EN CASA DE HERRERO Freddy Pacheco Escuela de Ciencias Biológicas UNA Tal vez porque todavía se siente gobernador del Banco Mundial, gobernador alterno del Fondo Monetario Internacional, o tal vez asesor de la AID, este profesor de la UNA, compañero del exrector Olman Segura en el sorpresivo CINPE, desea dejar huella (¡la peor de las huellas!) en el sistema universitario estatal costarricense y, muy particularmente, en la CASA de estudios que compartimos. Hablamos obviamente del ministro de Hacienda Fernando Herrero Acosta quien, en forma taimada actúa cual si el asunto no fuere con él. Como el tema es ideológico y en Costa Rica quien ejerce buena parte del poder es el ministro de Hacienda, le recordamos a éste dizque liberacionista, que don Pepe Figueres afirmaba que “El estudio, la técnica, la ciencia, constituyen la única solución posible del problema social”. Aunque guardamos reservas en cuanto al efecto que tendría en él dicha cita, pues en la de menos tendrá sus argumentos para contradecir lo dicho por don Pepe cuando abogaba por una Costa Rica perneada por la socialdemocracia. Y es que ¿por qué habría de motivarle un proceso de desarrollo sustentado en principios con los cuales no comulga el neoliberalismo atroz? ¿Es que acaso no es lo mismo que planteara Guillermo Malavassi desde que, con su UACA, rompiera el entonces ejemplar sistema universitario que descansara exclusivamente en el Estado costarricense? ¿O lo que intentara hacer desde ese mismo Ministerio el provocador ministro Thelmo Vargas hace dos décadas? ¿O lo que se predica en el INCAE? Con su mirada a lo Juan Luis Guerra, como quien no quiere la cosa, empujando al ministro Garnier a dar la cara por él, no tenemos duda alguna que es este Thelmo Vargas reencarnado el que, tras bambalinas mueve las hilos de sus colegas, a los que además, parece gustarles el papel de títeres. Así, con el dinero bajo su dominio, impone condiciones escritas en las reformas de ajuste estructural, aprendidas como un catecismo neoliberal cuando pasó por el FMI y el Banco Mundial. Y nada mejor para sus objetivos, que lanzarse contra la educación universitaria estatal, en momentos en que gracias a exrectores que andaban tras un hueso de designación político-electoral, guardaron calculado silencio ante los vientos que ya salían del despacho del otro miembro de la UNA, muy amigo de los nuevos impuestos pero enemigo del sistema universitario que le diera posada por tantos años. El hoy diputado Guillermo Zúñiga. No se trata pues de un asunto de finanzas públicas o de problemas presupuestarios insalvables. ¡Ojalá fuere eso la causa verdadera del conflicto entre el gobierno actual y la educación superior estatal! No. Lo que hoy se está discutiendo es, ni más ni menos, sobre un modelo de desarrollo para Costa Rica. Modelo que unos vemos sustentado en la educación en todos sus niveles, mientras otros miran hacia la conformación de un ejército civil apto para labores de servidumbre cuasi-colonialista. De ganar el pulso esta nueva versión de los Chicago Boys, se podría vaticinar la profundización de la brecha social que está arrastrando consigo a aquella extendida clase media que alguna vez soñaran José Figueres, Calderón Guardia, Manuel Mora, Rodrigo Facio, a partir de las enseñanzas del General Volio, Omar Dengo, García Monge y otros distinguidísimos compatriotas. Queda todavía la incógnita de cuál irá a ser la decisión final que tomará la señora presidenta Laura Chinchilla. Ante una crisis muy similar a la actual, el presidente Calderón Fournier optó por destituir a su ministro Thelmo Vargas, resolviendo así el conflicto ideológico que hacía peligrar la obra educativa de su señor padre. Ahora le compete a doña Laura seguir el camino que le recomienda su ministro Herrero, o reflexionar sobre lo que también escribiera una vez don Pepe, para quien “El país nunca podrá realizar su reforma social sobre las bases de la ignorancia”. Palabras en la que no cree Herrero Acosta. [email protected] 10 de agosto del 2010
