This is Petras on the "American great lie on Yugoslavia". I am 
forwarding this to the list because of four reasons:

1) Incunabula such as this must be distributed (Petras, in Spanish, 
to Latin Americans, on something that -at least once- is not Latin 
America!)

2) I think it is a worthy contribution.

3) Petras has links with the anti-Peronist (more or less, anti-
Milosevic) left in Argentina. Strong links, in fact: during a radio 
show in San Juan, Argentina, he met one of my comrades. The theme was 
Peronism. They made very good friends, indeed. When they began to 
talk on Peronism (you know, I am not anti-Milosevic, er, anti-
Peronist) Petras commented that, though he shared our views, his 
friends in Argentina (the local Communist Party) did not, so that he 
would abstain to comment on our positions.

4) Curiously enough, this piece reached me through an e-mail 
communications network organized --by Peronists!


------- Forwarded message follows -------
Date sent:              Fri, 13 Oct 2000 01:57:04 -0300
Subject:                JAMES PETRAS  La gran mentira de EEUU sobre Yugoslavia
From:                   Red Nacional y Popular <[EMAIL PROTECTED]>
To:                     <[EMAIL PROTECTED]>


 Jueves, 5 de octubre de 2000
----------------------------------------------------------------------
----
 JAMES PETRAS (*)
----------------------------------------------------------------------
----


