Arnoldo, en lo fundamental estoy de acuerdo con
tu planteamiento. El problema es que en la
reunión de Hatillo un muchacho troskista llegó a
plantear que a solicitud de la Coordinadora
Nacional de Lucha, el primer punto que debía
acordarse era "desconocer los resultados del
referéndum" y el segundo asistir a la Asamblea de
Comités Patrióticos de este Sábado 20, la cual
contaba con la convocatoria de Eugenio Trejos
(apoyándose en una publicación de Diario Extra).
Entiendo que esta postura la han llevado también
a otros Comités Patrióticos.
Tal y como ha planteado Alejandro Rodríguez la
convocatoria a esa Asamblea se había iniciado el
día de la marcha (30 de setiembre) y se volvió a
lanzar el lunes 9, tras una fracasada reunión en
el auditorio del TEC, donde incluso le rayaron el
automóvil a Eugenio Trejos y tras los bochornosos
actos del domingo en la noche, donde incluso se
lanzaron piedras contra integrantes de los
Comités Patrióticos.
Como a todos/as les consta la primera
convocatoria de esa Asamblea de Comités venía sin
firma ni organización convocante. Luego aparecen
otras dos invitaciones. Una firmada por la CGT,
la FEUCR y la FEUNA. Y la otra con la firma del
Partido Vanguardia Popular (PVP).
Evidentemente en este país cualquiera puede
organizar una reunión y convocar a quien quiera.
Esas organizaciones están en todo su derecho de
convocar a los Comités Patrióticos y éstos a su
vez están en su derecho de ir o no ir. Yo no se
si Eugenio Trejos va a ir a esa reunión, en todo
caso no veo problema en que asista o deje de
asistir por la misma razón indicada.
El Frente Amplio por su parte está invitando a un
conversatorio con los Comités Patrióticos para el
próximo jueves a las 6 p.m. en el Auditorio de la
Asamblea Legislativa (antigua capilla del Sión).
Ahí el compañero diputado Merino dará a conocer
nuestras primeras reflexiones sobre el proceso
del referéndum y la visión que tenemos sobre la
lucha parlamentaria que se viene. Luego se abrirá
la participación y preguntas de las personas
asistentes. No tendrá ningún carácter resolutivo,
ya que seguimos siendo parte del Movimiento
Patriótico y esperaremos los resultados en esta
dirección de la Asamblea de Representantes de
Comités Patrióticos, Organizaciones Sociales y
Partidos Políticos convocada por Eugenio Trejos y
Henry Mora para el día 27 de octubre (que
entiendo se efectuará en la Conferencia
Episcopal).
Yo espero que la mayoría de las personas
asistentes a la reunión o asamblea de hoy
(principalmente las de comités y organizaciones)
tengan la madurez suficiente para entender que no
pueden tomar decisiones en nombre de todo el
Movimiento Patriótico; que no pueden caer en la
trampa de "desconocer los resultados de las
urnas" (lo que aprovecharían los neoliberales
para hacer fiesta mediática y política con el fin
de aislarnos y presentarnos como antidemocráticos
y contrarios a la institucionalidad), sin que eso
signifique por supuesto, como vos planteas, dejar
de denunciar el proceso fraudulento (como hemos
repetido muchas veces aquí el fraude se comete
antes, como lo demuestran todas las evidencias
conocidas, y por eso ya el día de las elecciones
en lo fundamental no lo necesitan); que no pueden
aislarse de los partidos políticos con
representación parlamentaria que deberán
enfrentar la agenda de implementación; y que no
pueden canalizar su natural rabia y tristeza del
momento aliándose con grupos sectarios poco
representativos, que no hicieron nada o hicieron
muy poco en la lucha por el NO al TLC en el
referéndum (y en relación con esto último no me
refiero a la mayoría de las organizaciones
convocantes, pero si a algunas de las que han
anunciado participarán en la reunión).
Debemos entender que ahora es de interés
prioritario de la derecha neoliberal la división
y destrucción de los Comités y el Movimiento
Patriótico. No son casuales en ese sentido los
discursos de los diputados del G-38 durante la
semana que pasó en la Asamblea Legislativa.
Cualquiera puede acudir a las actas para entender
por donde va la procesión neoliberal. En
consecuencia se impone pensar bien los pasos que
se van a dar (lo que vale tanto para los Comités,
como para las Organizaciones y los Partidos), sin
abrir fisuras y procurando mantener la unidad del
Movimiento.
La democracia plena, la del pluralismo
ideológico exige de todos y todas, respeto para
con la diversidad de pensamiento, y en
consecuencia, también exige a la sociedad la
existencia de oportunidades de expresión de las
ideas, y para las mismas prácticas sociales de
los diversos grupos y organizaciones.
Y cuando hablo de respeto, si de actuar en un
marco jurídico e institucional, cuando de
evaluar un proceso u organización se trata, no
es ético arrogarse el poder de la verdad, para
cuestionar el actuar en razón de las acciones,
sin considerar la razón y naturaleza de su
existir.
Por eso, más allá de la incertidumbre que puede
causar manifestaciones de desconocimiento del
resultado del Referéndum, la Coordinación
Nacional del No, la crítica destructiva de la
independencia en la heteroneidad del Movimiento,
los intereses partidarios y otros, debemos
pensar positivamente.
Sé que quienes convocan, y quienes asistirán,
independientemente de si coinciden con mis
ideas, son inteligentes y sabrán a quien le
sirven con sus planteamientos y propuestas. Y
como de positivismo es el asunto, pienso que la
razón les permitirá:
- reconocer el resultado del
referéndum, sin dejar de cuestionar el proceso,
denunciando y pidiendo sanciones en lo
pertinente.
- entender que no es hora, ni momento
para cuestionar el liderazgo de la Coordinadora;
que es hora de apoyarlo y fortalecerlo.
- valorar con compromiso patriótico a
todos y todas, sobre la base de las
coincidencias en el pensar, decir y
posibilidades de actuar (social, cultural,
económico, legislativo), como compañeros y
compañeras de lucha, y no como rivales a
fiscalizar o vencer.
- identificar los objetivos superiores
del Movimiento, antes que criticar los métodos y
los medios de las organizaciones y Partidos.
- hacer una propuesta de objetivos,
métodos y medios a la Coordinadora Nacional, en
el marco constitucional, legal e institucional,
en el que hemos aceptado actuar
(independientemente de toda la corrupción
denunciada)
No se vale amigos y amigas, a los que van a ir a
la Asamblea y a quienes no van a ir enarbolar
las banderas de Juanito Mora y Juan Santamaría,
para hacer llamados contrarios a los intereses
del Movimiento. Tampoco se vale, invocar
acuerdos en el marco de "supuestos errores de
otros u otras". Debemos respetar la
independencia de las organizaciones y Partidos,
en el marco de los objetivos superiores del
Movimiento, en esta coyuntura (dada la
ratificación por la mayoría votante del TLC).
La democracia plena, exige ante todo hacer de la
discusión un ejercicio cotidiano. ¡Así las cosas
no le tengamos miedo a discutir, pero mucho
cuidado con los acuerdos y las proclamas, si lo
que queremos es la unidad del Movimiento y no
servirle a los Arias!