Estimados colisteros,

Me he reído mucho con la ironía de Vicente. Por eso contesto. Ya sabéis los
que me conocéis que no suelo hacerlo con frecuencia.

Una biblioteca no puede ni creo que deba asumir todos los roles de
formación, esparcimiento y relajación que el ser humano (de países del
primer mundo) considera necesarios para vivir su duro día a día. Hay muchas
instituciones públicas y privadas que asumen esos cometidos porque son los
suyos propios.

Lo primero es centrar nuestro objetivo. Después captar a nuestros usuarios
ofreciendo el producto concreto para el que se nos ha contratado:
información convertida en materiales bibliográficos, no bibliográficos,
estructurada, ordenada físicamente cuando lo requiera, etc... Videotecas,
hemerotecas, audiotecas, cartotecas, bibliotecas virtuales, centros ALFIN,
CRAIS... Allá donde estemos así nos denominaremos, sin olvidar nuestras
tareas básicas y fundamentales para las que nos han contratado.

¿Imaginas que llegas a una empresa que hace caramelos como gerente de
desarrollo de negocio y planteas a tu jefe que vas a construir un parque
temático para que los niños coman sólo tus chuches y así machacar a la
competencia?

La biblioteca, sean cuales sean los formatos en que la información se
presente, tiene unas funciones claras y definidas desde hace muchos siglos.
Esto no cambia y es lo prioritario de toda  biblioteca, sea SL, sea una
empresa pública
 o sea una sección o departamento de cualquier tipo de organización. Lo que
hace es evolucionar pareja a las TICs.

Lo primero es trabajar con lo que hay en la biblioteca. Adaptarlo en la
medida de lo posible a los tiempos que corren. Después hay que adaptar los
espacios. Formar usuarios que no saben casi nada sobre todo lo que hoy rodea
al mundo de la información.

También hay que gestionar un centro, por pequeño que sea. Hay recursos de
personal, recursos económicos, recursos de información...

Los que hemos vivido la transformación que los sistemas de información han
tenido en estos últimos veinticinco años, sabemos que antes de organizar El
Día de la Biblioteca Plin tenemos que tener todo lo anterior muy bien
organizado y ser competentes para estar a la altura de pedir más recursos
para lo que sea.

Muchas bibliotecas por las que he pasado a lo largo de mi vida, como
bibliotecaria, como documentalista y como trabajadora de diferentes empresas
de servicios de información, no tienen suficientes recursos, no trabajan
implicados en los objetivos de la institución que las mantiene, no aportan
nada a la difusión de nuestra cultura o nuestra ciencia moderna por no
trabajar en los grupos críticos o de desarrollo de herramientas modernas o
en consorcios cooperativos. No cargo contra la bibliotecas, pues la mayoría
conoce muy bien su función y exprimen al máximo sus recursos. Pocos
profesionales son tan honrados a la hora de gestionar el presupuesto como lo
son los responsables de bibliotecas y centros de documentación. Pero insisto
en que existe la biblioteca desubicada por completo, o parcialmente. Y ahí
es donde hay que trabajar duro y a fondo.

Una cosa es hacer una isla en Second LIfe invirtiendo poquito dinero y
jugando con los niños x días, apoyados siempre por personas expertas en
formación de niños, y otra querer sacar dinero para montar bares o aulas de
judo. Tanto los bares como las aulas de judo tienen mayor presencia social
que las bibliotecas, por lo que lo único que haríamos, copiando lo que no
nos está encomendado gestionar, es meternos donde no nos llaman o, en el
mejor de los casos, en camisa de once varas.

Preocupémosnos por la cultura española, que es deficiente en soportes
digitales. Montemos buenas páginas web sin necesidad de grandes inversiones
económicas, introduzcamos nuestro día a día en las redes sociales.
Preparemos buenos webinars bien anunciados para que los usuarios, in situ y
a distancia, aprendan lo que no les enseñan en otros sitios. Ni siquiera en
las aulas...