La gran mentira de EEUU sobre Yugoslavia


John Stuart Mills, famoso pensador del siglo XIX e 
ide�logo de la democracia y del liberalismo, estar�a indignado por el 
tipo de democracia representativa que fomentan Washington y la Uni�n 
Europea.
 Por ejemplo, �qu� pensar�a Mills del proceso electoral de 
Yugoslavia, donde Washington y la UE han bombardeado y destruido los 
medios informativos p�blicos, y financiado con millones de d�lares y 
de euros a los medios de comunicaci�n privados de sus clientes 
pol�ticos? �Llamar�a Mills a esto una democracia representativa o una 
democracia colonizada? �Considerar�a democr�tica la campa�a pol�tica 
de Yugoslavia cuando los clientes de Estados Unidos reciben millones 
de d�lares para su propaganda
electoral y el Estado yugoslavo se ve amenazado por una posible 
invasi�n de la OTAN en caso de que Milosevic gane las elecciones? 
�Hasta qu� punto el electorado yugoslavo se siente con libertad para 
elegir a su presidente cuando Estados Unidos lleva a cabo maniobras 
militares en Ruman�a, Croacia y el Adri�tico precisamente durante la 
campa�a electoral? John Stuart Mills no podr�a llamar libres a unas 
elecciones en las que grandes potencias europeas intentan influir en 
los resultados recurriendo al boicot econ�mico o a la
promesa del levantamiento de las sanciones. De acuerdo con la teor�a 
cl�sica de la democracia, la intervenci�n imperial y la violencia no 
son compatibles con un sistema representativo por la simple raz�n de 
que la intimidaci�n f�sica y el chantaje econ�mico son incompatibles 
con la libertad para elegir de forma racional a los candidatos y a 
sus programas pol�ticos.
 La intervenci�n de Washington y de la UE en el proceso 
electoral de Yugoslavia no es m�s que la extensi�n de su pol�tica de 
agresi�n b�lica. De acuerdo con la teor�a modificada de la democracia 
que han difundido las potencias de la OTAN, el sistema democr�tico 
consiste en la libre elecci�n de candidatos por los ciudadanos... 
seg�n los par�metros econ�micos y pol�ticos de los poderes 
imperiales. Esta es una declaraci�n de
principios que causar�a rubor a los c�nicos de la antig�edad.
 Los resultados electorales en Yugoslavia demuestran la 
hipocres�a y las mentiras que se esconden tras la demonizaci�n de 
Milosevic que han ido construyendo Washington y la UE. �C�mo es 
posible que un dictador permita que la oposici�n gane unas 
elecciones? �C�mo es posible que ese dictador admita que ha sacado un 
10% menos de votos y se someta a una segunda vuelta electoral? �C�mo 
es posible que ese dictador tolere
manifestaciones y actos de protesta a lo largo de todo el pa�s, 
incluyendo la ocupaci�n de oficinas oficiales? A pesar de todo, 
Washington y Bruselas contin�an demonizando a Milosevic e intentando 
que se retire del poder antes de la segunda vuelta del domingo. La 
mayor�a del pueblo yugoslavo no est� de acuerdo con esta pol�tica, a 
pesar de la protesta de 15.000 personas, la mayor�a estudiantes, que 
salieron a la calle el pasado 29 de septiembre.
 La t�ctica de la gran mentira adoptada por Washington no ha 
podido ser refutada de manera consistente porque la Administraci�n 
americana tiene una capacidad infinita de inventar nuevos embustes. 
Primero, EEUU y la UE argumentaron que el dictador Milosevic no iba a 
celebrar elecciones.
Cuando convoc� las elecciones, dijeron que estaban ama�adas para que 
ganara el presidente serbio. Cuando se hicieron p�blicos los 
resultados y el Gobierno de Milosevic declar� a la oposici�n 
vencedora, Washington se opuso a la celebraci�n de la segunda vuelta. 
Sistem�ticamente, ha quedado en evidencia que todas las hip�tesis de 
Washington sobre Milosevic eran falsas.
La verdad es la contraria. Washington y sus aliados europeos han 
demostrado
ser los autoritarios al intentar imponer el triunfo de su pe�n 
Kostunica y negarse a aceptar las m�s elementales normas 
democr�ticas. �C�mo es posible que la oposici�n democr�tica haya 
recibido millones de d�lares de poderes extranjeros? Las leyes 
federales de EEUU proh�ben recibir fondos de grupos for�neos, un 
delito que se castiga con cinco a�os de c�rcel. Si las leyes 
estadounidenses se aplicaran en el caso de Yugoslavia, el l�der de la
Oposici�n deber�a ser juzgado y condenado.
 La modificaci�n fundamental de los principios 
democr�ticos, el vaciado de su contenido, tambi�n es evidente en las 
relaciones con otros pa�ses. Una potencia imperial (EEUU) firma un 
acuerdo internacional en 1994 con Cuba para fomentar la emigraci�n 
ordenada de civiles conforme a los procedimientos legales y para 
garantizar el respeto bilateral de las leyes internacionales contra 
la pirater�a a�rea. Ambos pa�ses se comprometieron a detener y 
repatriar a los infractores. Cuba ha seguido escrupulosamente el 
esp�ritu y la letra de este acuerdo internacional. Washington, en 
cambio, ha
optado por aplicar la ley de forma selectiva, otorgando su ciudadan�a 
a los secuestradores de aviones, como ha hecho este mes, mientras 
exige a Cuba el cumplimiento del acuerdo. Al recompensar a los 
piratas a�reos concedi�ndoles autom�ticamente la ciudadan�a 
estadounidense, Washington pretende reescribir las normas que rigen 
las relaciones internacionales: las potencias imperiales podr�n, a 
partir de ahora, tomarse la libertad de violar con impunidad los 
acuerdos internacionales, mientras le exigen al resto del
mundo que los acate.
 �Qu� hay detr�s de estas burdas modificaciones de los 
principios democr�ticos establecidos y de la terrible subversi�n de 
las leyes internacionales? En el caso de la agresi�n de la OTAN a 
Yugoslavia, seg�n el general alem�n retirado Heinz Lockwell, "la 
Alianza quer�a nadar y guardar la ropa; eligi� una naci�n peque�a e 
insignificante para demostrar su credibilidad y allanar el camino 
hacia una nueva estrategia global". Es
decir, La OTAN estaba empe�ada en reafirmar su poder imperial, en 
advertirles a los l�deres disidentes de todo el mundo de que pueden 
ser aplastados si se atreven a desafiar a Estados Unidos o a la UE. 
La democracia como imposici�n externa mediante amenazas militares y 
chantajes econ�micos es s�lo un pretexto para reafirmar la supremac�a 
imperial de Occidente.
 En el caso de la violaci�n unilateral por parte de Washington 
de su acuerdo con Cuba, intervienen factores m�s vulgares: la 
Administraci�n Clinton considera m�s importante captar el voto de 
unos cuantos miles de exiliados cubanos de Florida que cumplir las 
normas internacionales. He aqu� la combinaci�n del desprecio que 
siente el imperio por las leyes con las t�cticas rastreras y 
escandalosas de un demagogo. La decisi�n de Washington
de aprobar el secuestro de aviones cubanos, a fin de obtener votos 
para el Partido Dem�crata, ha provocado un conflicto con importantes 
sectores de la clase empresarial estadounidense: las organizaciones 
empresariales m�s poderosas -la American Farm Bureau y la National 
Association of Manufacturers- se han declarado p�blicamente 
partidarias de normalizar de las relaciones con Cuba, pues se trata 
de un nuevo mercado que permitir�a aumentar las exportaciones 
norteamericanas.
 Si los pa�ses de la OTAN est�n violando efectivamente las 
normas b�sicas de la democracia y las leyes internacionales, habr� 
que responder a dos preguntas: �qu� principios est�n poniendo en 
vigor y cu�les son las consecuencias?
 Como se ha sugerido antes, el principio fundamental que 
determina la pol�tica de la OTAN es la construcci�n del imperio: la 
transformaci�n de los ciudadanos en s�bditos fieles que subordinen 
sus intereses y sus pol�ticas al servicio de las potencias 
occidentales. Si de las elecciones libres surgen l�deres serviles, 
tanto mejor. Pero si los pueblos cometen la imprudencia de elegir 
libremente a un l�der independiente, ser�n castigados por la OTAN 
hasta que se arrepientan. Lo mismo ocurre en el �mbito de las 
relaciones internacionales: la violaci�n unilateral de los acuerdos y 
los actos terroristas al servicio de los soberanos imperiales son 
compatibles con los principios operativos de la Alianza. Los m�todos 
que la OTAN considera buenos para ella son reprobables si los usan 
pa�ses sat�lite.
El problema de este planteamiento es que algunos adversarios de la 
OTAN no responder�n a la ret�rica del imperio, sino a sus pr�cticas. 
Si el imperio es partidario del terrorismo, �por que no habr�an de 
serlo tambi�n sus oponentes? 
Estas modificaciones de la teor�a de la democracia efectuadas por el 
imperio y la subversi�n de las leyes internacionales alentar�n a los 
imitadores y generalizar�n las pr�cticas autoritarias. Con un poco de 
suerte, sin embargo, los pueblos no se ver�n obligados a elegir entre 
los gobernantes del imperio y sus adversarios pretorianos; resistir�n 
la tentaci�n de imitarlos y elegir�n el camino de la independencia 
pol�tica y el sistema representativo. Para seguir los principios 
liberales de John Stuart Mills, quiz� convendr�a leer con 
detenimiento los textos de Karl Marx.
 
