Por la Libertad en la Red: No a la Ley de Internet

Vicent Partal


El viernes pasado, 8 de febrero, la celebraci�n de la s�ptima edici�n de la Fiesta De Internet (fiesta que se celebra cada aniversario de la puesta en marcha de Vilaweb), se vio obscurecida por la aprobaci�n por parte del gobierno espa�ol de un proyecto de ley dirigido a recortar la libertad de expresi�n en la red.

Siete a�os atr�s, precisamente la primera edici�n de la fiesta de Internet hab�a coincidido con la firma por parte de Bill Clinton de la �Decency Act� un proyecto de ley que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos tumb� con
una sentencia hist�rica que resaltaba precisamente que el gran valor de Internet es la libertad, y que la fuerza de Internet es el caos. Seis a�os despu�s el gobierno del Partido popular quiere seguir los pasos fracasados
de Bill Clinton, pero hay mucho mas detr�s de este proyecto de ley: su an�lisis deja al descubierto los principios ideol�gicos del PP. Un autentico peligro para las libertades c�vicas, dentro y fuera de la red.

El proyecto de ley (Ley de servicios de la Sociedad de la Informaci�n y Comercio Electr�nico) ha sido presentado como un texto centrado en la regulaci�n del comercio electr�nico. Sin duda, el comercio electr�nico
requiere una regulaci�n, pero creo que seria mucho mas sencillo regularlo adaptando leyes ya existentes, y endureci�ndolas. Mucho mas sencillo y menos inquietante. En cambio, esta ley lo que hace es definir un marco de
actuaci�n tan ambiguo que pr�cticamente cualquier pagina web es susceptible de ser incluida entre las que generan una actividad econ�mica. Y a partir de ello, la ley pone en marcha una serie de medidas que constituyen un autentico atentado a la libertad de expresi�n, amparado en un recurso t�cnico como es el de la regulaci�n de las actividades econ�micas en la red.

De hecho, en la exposici�n de motivos de la ley no se esconde que cualquier publicaci�n digital cae dentro de su �mbito. Y se establecen toda una larga serie de temas que, seg�n como sean tratados, pueden constituir delito y
motivar actuaciones cautelares contra las webs que la administraci�n quiera.Entre estos hay conceptos tan vagos y arbitrarios como �la salvaguarda del orden publico� y �la defensa nacional�. Y todav�a hay mas; se determina que �la autoridad competente� podr� adoptar medidas cautelares que, de hecho, implicaran el cierre de las webs. La prensa generalista ha dicho y repetido estos d�as que la gran noticia era que solo un juez podr� clausurar una web y que eso era una gran victoria. Ciertamente. Yo mismo lo dije en un primer momento, fi�ndome de las primeras informaciones. Pero una semana despu�s, y habi�ndome le�do la ley una y otra vez, no encuentro en ning�n sitio ninguna referencia a los jueces, sino a �la autoridad competente� (un concepto, por cierto, que remueve viejos fantasmas)

Algunos pueden interpretar que la autoridad competente solo puede ser un juez porque la constituci�n Espa�ola es bastante taxativa en el articulo 20.5, cuando afirma que solo un juez puede cerrar un medio de comunicaci�n.
Pero si tan claro esta, �por qu� motivo la ley no usa la palabra juez e insiste una y otra vez en el resbaladizo concepto de �autoridad competente�?

La ambig�edad es uno de los factores mas peligrosos de esta ley. Supongamos una hip�tesis que hace pocos d�as me pon�a de relieve Carlos S�nchez Almeida, el abogado que mas ha trabajado estas cuestiones. Imaginemos una web que denuncia un mal funcionamiento de un hospital. Y imaginemos que esta web llega a molestar a alguna autoridad. �Podr�a cerrarla el Ministerio de Ciencia y Tecnolog�a a instancias del Ministerio de Sanidad aduciendo que atenta contra la salud publica porque mina la confianza en una instituci�n b�sica del sistema sanitario?. Seg�n la ley, si es una web sin finalidad comercial no. Pero es que con la ambig�edad tan grande que hay en la redacci�n, quiz� poner un vinculo a alguna empresa, cualquiera, seria considerado como actividad comercial. Ya que la empresa en cuesti�n podr�a sacar un beneficio de la visita que le llegar�a desde la pagina bajo vigilancia.

Mas de un lector de Vilaweb se debe de estar preguntando ahora mismo si es posible la hip�tesis de cerrar una web. No es nada f�cil, con independencia de las posibilidades t�cnicas (Internet es una anguila). Pero por eso la ley pone contra la pared a los ISP, las empresas que dan acceso a Internet. Son los encargados de cortar el acceso. Retomando el caso anterior. Supongamos que la web critica con un hospital esta instalada en la isla de Tonga. El gobierno Espa�ol (la autoridad competente?) no podr� hacer nada para impedir la publicaci�n. Pero con la nueva ley en la mano si que podr� dificultar la recepci�n. Resulta sorprendente, as�, observar como la ley reserva las multas mas substanciales a la �desobediencia� de los ISP en el caso de que se les exija impedir el acceso a una pagina. A partir de la entrada en vigor de la ley, si un ISP aloja una web �ilegal� sabi�ndolo, la multa que recibir� ser� monumental: hasta 600.000 �. Y hasta se puede interpretar que si permite a sus usuarios conectarse con una web prohibida, sea cual sea, estar� incurriendo en un grave delito.