Lo demás, el espacio centro comercial que plantea Leiva, aunque en algunos
países está empezando a ser una forma de integrar a la sociedad en el
espacio cultural, todavía no tiene cabida aquí, porque los recursos siguen
siendo mayoritariamente anglosajones, la relación con editores de todo tipo
de materiales culturales de pago está en pañales. La edición digital para
niños y adolescentes está fraguándose o incluso menos, las partidas
económicas para adquisición de recursos siguen siendo mucho más bajas que
las que nos corresponderían si nos atenemos al lugar que ocupamos en el PIB
mundial. Las relaciones con CEDRO, SGAE y otras gestoras de derechos están
sin desarrollar...

¿Cuántos proyectos tendríamos que poner en marcha antes de ofrecer bonos de
masajes?
¿Por qué siempre pretendemos cobrar a las empresas que quieren enseñar a
manejar un recurso novedoso de información en lugar de colaborar con ellas
en su implantación?
¿Por qué no se centran las bibliotecas en atender a toda la población
inmigrante que tenemos y que no encuentran los libros que están de moda en
su país sino una pequeña muestra desfasada muchas veces de lo que está
vigente aquí?
 ¿Por qué no buscamos la forma de que las bibliotecas centrales desarrollen
la parte técnica al máximo y el trabajo local pueda orientarse a la atención
de usuarios?
¿Por qué los chavales ni siquiera encuentran una plaza de lectura cuando
están en plenos exámenes y nadie les ayuda a mejorar sus aptitudes
informacionales en la biblioteca?

Prefiero centrarme en esto que ir por el camino de la ciencia ficción, que
igual puede llevarnos a un mundo maravilloso de seres cultísimos, que a una
hecatombe donde lo que menos importe al ser humano sea leer, informarse o
documentarse.

Todo es posible. Eso lo sabemos hace mucho tiempo. Siglos. Es cuestión de
tiempo. Sin embargo hay que empezar la casa por los cimientos y no por el
tejado.

Cuando funcionen los repositorios institucionles a pleno rendimiento, cuando
el aula virtual sea una realidad, cuando los gestores web estén en el
quehacer diario de todos los ciudadanos, cuando la biblioteca responda a
todas mis necesidades de información, será el momento de buscar otras
actividades complementarias.

Los sillones de masaje para leer ese libro del siglo XIX que me encanta leer
en su edición princeps, serán, para mí, el mejor reclamo para ir a la
biblioteca. Si además hay personas expertas en ALFIN que ayuden a mis nietos
a leer en su libro digital, que les enseñen a crearse su avatar en Second
Life y les orienten en tuenti, facebook, twiter... pues mejor que mejor. me
llevaré conmigo a los niños que tenga cerca. Mientras tanto, sigo yendo a la
librería a comprar las novedades que me interesan, o bien los descargo de
Amazon, pues en la biblioteca pública de mi barrio tardo meses en poder
leerlo.

Me encanta que los bibliotecarios y documentalistas queramos comernos el
mundo. Primero hay que cocinarlo.

Un fuerte abrazo a todos,
Cristina de la Peña



El 28 de septiembre de 2009 09:56, Jose Vicente Serrano Olmedo <
[email protected]> escribió:

