El Miércoles, 28 de Diciembre de 2005 12:11, Alfonso Pinto Sampedro escribió: || > Y sí, estamos bastante piraos ¿no? sino usaría Windows. || || No, creo que para usar windows si que hay que se un pirao o no estar en || absoluto informado. Yo creo que es cuestion de poner cosas en una balanza: || prefiero un sistema que me configura todo automáticamente (o eso dicen) y || que es mas "sencillo" pero que padece de agujeros de seguridad por los que || podría entrar un boeing 747 y que seguramente tendre que acabar || reinstalando cada pocos meses, o prefiero un sistema que aunque para hacer || las cosas más sencillas tenga que leer y leer documentación pero que es || más seguro, no tienes que andar reinstalando cada dos por tres y que || además es libre.
Un amigo mío me preguntaba incrédulo hace poco: "¿pero de verdad que en eso de Linux no hace falta formatear de vez en cuando?" Hace 2 días un primo iba a perder todo el contenido de su disco de 80 gigas porque su Windows decidió no arrancar más. Por suerte me enteré y puede ir con un Knoppix de rescate. De paso cuento la "hazaña" por si le sirve a alguien: El problema era que sólo tiene una grabadora de DVD y no tenía ninguna lectora, así que arranqué con Knoppix, abrí el espectacular K3B y desmonté a las bravas la grabadora para extraer el Knoppix (umount -l /dev/cdrom) y metí un DVD virgen. Pensaba que fallaría pues los programas están en el CD de Knoppix y tal vez K3B intentase lanzar el cdrecord o demás utilidades en el momento de dar a "Grabar", y daría error al buscarlo en el CD. Pero no fue así, de alguna forma esos programas ya estaban cargados y pude grabar con éxito 4 GB. Después de la grabación el Knoppix murió por el excesivo esfuerzo, como es evidente suponer teniendo en cuenta que saqué el CD hace rato. Repetí la operación unas cuantas veces y guardé todas sus cosas, y mi primo alucinó. Lo que más me sorprendía era que él consideraba normal cada cierto tiempo perder todos los datos y formatearlo todo, y me contaba que a todos sus amigos les pasaba y que era lo normal, "¿no?". Luego le instalé de nuevo el Windows (no podía hacer otra cosa, el quería su Fisfa y su Visual Basic que estaba dando en clase) y le hice dos particiones: una de 10 GB para el Windows y programas instalados y otra de 70 GB para los datos. Y luego pinché con el botón derecho sobre "Mis documentos" y le asocié la unidad D:, con lo que todo lo que guarda en realidad pasa a la segunda partición. El problema fue concienciarle de que dejase de guardar películas y juegos en el puto escritorio (ya que el escritorio NO está en "Mis documentos" y saturaría pronto C:). Luego un Firefox y una amenaza de muerte si usaba el Explorer y adiós muy buenas. Sin más, me apetecía contarlo. Saludos. PD: Sí, están locos... pero no lo saben. -- y hasta aquí puedo leer...

