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Nuevos obstáculos jurídico-legales a la biblioteca global de Google

Un juicio en París enfrenta al buscador con editores opuestos a la 
digitalización masiva - 

En España, Cedro 'aparca' su preacuerdo con la firma californiana

J. R. MARCOS / A. JIMÉNEZ BARCA - Segovia / París - 26/09/2009

El culebrón del proyecto de digitalización planetaria de libros por parte de 
Google Books choca cada día con nuevas barreras de corte jurídico, legal, 
cultural y hasta político. Segovia, París y Nueva York se erigieron ayer en los 
tres vértices de la controversia.

El culebrón del proyecto de digitalización planetaria de libros por parte de 
Google Books choca cada día con nuevas barreras de corte jurídico, legal, 
cultural y hasta político. Segovia, París y Nueva York se erigieron ayer en los 
tres vértices de la controversia. Pero Google -con la aspiración indisimulada 
de convertir en realidad la utópica biblioteca de Babel de Borges- no ha dicho 
su última palabra: está claro que su ambicioso proyecto tecnológico-cultural 
puede acabar convenciendo a quienes hoy exhiben sus reticencias en Europa y 
EEUU. Toda biblioteca que se precie aspira a digitalizar sus fondos. Pero ese 
proceso es caro y largo. Si vierne alguien con la tecnología adecuada y lo hace 
de manera rápida y solvente...

Pero por ahora las aspiraciones de Google Books siguen encontrando barreras. 
Ayer, en el marco del festival Hay de Segovia, Juan Mollá, presidente de CEDRO 
-Centro Español de Derechos Reprográficos-, anunció que el preacuerdo verbal 
entre este organismo y el buscador norteamericano quedaba aparcado. 
Exactamente, hasta que la justicia de EEUU se pronuncie sobre la legalidad o no 
del proyecto (ver artículo adjunto). CEDRO y Google han negociado sobre la 
digitalización de la obra de la gran mayoría de los socios españoles, casi 
17.000 entre autores y editores. Aunque hace meses la iniciativa de CEDRO fue 
recibida con tibieza por los escritores, su responsable afirma que ya se han 
sumado a ella más del 80% de sus asociados.

Aunque a Mollá le sigue pareciendo bueno el mínimo de 50 euros por título 
digitalizado que ofrece Google, la negociación se ha detenido a la espera de 
noticas del otro lado del Atlántico: "Es cierto que Google está siendo muy 
contestado, pero la asociación de escritores más importante de Estados Unidos 
está con ellos. Para nosotros la relación puede ser muy ventajosa: son muy 
pocos los autores que pueden vivir de sus derechos. Es otra forma de salir al 
mercado".

Mientras tanto, ayer mismo, los editores franceses contrarios al megaproyecto 
de digitalización de libros de bibliotecas públicas y universitarias a fin de 
crear una inmensa biblioteca global en la red se enfrentaban en los tribunales 
con los responsables de Google. El juicio comenzó el jueves en París y el 
tribunal decidirá el 18 de diciembre. A la querella, interpuesta en 2006 por 
uno de los principales grupos editoriales franceses, La Martinière, 
propietario, entre otros, de la editorial Seuil, se han unido otros editores, 
agrupados bajo el Sindicato Nacional de Editores (SNE) y una organización que 
representa a los autores, de manera que el sector forma un frente común y 
aparentemente unido contra el plan de Google Books.

Reclaman al juez que impida la digitalización masiva de libros de las 
bibliotecas públicas por considerar que vulnera sus derechos. La editorial 
Seuil también pide 15 millones de euros de indemnización. "Hace falta un 
castigo severo, porque frente a un gigante como Google necesitamos argumentos 
convincentes", justificó la abogada de los editores, Yann Colin. "Google se 
apropia de nuestras obras a nuestra espalda y después se beneficia gracias a la 
publicidad", añadió.

Serge Enrolles, presidente del Sindicato Nacional de Editores, resumía así su 
postura en una entrevista publicada ayer en el diario económico Les Echos: 
"Hasta ahora se han digitalizado, en universidades estadounidenses, 10 millones 
de libros. Entre ellos, 100.000 o 150.000 libros franceses, sin ningún tipo de 
autorización".

La abogada del gigante estadounidense replicó: "Google no es una empresa 
filantrópica, pero no hacemos esto por los beneficios; imagine a un niño en un 
pueblo perdido, sin biblioteca cerca. Si quiere buscar algo sobre un movimiento 
artístico concreto, lo va a buscar en Google, va a juzgar gracias a este 
sistema si estos libros corresponden a lo que le ha pedido el profesor y en qué 
biblioteca encontrarlos".

El juicio se celebra cuando, precisamente, la Biblioteca Nacional Francesa y 
Google negocian un proyecto de digitalización de sus fondos. Google se 
beneficiaría porque engordará su catálogo y la Biblioteca Nacional Francesa, de 
esta manera, contará con todo su material digitalizado, ahorrándose el coste. 
En agosto, Denis Bruckman, director general adjunto de la institución francesa, 
anunció que pronto se firmaría un contrato. Pero no está tan claro. Frédéric 
Miterrand, ministro de Cultura, aseguró a finales de agosto que no había que 
correr tanto. "Tomaré una decisión rápidamente, pero con todos los elementos en 
la mano".
'Babelgoogle'

- En 2008 Google Books acordó con el Sindicato de Autores y la Asociación de 
Editores Estadounidenses digitalizar libros a cambio del pago de 125 millones 
de dólares (85,17 millones de euros).

- Tras recibir más de 400 apelaciones, el tribunal de Nueva York que debía 
sancionar el pacto ha aplazado la vista prevista para el 7 de octubre.

- La compañía mantiene acuerdos de digitalización con 29 bibliotecas de todo el 
mundo (dos españolas).


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Los archivos de IWETEL  pueden ser consultados en: 
                http://listserv.rediris.es/archives/iwetel.html
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