>  Hola:
>
>
>
> Se te ha olvidado el fumadero de opio.
>
>
>
> Y ese masaje gratis cada 10 horas de wi-fi, tendría que darse en alguna
> instalación dentro del local, ¿no? Una sala de majes también, claro.
>
>
>
> Saludos cordiales
>
>
>
> José Vicente Serrano
>
>
>
> http://josevicenteserrano.blogspot.com
>
>
>  ------------------------------
>
> *De:* Foro para profesionales de bibliotecas y documentacion. [mailto:
> [email protected]] *En nombre de *Javier Leiva Aguilera
> *Enviado el:* lunes, 28 de septiembre de 2009 8:48
> *Para:* [email protected]
> *Asunto:* [IWETEL] [Thinkepi] Biblioteca Pública Sociedad Limitada
>
>
>
> *[Thinkepi] Biblioteca Pública Sociedad Limitada*
>
> Por *Javier Leiva Aguilera*
>
>
>
> Con este texto quiero plantear una hipotética biblioteca que pudiera
> funcionar bajo la forma jurídica y las reglas de una empresa privada, sin
> por ello perder de vista lo que es y debe ser una biblioteca pública. Estoy
> hablando de un centro que debería alcanzar estos dos objetivos:
>
> ·         Cumplir las misiones de la biblioteca pública
>
> ·         Ser rentable económicamente
>
> No es un texto de finales sino todo lo contrario: se trata de un borrador
> abierto a cualquier aportación. Con él me gustaría abrir un debate que ponga
> sobre la mesa las flaquezas de la propuesta, que lleve más allá posibles
> aciertos y que, en todo caso, nos ayude a todos a plantearnos cosas que
> muchas veces parecen imposibles de plantear, por tabú o por la simple
> inercia del día a día.
>
>
>
> *La biblioteca*
>
> Todos conocemos cuáles son las misiones de la biblioteca pública y sabemos
> que ésta debe contribuir a que los ciudadanos tengan acceso a la formación,
> a la información y al entretenimiento sin que importe su origen, su
> categoría social, su religión o sus opciones de vida. También sabemos que
> todo esto deben obtenerlo de forma gratuita, así que el modelo de negocio de
> esta biblioteca no puede basarse en el cobro directo por los servicios
> bibliotecarios ofrecidos. Por lo menos no por los esenciales...
>
> En todo caso dejo el modo de conseguir ingresos para más adelante y me
> centro en la propia biblioteca. Vamos a necesitar clientes (o usuarios, como
> cada uno prefiera) y cuantos más mejor, así que tenemos que atraer público
> nuevo además de quitarle el que tiene (o parte de él) a nuestra competencia:
> la biblioteca pública de titularidad pública. Estos son algunos de los
> elementos con los que deberemos contar inexcusablemente porque las
> bibliotecas públicas cuentan con ellos:
>
> ·         Una sede física en un lugar céntrico y conveniente dentro de la
> comunidad local a la que vamos a dar servicio
>
> ·         Una sede virtual para esa misma comunidad y para atraer a
> público de más lejos
>
> ·         Un fondo formado por documentos en cualquier formato
>
> ·         Personal especializado que sea capaz de gestionar el fondo y
> ayudar al usuario en todo lo que sea necesario. Dicho personal debe ser
> proactivo y comprometido para conseguir que todos y cada uno de los usuarios
> tengan una experiencia que les anime a repetir
>
> ·         Un programa variado de actividades culturales y de ocio adaptado
> a distintas franjas de edad
>
>
>
> Con estos y algunos otros estaríamos ofreciendo lo mismo que la
> competencia, pero necesitamos más cosas o no llegaremos a ningún lado. Se me
> ocurren estas ideas:
>
> ·         Insonorizar totalmente una zona para los que necesiten estar
> concentrados. En ella no se permite ningún ruido.
>
> ·         Otra zona de la biblioteca permite hablar de modo que los
> usuarios puedan realizar una lectura social (por ejemplo, consultar juntos
> el ejemplar del catálogo de Ikea que tiene la biblioteca y discutir cómo van
> a decorar su casa), comentar los últimos escándalos políticos, jugar al
> parchís, etc.
>
> ·         Abrir un bar dentro de la biblioteca. Se puede separar un
> espacio para quien quiera realizar un uso bastante ruidoso, pero las
> consumiciones y la comida se pueden llevar a cualquier espacio del centro.
> Hay camareros que se encargan de mantener todo el espacio limpio.
>
> ·         Abrir un restaurante dentro del edificio de la biblioteca pero
> separado físicamente de ella. Debe dar a la calle para captar clientes que
> no necesariamente vayan a la biblioteca.
>
> ·         Habilitar una zona de juegos. Dentro de ella se puede jugar a
> videojuegos o a juegos de mesa (que también se pueden desplazar a la zona
> anterior). También hay juguetes para los más pequeños.
>
