Hola! Només de pensar en suportar dues hores de versions del repertori d'Abba se'm posen els pèls de punta. És un grup que mai l'he pogut suportar i aquest musical ofereix, a més, aquell tipus de ball de quan de televisió només n'hi havia una i la vestimenta cutre-horrorosa del shows anys setanta. Ajjjjjjjjjj.
Be, ara ja m'he esbravat (perdona Carles) i sobretot no em feu cas. Suposo que la carta que t'interessa és aquesta que va sortir publicada a La Vanguardia : ´Mamma mia!´ ADELA PELÁEZ FERNÁNDEZ - Igualada - 09/12/2007 Que, en los tiempos que corren, una familia numerosa pueda asistir a un musical en Barcelona es un acontecimiento digno de marcar en un calendario. Pagar la friolera de 49€ euros por una entrada de anfiteatro (hasta 70 euros en platea) es un acto de valentía digno de convertirse en una celebración especial (regalo de cumpleaños del padre de familia, por ejemplo). Que cuando estás sentado dispuesto a disfrutar del musical del año, Mamma Mia!,te encuentres con un espectáculo interpretativamente pobre, con voces a medio gas y una historia que no se aguanta o que los actores hacen que no se aguante, es una triste manera de acabar la tarde del sábado sobre una alfombra azul destinada a pasear los pies de las estrellas que estrenaron el musical el pasado 30 de noviembre. A todos aquellos nostálgicos que pretendan rememorar las maravillosas canciones del grupo sueco Abba asistiendo al espectáculo, les recomiendo que se acomoden en un buen sofá, le den al play y disfruten. ¡Soñar es gratis! ADELA PELÁEZ FERNÁNDEZ Igualada http://www.lavanguardia.es/premium/edicionimpresa/20071209/53417206809.html Interessant la reflexió de Llàtzer Moix també a La Vanguardia (enganxo el text perquè crec que només es pot llegir si ets subscriptor): El eco del eco Aviso a los padres de criaturas de corta edad: vuelve la abbamanía.Estasemana se ha estrenado en Barcelona el musical Mamma Mia!,inspirado en las pegajosas canciones del cuarteto sueco. Y todo indica que va a ser un éxito. De hecho, ya lo ha sido en las muchas ciudades en las que lleva un tiempo en cartel. En Barcelona, la obra ha vendido 35.000 entradas antes de alzar el telón. Y es de esperar que cuando se estrene la versión hollywoodiense del montaje, con Meryl Streep y Pierce Brosnan, la fiebre abbaosa reviente termómetros. Abba saltó a la fama en 1974, en el acreditado festival de Eurovisión. Con su canción Waterloo se impusieron a rivales temibles como Peret, Gigliola Cinquetti u Olivia Newton-John. Ahí arrancó su carrera internacional. Por cierto, 1974 fue también el año del debut de Bad Company - todavía recuerdo la voz quebrada de Paul Rodgers bordando I can´t get enough of your love-;o el año en que David Bowie cantaba Rebel, rebel.Pero estos temas, y tantos otros, no se impusieron a los de Abba. En los ocho años que duró su unión, Abba acumuló munición suficiente para luego vender 370 millones de discos. Y, lo que es más destacable, afianzó, salvando algún que otro bache, una popularidad cuyo eco, merced a los nuevos medios de comunicación masiva, no deja de crecer. Dice el diccionario que el eco es la repetición de un sonido - o de un ruido o de una fama, podríamos añadir- al reflejarse en un cuerpo duro. El ejemplo clásico es el de una voz emitida bajo una bóveda. Dice también el diccionario que el eco múltiple es el que se repite varias veces, reflejado alternativamente por dos cuerpos duros. Ejemplo: una voz en un paso angosto, rebotando contra dos paredes enfrentadas. Pero, en la época actual, lo que se estila es el eco del eco, cuyas posibilidades multiplicatorias son infinitas. Es esta una situación en la que las famas (los ecos) parecen emanciparse y clonarse indefinidamente. Les basta con ocupar el máximo número de canales de comunicación disponibles. Aun a riesgo, claro está, de anular otros mensajes de menor penetración popular. Porque, curiosamente, un mayor número de canales de comunicación no siempre favorece la diversidad cultural; al contrario: propicia la imposición de unos productos y el consiguiente sombreado de los demás. A veces, en mis peores pesadillas, imagino un mundo en el que ya sólo queda espacio mediático para aquellos que más ruido hacen. Un mundo en el que la música se llama, exclusivamente, Abba; y la arquitectura, Calatrava. Un mundo en el que la literatura se llama Potter; y la pintura, Boter (o). Un mundo en el que cada día se habla más de lo que se habla siempre, y menos de lo que ya se habla muy poco. Un mundo en el que no se difunde lo más interesante, porque ya sólo interesa lo más difundido. http://www.lavanguardia.es/premium/edicionimpresa/20071202/53415089714.html 2007/12/27, Carles Pina i Estany <[EMAIL PROTECTED]>: > > > Hola, > > Algú ha vist el musical Mamma Mia? > Què tal? > > Em feia gràcia anar-lo a veure (segurament hi aniré) però el meu germà > em va dir que havia sortit una crítica no massa bona a la Vanguardia, a > una secció de lectors (no ho vaig poder veure). Si és molt dolent no hi > aniré :-) > > Per cert, espero que hagueu passar bon nadal i que tingueu molt bon any! > > Fins aviat, > > -- > Carles Pina i Estany GPG id: 0x8CBDAE64 > http://pinux.info Manresa - Barcelona > _______________________________________________ > llista de correu de l'Internauta > [EMAIL PROTECTED] > http://zeus.internauta.net/mailman/listinfo/internauta > -- ******************************************************** Toni Dalmau, periodista L'Absurd Diari (http://www.absurddiari.com) Notícies surrealistes, insòlites i sorprenents Blog Diari de l'Absurd (http://absurddiari.blogspot.com) Una mirada irònica a l'actualitat ********************************************************
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