(*) James Petras es profesor de Etica Pol�tica en la Universidad de 
Binghamton.


----------------------------------------
Esta recibiendo este mensaje de la NAC & POP (Red Electr�nica 
Nacional y Popular de Noticias) porque su direcci�n de correo 
electr�nico esta incluida entre las mas de 1.500 que forman "AMIGOS 
DE AMIGOS". AdeA es una comunidad real de comunicaci�n virtual donde 
se discuten ideas, visiones, filosof�a, experiencias, practicas e 
informaci�n sobre los diversos temas relacionados con la Cultura, la 
Pol�tica y el Desarrollo Social, Econ�mico e Institucional de la 
Argentina y especialmente en la Patria Grande de Am�rica Latina, 
impulsada por la Mesa de los Sue�os de los Compa�eros de Utop�as del 
Movimiento Nacional y Popular de los Criollos. (*) 

Si quiere tramitar un ALTA o BAJA envie un mensaje a: 
[EMAIL PROTECTED] 
Si quiere realizar una CONTRIBUCION a la lista, env�e un mensaje a: 
[EMAIL PROTECTED] 


(*) Criollos - en nuestra acepci�n - es la cruza entre personas 
nativas e inmigrantes en cualquier grado y entre inmigrantes de 
tercera generaci�n en Am�rica.


------- End of forwarded message -------

N�stor Miguel Gorojovsky
[EMAIL PROTECTED]

Reply via email to