarburos en el
área del Contrato, o sea, en más de 5 mil km2 de territorio costarricense en
el Caribe.
Sin embargo, NO se aclara que ese particular Estudio de Impacto Ambiental,
se limita a una prospección que no conlleva técnicas que puedan producir
impactos ambientales significativos
. Se trata, pues, de algo MUY ALEJADO de
lo estipulado entonces en el Artículo 41 de la Ley de Hidrocarburos en cuanto a
que el gobierno otorgará toda adjudicación CONDICIONADA a que se apruebe un
estudio de impacto ambiental de sus actividades, y que la adjudicación se
tendrá por definitiva y se procederá a firmar el contrato si tal estudio es
aprobado.
Así, el contrato fue formalizado, pese a que el supuesto requisito ambiental
se basó en una reflexión sísmica marina, casi neutra desde el punto de vista
ambiental.
Y si parece contradictorio que se hubiere SUSCRITO el contrato sin haberse
hecho un Estudio de Impacto Ambiental que valorara los riesgos propios de la
explotación petrolera, y que después se rechazara un Estudio de Impacto
Ambiental que eventualmente diera al traste con la explotación, ¡prestemos
atención a lo sucedido!
Resulta que en marzo de 1998 (cuando se estaba en los trámites de adjudicación)
el presidente José María Figueres y su ministro René Castro decretaron, de un
plumazo, la DEROGATORIA de los 20 artículos del reglamento a la Ley de
Hidrocarburos que conformaban el título De la Protección Ambiental -Del
Estudio de Impacto Ambiental-, que señalaban ampliamente las directrices para
los estudios ambientales, obligatorios para las empresas petroleras.
En ese mismo acto (decreto N° 26750-Minae) hecho, según los dos personajes
para fomentar la creación de normas que procuren la adecuada transferencia
tecnológica y desarrollo científico nacional, sin menoscabo del ambiente se
decretó una norma dividiendo la evaluación ambiental en dos fases, la Fase I
prospección (libre de impactos) y la Fase II exploración intensiva, de gran
impacto.
Para efectos del contrato, la norma Figueres-Castro permite su firma con solo
cumplir con la fase de prospección. ¡Y así se hizo! pues, al derogar los
importantes artículos dirigidos hacia la protección del ambiente, además
estipularon que la aprobación de la Fase I será el requisito indispensable y
SUFICIENTE para que el acto adjudicatario de una concesión petrolera sea
declarado en firme, según lo requiere el artículo 41 de la Ley de
Hidrocarburos.
Así, con un muy poco divulgado decreto ejecutivo, publicado en un Alcance a
La Gaceta, incumplieron la Ley de Hidrocarburos, derogaron parte fundamental
del Reglamento y establecieron normas infundadas, con lo cual el Estado
adquirió un COMPROMISO contractual de exploración y explotación petrolera, sin
haberse presentado siquiera el Estudio de Impacto Ambiental previo que
estipulaba la Ley y su Reglamento.
En el texto del contrato, se ocultó que el Estudio de Impacto Ambiental que
se cita, solo se refiere a un proyecto geofísico preliminar, al omitir que la
resolución R-140-99-Setena no tenía nada que ver (naada que veeerrr) con lo
que estipulaba la Ley. Una lectura ligera del documento da la impresión de que
se trata del Estudio de Impacto Ambiental integral, como el que fuere años
después rechazado gracias a la resistencia civil.
Aunque el Presidente Pacheco ENCARGÓ a su ministro Carlos Manuel Rodríguez la
tarea de corregir esa barbaridad que atenta contra los más caros intereses
nacionales, el cumplimiento de la tarea no pasó de una reunión que tuviéramos
en su despacho con su asesora jurídica. Sigue pues vigente el Decreto Ejecutivo
Figueres-Castro por lo que cualquier petrolera incluyendo la misma Harken-
podría repetir el fácil procedimiento conducente a firmar un contrato como el
suscrito por el tío del señor ministro Rodríguez. ¿Estaría el gobierno de Paz
con la Naturaleza dispuesto a derogarlo?
Ahora bien, en vista de que ante la eventualidad remota de que el TLC fuere
aprobado, dicho Decreto adquiriría carácter pétreo y NO PODRÍA ser modificado o
mucho menos derogado, merecemos los costarricenses una explicación de René
Castro. Solo el entonces Ministro del Ambiente conoce por qué hizo algo
semejante y por ello le molestamos nuevamente, pues aunque es un asunto poco
conocido, sí es de mucha trascendencia para Costa Rica, pues el cobro de los
$57 mil millones con que la petrolera Harken amenaza al Gobierno de la
República, podría multiplicarse con una demanda ante un órgano arbitral regido
por las normas QUE NOS QUIEREN ENCAJAR con el TLC. Dicha amenaza jamás hubiere
sido realidad de no haberse emitido el Decreto Figueres-Castro.
Por ello, en vista de que René Castro ha roto el silencio y nos ha invitado a
que le hiciéramos el presente comentario, ahora esperamos su explicación.
*Catedrático UNA
--
Freddy Pacheco, Ph.D.
Universidad Nacional
Heredia. Costa Rica
Tel (506) 2773332
---------------------------------
Boardwalk for $500? In 2007? Ha!
Play Monopoly Here and Now (it's updated for today's economy) at Yahoo! Games.