CONSECUENCIAS DE GUARDARLO TODO > La filosofía de Google no es precisamente la de borrar, sino la de > conservar. Todo. Sale más barato (e infinitamente más rentable > por su posible potencial económico) conservar que borrar.
En efecto, cualquiera puede preguntarse para qué tomarse molestias en decidir qué interesa borrar y qué no, cuando es posible guardarlo todo. Al gestionar información personal, quizá conviene preguntarse primero qué interesa guardar y qué no, quizá conviene anticiparse a las actividades de mantenimiento y expurgo. Las personas a menudo no hacen el esfuerzo de guardar información, ni siquiera en previsión de necesidades futuras, porque hacerlo supone demasiado trastorno o porque confían demasiado en su habilidad para recuperar esa información más tarde. Algunos sistemas incluso sustentan el guardado automático (historial de navegación, bandeja de entrada, etc.) con el objetivo de ahorrar tiempo a las personas y evitarles la distracción de interrumpir una tarea en marcha para decidir qué hacer con una determinada pieza de información. Pero el reto persiste: si no se toman medidas en el proceso de guardar, mayor será la dificultad para encontrar aquella información cuando surja la necesidad y más probable será olvidar consultarla. Guardar y buscar son acciones complementarias. Por lo tanto, guardar de forma inconsciente o incorrecta tiene consecuencias negativas sobre la posterior recuperación. Lo ilustra un ejemplo doméstico: una persona puede guardar unos calcetines en el cajón equivocado o puede guardarlos desparejados, y todavía podrá encontrarlos cuando los necesite, pero lo logrará a expensas de una búsqueda más prolongada. La tecnología ofrece facilidades para buscar, filtrar y ordenar información personal. Pero la actividad explícita y consciente de guardar una pieza de información (o una pareja de calcetines) aumenta las garantías de encontrarla en el futuro. Recordar la existencia de un determino objeto, a menudo es el paso esencial para lograr reencontrarlo. Así, pues, para reencontrar una pieza de información no basta con buscarla, también hay que acordarse de que existe. Jorge Franganillo Facultat de Biblioteconomia i Documentació, Universitat de Barcelona Miembro del grupo ThinkEPI [email protected] http://franganillo.es ---------------------------------------------------- Normas para el correcto uso del correo electrónico: http://www.rediris.es/mail/estilo.html ----------------------------------------------------