Esto nos pone a la altura de la China y de la Arabia Saudita, tal y como acertadamente comentaba �wired�, la revista mas importante del mundo por lo que a temas digitales hace.

Cabe recordar, que la mayor�a de los ISP dependen hoy de las operadoras telef�nicas, que en su entorno tienen intereses claros en portales y medios.Podemos sospechar de las extralimitaciones que pueda procurar el gobierno. Pero tambi�n habremos de sospechar de la autocensura (interesada o no) que aplicaran los proveedores de servicio. Las grandes operadoras han demostrado una y otra vez que sus intereses y los de los consumidores mas son mas bien divergentes.

La ambig�edad puede volver a ser mortal. Con esta ley en la mano el problema esta en la arbitrariedad de la autoridad competente, en las extralimitaciones que pueda causar. Y en este sentido, hablando del PP tenemos razones para temer.

Razones, en primer lugar, legales. La primera extralimitaci�n grave es que esta ley deriva de una directiva comunitaria centrada, sin atisbo de duda, solo en el comercio electr�nico. El estado espa�ol es el �nico de la Uni�n donde la aplicaci�n de la directiva ha ido mas all� del comercio electr�nico para invadir el �mbito de la libertad de expresi�n.

Y razones, tambi�n, extralegales. Esta ley en las manos de un gobierno del Partido Popular puede ser una autentica pesadilla. Y nos sentimos amenazados, gravemente amenazados.

Nos sentimos gravemente amenazados por la trayectoria ideol�gica de este partido, por su pasado. Por mas que Aznar en el ultimo congreso del PP quisiese rescribir la historia, esta es tozuda. El Partido Popular no es el
heredero de los reformistas del franquismo, de la UCD. Es el heredero directo del franquismo. Y cualquier persona que haya vivido la transici�n sabe perfectamente que significo Alianza Popular. Recordemos, por ejemplo, que Jos� Maria Aznar estaba en contra de la actual constituci�n, que ahora tanto dice querer y amar. Para comprobarlo solo tenemos que ir a la hemeroteca y leer sus art�culos del a�o 1979 del diario �La Nueva Rioja�.


Cuando en diversas ocasiones los grupos de izquierda de nuestro pa�s se han referido a los �partidos de tradici�n democr�tica �todos hemos entendido con claridad que este eufemismo quer�a decir �todos, excepto el PP�.

Pero no es solo la trayectoria. All� donde el PP ha gobernado con mayor�a absoluta, sea en Espa�a o sea el Pa�s Valencia o les Illes, ha habido dos actuaciones que han destacado sobremanera. Por un lado, la confusi�n entre
los intereses p�blicos y los privados. Y por otro lado el ataque sistem�tico y reaccionario al r�gimen de libertades. La involuci�n en los derechos civiles esta al principio de la calle. Y mas cada d�a que pasa. En Valencia se proh�ben arbitrariamente actos culturales, se recortan los libros de texto, se persigue la libertad de c�tedra, y se censura de manera directa cualquier informaci�n en los medios p�blicos, tal como los profesionales de la RTVV han denunciado una y otra vez. En todas partes se quieren imponer leyes y actitudes que est�n muy lejos del esp�ritu de las libertades. Hasta han llegado a violar los acuerdos internacionales subscritos en el �mbito de
la Uni�n Europea. As� por ejemplo, el gobierno espa�ol ha decidido instaurar las fronteras con ocasi�n de la cumbre de la UE en Barcelona, una decisi�n que ha causado una estupefacci�n paralizante. �Qu� se creen? �Que las libertades (y la de circulaci�n es una de fundamental) pueden depender de las circunstancias? Ahora la pongo, ahora la dejo.......

La involuci�n es especialmente clara en el proceso auton�mico. La sensaci�n de que si pudieran (o cuando puedan) intentar�an hasta eliminar el proceso auton�mico haciendo marcha atr�s es manifiesta y general. Como manifiesta y general es la estupefacci�n ante posiciones que cada vez son mas habituales en las filas populares y que hoy dicen que hay que usar al ejercito contra ETA, ma�ana que las mujeres habr�an de cobrar menos pensi�n y pasado ma�ana ves a saber que otro desprop�sito.

El trasfondo de esta ley sobre Internet es el trasfondo ideol�gico del Partido popular; desconf�an de la libertad. Y lo hacen porque la libertad no entra en su c�digo gen�tico. El Partido Popular todav�a bebe de la tradici�n ideol�gica de la Falange. Donde la separaci�n de poderes es una entelequia decorativa. Donde la autoridad competente no ha de dar explicaciones. Donde la libertad de expresi�n tiene todo tipo de zancadillas y es vista como peligrosa. Esta ley es una ley grav�sima por lo que representa a Internet. Pero es tambi�n una de las indicaciones mas claras de hacia donde nos quiere llevar el gobierno del PP.

Por eso oponerse a la ley, en mi parecer, significa oponerse al proyecto pol�tico del Partido popular, Y defender la libertad en la red significa defenderla tambi�n en cualquier �mbito.

Un detalle final que no tendr�amos que perder de vista, en este sentido: la elaboraci�n de la ley ha estado en manos, directamente, de Baudilio Tome y Borja Adsuara. Dos de las estrellas de la fundaci�n FAES, la gran apuesta ideol�gica de Aznar.


 

15.02.02

 

 

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