> ·         Construir una sala de proyección. Además de espacios para el
> visionado de películas en solitario, se pueden programar proyecciones
> temáticas. Esta sala también puede servir para sesiones acústicas y debe
> estar abierta a actividades promovidas por los ciudadanos.
>
> ·         Construir una sala de conferencias. En él se llevan a cabo actos
> organizados por la biblioteca, pero también se permite a los ciudadanos y
> entidades locales hacer uso del espacio: presentaciones de productos,
> lecturas de poesía, convocatorias políticas, iniciativas cívicas...
>
> ·         Habilitar espacios para grupos permitiendo en ellos múltiples
> usos: trabajos en grupo los estudiantes, reuniones las asociaciones de
> vecinos, sesiones de karaoke algún grupo de amigos, etc.
>
> ·         Tarjeta de fidelidad. Integrada en el carné de socio, premiará
> el uso de la biblioteca (más documentos en préstamo, las coca colas del bar
> más baratas, un menú gratis por cada diez en el restaurante, un masaje
> gratis por cada diez horas de uso de la red wifi, etc.)
>
>
>
> *Los ingresos*
>
> Todo lo anterior es muy caro y en una biblioteca pública-empresa no hay
> impuestos que lo cubran (seguro que estás pensando que tampoco sería posible
> en una biblioteca pública-pública). Así que necesitamos ingresos, y estos
> podrían venir por estas vías:
>
> ·         Cobrando parte de los servicios que van más allá de lo que
> “puramente social”. Creo que se podría cobrar por las presentaciones
> comerciales, por algunos usos del auditorio y la sala de proyecciones o por
> el uso de salas para iniciativas privadas con ánimo de lucro.
>
> ·         Las consumiciones del bar
>
> ·         El consumo en el restaurante
>
> ·         Conseguir patrocinios para las actividades que organiza la
> biblioteca. Debemos tener en cuenta que queremos atraer a casi toda la
> población, así que las empresas de la zona tendrán un espacio donde llegar
> fácilmente al cerebro de los consumidores
>
> ·         Vender espacios publicitarios dentro de la propia biblioteca.
> Ejemplos:
>
> o        Zona de juegos patrocinada por el Gimnasio Martínez
>
> o        Zona infantil patrocinada por la Guardería Cortiscuelas
>
> o        Zona de silencio patrocinada por Balenario Maripili
>
> ·         Vender productos con la imagen corporativa de la biblioteca.
> Dado que tendremos un servicio muy bien valorado por todos y la imagen será
> atractiva, será fácil que la gente quiera tener nuestras prendas:
>
> o        Camisetas
>
> ·         Llaveros
>
> ·         Toallas
>
> ·         Libretas
>
> ·         Chicles
>
> ·         Zapatillas de deporte
>
> ·         Relojes
>
> ·         Etc.
>
> ·         Acuerdos económicos con empresas para que entren dentro del
> programa de nuestra tarjeta de fidelidad
>
>
>
> *¿Qué sacamos de todo esto?*
>
> Seguramente lo que planteo aquí como algo preliminar y claramente
> incompleto no tiene posibilidades de salir adelante. O quizá sí... pero lo
> que pretendo no es presentar un plan de empresa sino dar rienda suelta a
> algunas ideas. Olvídate de la empresa privada y piensa en una biblioteca
> pública de las reales... ¿Qué harías en tu biblioteca si no hubiera nada que
> te parara los pies? ¿Podría entrar dentro de las misiones de la biblioteca
> pública tener un frontón para que los ciudadanos puedan introducirse al
> deporte? ¿Qué opciones de financiación pueden ser válidas más allá de las
> actuales? ¿Es inviable introducir la publicidad en la biblioteca de forma
> clara? ¿Crees positivo que la biblioteca amplíe su alcance y se convierta
> también en un centro cívico? ¿Dejarías a los chavales jugar al parchís o a
> los abuelos al dominó en una sala de lectura?
>
>
> ---
> Javier Leiva Aguilera
> Catorze Asesoria Internet SL
> http://www.catorze.com/
>
>
>
>
>
> ----------------------------------------------------
>
> Los archivos de IWETEL  pueden ser consultados en:
>
>                http://listserv.rediris.es/archives/iwetel.html
>
> ----------------------------------------------------
>
>
> ----------------------------------------------------
> Los archivos de IWETEL  pueden ser consultados en:
>               http://listserv.rediris.es/archives/iwetel.html
> ----------------------------------------------------
>
>


-- 
Un cordial saludo,

Cristina de la Peña
[email protected]


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Los archivos de IWETEL  pueden ser consultados en: 
                http://listserv.rediris.es/archives/iwetel.html
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