-------------- POR SI ACASO... dicen los que defienden el acto de puertas abiertas a fuerzas militares extranjeras Freddy Pacheco Si en Costa Rica está prohibida, por precepto constitucional, la institución FUERZAS ARMADAS, o el EJÉRCITO -es decir- cualquier tipo de organización castrense concebida con intenciones militares, ¿cómo se podría justificar el otorgamiento de un permiso de tal trascendencia? Algunos han dicho que no necesariamente van a venir todos esos soldados con sus aparatos bélicos, que el permiso es POR SI ACASO. Lo que no aclaran es que SÍ PODRÍAN venir en cualquier momento pues cuentan con el permiso legislativo que más bien parece una carta blanca emitida sin restricción alguna. De ejecutarse como lo quieren los tipos que han salido en su defensa -"comisionados" de guardacostas y tráfico de drogas- prácticamente estarían convirtiendo nuestro soberano territorio marítimo y continental, en una BASE MILITAR sin barreras internas y regida por una legislación extraña al Estado costarricense. Con lo que están promoviendo, haciendo gala de una gran incompetencia, es ni más ni menos que la creación de un ejército conformado por miles de estadounidenses y el par de tipillos ticos que nunca faltan cuando de arrodillarse se trata. Con ello, pareciere que le estarán diciendo a don Pepe que lo que él se esmeró en abolir fue el ejército... de costarricenses; pero no el de extranjeros en Costa Rica. Que esos sí pueden existir aquí "por invitación" y, para mayor facilidad, convertir el suelo y las aguas costarricenses en una base militar sui géneris. Asimismo, los que han defendido esta torpeza no han aclarado, o no han querido, cuál sería el tamaño máximo en marines, marinos y marineros uniformados, así como de equipo bélico que se podría considerar, si es del caso, como excesivo. En esto la MAGNITUD juega un papel sustancial pues no es lo mismo unas cuantas lanchas rápidas y un par de radares -que quizá se podrían justificar- que el exagerado inventario de equipo de guerra que tantas reacciones han provocado en la opinión pública nacional. Dándole a los gobernantes el beneficio de la duda, en la de menos podríamos pensar que "metieron la pata", pero también podría ser que "fueron embarcados", aunque no necesariamente en el gran portaaviones (que seguramente trae el par de tarros de pintura y las brochas conque prometen pintar una de las tantas escuelitas destechadas del país). Embarcados (¿será?) por coroneles y capitanes de pacotilla a los que les encantan los uniformes... que les regalan los amigos estadounidenses. Y si fueron efectivamente inducidos a error por un par de cabeza calientes que sueñan con un ejército costarricense, dicen ellos para defendernos de las invasiones conque nos amenazan ciertos Estados colonizadores del otro lado del Pacífico..., deberá la señora presidenta sacar la escoba y barrer hacia afuera. Solo así podrá detener la pérdida de confianza que hoy crece sobre su gestión gracias a esta trastada. ---------------
