_____ De: Alvaro Arnoldo Araya Alpízar [mailto:[EMAIL PROTECTED] Enviado el: Sábado, 05 de Enero de 2008 07:24 a.m. Para: '[EMAIL PROTECTED]'; 'Asociación Profesores'; '[EMAIL PROTECTED]'; 'Empresarios Pro'; 'Pro ICE PROICE'; 'Costa Rica Solidaria'; 'Costa Rica Denuncia'; 'Gente U C R'; 'MAIZ Movimiento Alternativa de Izquierdas'; 'Movimiento Estudiantil'; '[EMAIL PROTECTED]'; 'CARTAGO no tlc'; '[EMAIL PROTECTED]'; '[EMAIL PROTECTED]'; '[EMAIL PROTECTED]'; 'Frente Palmareño'; 'FRENTE AZUCARERO' Asunto: PARTIDOS POLÍTICOS Y OPOSICIÓN .........TODOS TENEMOS EL DEBER DE APORTAR PARA LOGRAR LA UNIDAD. ACLARACIONES TODOS TENEMOS EL DEBER DE APORTAR PARA LOGRAR LA UNIDAD Por Alvaro Arnoldo Araya Alpízar Un acción ciudadana ejemplar de consecuencia y lealtad con la democracia y sus instituciones, nos hizo más Patria y más rebeldes, durante y en el proceso de Referéndum del TLC. Las muestras de compromiso, amistad y solidaridad de organizaciones, partidos políticos y ciudadanos de los más diversos signos ideológicos nos animaron en la construcción de un ferviente espíritu de unidad contra el neoliberalismo: Los neoliberales de una vez por todas se mostraron como lo que son, en torno a la coalición del Sí. En todos las calles, barrios, distritos y cantones de la patria, desde las asociaciones de vecinos, grupos culturales, conservacionistas, mujeres, universidades, sindicatos, partidos políticos, campos y ciudades nuestro motor de conciencia fue la suma de voluntades y en fin la sensibilización social para defender la Patria solidaria, justa e inclusiva que todos soñamos. En este esfuerzo, fuimos capaces de encontrar acuerdos para obviar diferencias, vencer obstáculos y construir sobre las coincidencias. Esto hizo posible que sin ataduras partidarias o ideológicas la unidad se lograra. El proceso de Referéndum y el mismo reconocimiento del resultado dejaron duras lecciones, los Arias y sus incondicionales de la Coalición Neoliberal del Sí han mostrado todo su arsenal legal e institucional para aferrarse al Poder. Han mentido, simulado y confabulado contra las mismas instituciones que dicen defender, con el apoyo de un Poder descomunal, económico y mediático. Han criminalizado la legitima opción de protesta de la protesta ciudadana y aún así, durante el proceso, se realizaron las dos más grandes concentraciones ciudadanas de la historia Patria, para impugnar el TLC. Los neoliberales están unidos en todo y contra todo lo que se les oponga. Una y otra vez trataran de confundirnos, al subrayarnos nuestras diferencias, y haciendo que nos desgastemos al construir en torno a nuestras diferencias. Ellos no tienen ningún reparo en estimular la división de la oposición política, y así continuar son su proyecto de negocios telecinos. No tienen ningún pudor, ni remordimiento en mentir, cometer injusticias o descalificar a valientes dirigentes políticos o sindicales, como ocurre ahora, cuyo único pecado ha sido y será oponérseles en sus ansias de poder dictatorial. Han demostrado que no descansan cuando ven que sus privilegios están en peligro. De nuestra parte, algunos optaron irresponsablemente optaron por desmovilizar políticamente el movimiento, dejándolo sin coordinación, sobre la base de la existencia de diferencias en torno al reconocimiento de la legalidad e institucionalidad aceptada electoralmente, y la misma naturaleza de los grupos y organizaciones político-sociales de la Coordinadora Nacional del No al TLC. Las y los costarricenses comprometidos con la unidad de la oposición contra el neoliberalismo no podemos avalar esta posición, y por el contrario, es nuestro deber denunciarla porque el no hacerlo, constituye una forma de servirle al enemigo neoliberal. El peor enemigo de la Patria, no es el Partido