ThinkEPI. Gestores de referencias sociales: la información científica en el
entorno 2.0

Julio Alonso Arévalo
Nuevos modelos de gestión de la información científica

Los últimos años hemos asistido a una autentica renovación de los modelos de
gestión de la información científica tanto a nivel personal como
profesional. Frente a los servicios tradicionales con un sentido
unidireccional, en los que cualquier usuario era simplemente un observador
pasivo que acudía a la red para consultar información, cada vez es más
habitual que las personas quieran ser participes. Ya no nos conformamos con
mirar, consultar, sino que queremos opinar, escuchar y ser escuchados,
fundamentalmente compartir; es decir, tomar una actitud pro-activa.

A este concepto no han sido ajenas las herramientas de gestión de la
información personal, y su importancia cada vez es mayor, ya que si
observamos cualquier recurso de información científica que se precie dispone
de mecanismos de redifusión tanto hacia redes sociales como a gestores de
referencias. De ahí la importancia que tienen estas últimas herramientas
tanto para el investigador como para el profesional de la información.

Gestores de referencias

Durante muchos años quienes trabajamos con este tipo de programas teníamos
un abanico de posibilidades muy limitadas. Por una parte, eran escasos los
recursos de información que disponían de salidas directas a gestores de
referencias excepto algunas de las bases de datos de ámbito internacional.
Por otro lado, el sector estaba prácticamente controlado por una
multinacional -ISI Thompson- que tenía el monopolio con ProCite y Reference
Manager, y cuando aparecía un producto nuevo que podía ser competitivo lo
compraba y lo comercializaba, como hicieron con EndNote. Hasta que apareció
RefWorks de ProQuest LLC, prácticamente no dispusimos de una alternativa, ni
siquiera de un gestor de referencias en castellano. Los últimos años, con el
acrecentamiento de las posibilidades de exportación desde los recursos de
información más relevantes, hemos asistido a una auténtica explosión de
herramientas de gestión de referencias bibliográficas.

Tal y como expresa J.A. Merlo en los 10 mandamientos de la Web 2.0, la
herramienta natural para la investigación es la Web, y por lo tanto es este
medio el que utiliza el investigador del siglo XXI para documentarse; es
decir es el entorno donde va compilar la información que va a utilizar y
citar en sus trabajos de investigación. La solución que utilizan las
diferentes herramientas para recoger estos metadatos responde a diferentes
formas y a un mismo fondo, que es la utilización de un formato estándar muy
básico y por ello muy versátil que es RIS (Research Information Systems)[1].
Las formas son variadas, dado que se puede añadir información tanto desde el
propio gestor, como desde el recurso original, desde fuentes RSS o a través
de números de identificación como DOI, ISBN, PMID…

La integración en la web también es diferente, lo más habitual es hacerlo
por medio de una clave y contraseña como hace RefWorks o EndNoteweb, lo que
tiene sus ventajas y sus inconvenientes; entre las ventajas está que no
tenemos que instalar nada, no tenemos que llevarnos una copia y podemos
consultar la base desde cualquier otro ordenador. El mayor inconveniente es
que si no tenemos conexión a Internet por la razón que sea, no podemos
disponer de la base de datos.

Una forma original de integración web es la planteada por Zotero, que es una
extensión de Mozilla Firefox, lo que hace posible que tengamos la base de
datos tanto en el mismo navegador como en un mirror en red que se sincroniza
con la versión local, de manera que aunque trabajemos en diferentes
ordenadores vamos  a disponer de la información que modifiquemos por igual
en uno u otro lugar.

Muy similar es la solución que plantea Mendeley con sincronización entre el
sistema local y el web; la ventaja que tiene este sistema es que es
multiplataforma, pues funciona con Linux, Mac y Windows, y en cualquiera de
los distintos navegadores (Mozilla, IExplorer, Opera);  por otra parte, el
sistema local es independiente -al estilo de los gestores clásicos-, pero
con nuevas funcionalidades como disponer de un visor de PDFs propio en el
que podemos añadir notas virtuales a modo de Post-it o subrayar contenidos
con un nivel de interacción similar al que tendríamos con el documento en
papel.