Acción Ciudadana, ni Ottón Solís, ni la Fracciones Legislativas que se oponen al tramite de las leyes de implementación, es la derecha corrupta que utiliza todo su poder para hacer y deshacer a su antojo, inclusive, más allá del TLC. Por eso, mantenernos en el silencio o en la indiferencia ante lo que está sucediendo, en el entorno del movimiento cívico nacional, solo será nuestra tumba política en las aspiraciones de gobernar desde el poder ejecutivo y la desesperanza de las generaciones presentes y futuras. Los efectos nefastos del TLC, se expusieron antes y vislumbran ahora con mucho mayor claridad y precisión. Lo que en la defensa del TLC, en el Referéndum, se promovió como mentira, hoy se demuestra que es verdad. Si el objetivo es ofrecer al pueblo una modelo de desarrollo diferente al neoliberalismo y el poder es del pueblo, nuestra obligación es unir esfuerzos para lograr una plataforma política amplia, donde sea posible la participación de todo tipo de organizaciones políticos, sociales, económicas y culturales, sin exclusiones, en el marco legal e institucional, reconocido. Si así es, no se puede, ni se debe equiparar a quienes diferimos de los métodos, técnicas y procedimientos de hacer oposición con los corruptos y traidores neoliberales, por la existencia de indefiniciones estratégicas, producto de las mismas características del proceso. Sé que vivimos tiempos difíciles, donde la enajenación mediática, las diferencias y los miedos nos hacen vernos, en estos escenarios de discusión, como enemigos de causa, pero no es así. Tenemos el deber de aportar para lograr la unidad. Después del Referéndum, los neoliberales, han logrado dispersarnos como una masa confundida, atontada por el poder mediático y sin capacidad de reacción. El pueblo costarricense, y en especial los empobrecidos, marginados y excluidos del desarrollo que promueven los neoliberales, espera de nosotros sacrificio, unidad y organización, porque otra Costa Rica es posible. Aquí y ahora, la única forma de vencer al neoliberalismo es la aceptación de la flexibilidad y diversidad de nuestras naturalezas y acciones. En consecuencia, la lucha debe ser integral y enmarcarse en la realidad legal e institucional del país, aprovechando la base político-organizaconal constituida, en la aceptación de las diferencias, pero trabajando y uniendo esfuerzos sobre las coincidencias. Hagamos efectiva la participación ciudadana uniéndonos a todo tipo de organizaciones sociales, o construyámoslas, tantas como sean necesarias. Llenemos el territorio nacional de participación ciudadana. Nuestro deber y obligación es unirnos para lograr la liberación de la patria del neoliberalismo, mediante la toma del poder ejecutivo con una amplia mayoría legislativa, en torno a un proyecto de unidad nacional. Debemos dejar atrás el frívolo calculo político del quítate para ponerme yo, cuando lo prudente y sensato es llamar a una profunda reflexión acerca de lo que queremos, como movimiento social y político. Es urgente una limpieza de conciencias, para definir objetivos y temáticas que nos permitan reconstruir la unidad política necesaria, para que Juan Santamaría, Juanito Mora, el General Cañas, Pancha Carrasco y todos nuestros héroes se sientan orgullosos de nuestra voluntad y decisión de unir esfuerzos para vencer el filibusterismo neoliberal. Mi lucha por la unidad más que un asunto de intereses político-partidarios es por Costa Rica y la dignidad nacional, vilmente ofrendada por los Arias y sus incondicionales, antes, en y después del proceso de Referéndum.
[CR-Denuncia] RE: PARTIDOS POLÍTICOS Y OPOSICIÓN .........TODOS TENE MOS EL DEBER DE APORTAR PARA LOGRAR LA UNIDAD. ACLARACION ES
Alvaro Arnoldo Araya Alpízar Sat, 05 Jan 2008 05:38:36 -0800