Una solución similar es el que plantea EndNote al tener una versión local
EndNote X2 compatible con una versión web EndNoteweb, el inconveniente es
que EndNote X2 es un programa bajo licencia, y que la versión web es gratis,
pero limitada a 10.000 registros por usuario. La disponibilidad de ambas
versiones es una cuestión que demandan los propios investigadores, quizás
con una visión más perceptiva que funcional, ya que tener un sistema local
les proporciona una sensación de tener un control mayor sobre el propio
sistema.

Gestores de referencias sociales

Un paso adelante lo han supuesto los llamados Gestores de referencias
sociales, que unen a las funcionalidades tradicionales de un gestor de
referencias las posibilidades de compartir esa información con otros
colegas, -en este caso referencias bibliográficas-. Algunos investigadores
habían empezado a utilizar sistemas de marcadores sociales como Delicious
para recopilar los enlaces a las referencias que les interesaban para sus
trabajos académicos, pero la orientación de esta herramienta que es valida
para compartir enlaces de favoritos es limitada para el trabajo de
documentación, pues no compila todos los metadatos. Quienes primero
concibieron la posibilidad de una herramienta similar pero orientada a
compartir referencias bibliográficas fueron los miembros del Nature
Publishing Group creadores de la herramienta open source Connotea que en
diciembre de 2004 lanzan el proyecto. Posteriormente surgen otras
aplicaciones como  CiteULike de la Universidad de Manchester -actualmente
bajo el patrocinio de la editorial Springer Verlag-; Bibsonomy de la
universidad alemana de Kassel; e incluso la multinacional Elsevier se ha
incorporado a este movimiento con 2collab.

La funcionalidad básica de estas herramientas es simple: cuando un
investigador localiza en la Web un documento que le interesa, pueden hacer
clic en un botón que se instala en la barra de favoritos del navegador y
agregar a su colección personal el documento que esta visualizando;
posteriormente solo le pedirá que añada unas etiquetas que caractericen el
contenido del mismo, y le da la opción de compartir la referencia con otros
usuarios. Las etiquetas que se introducen son términos del lenguaje natural
que son significativas para él, y a su vez para otros investigadores que
trabajan en su mismo área de conocimiento. Esta información queda almacenada
en un servidor web donde el investigador puede acceder desde cualquier
ordenador disponiendo de dos perfiles, una biblioteca personal y otra
compartida a través de la que puede navegar para descubrir nuevos documentos
de su interés.

Compartir referencias

La clave de estas herramientas reside precisamente en este aspecto, que
mientras en los gestores clásicos las referencias permanecen aisladas de las
de otros investigadores en su ordenador personal, en los Gestores de
referencias sociales esta información se comparte colectivamente ya sea a
través de Listas de seguimiento o watchlist como hace CiteULike o bien por
medio de un algoritmo de agrupación como hace Connotea al presentarnos una
nube de etiquetas próximas a las que hemos introducido nosotros y por las
que podemos navegar y agregar a nuestra biblioteca personal nuevas
referencias (Related tags, y Related users). Las listas de seguimiento
funcionan a modo de servicio de alerta, es decir yo puedo ver lo que han
compilado, y supuestamente están leyendo, otros investigadores que trabajan
en asuntos muy próximos a los que yo trabajo, y de esta manera tener un
servicio de alerta en mi perfil. A su vez compartir bibliotecas con otros
investigadores que trabajan en actividades cercanas favorece la cooperación
y creación de redes profesionales.

Diferenciaría claramente estas últimas herramientas que son auténticas redes
sociales de información científica con otros gestores como RefWorks, Zotero
o EndNoteweb que, si bien ofrecen la posibilidad de compartir carpetas o
crear grupos de cooperación, son redes cerradas frente a los gestores de
referencias sociales que tienen una estructura más abierta al disponer de la
posibilidad de poder visualizar cuáles son los artículos más populares, los
que más veces han sido enlazado por otros investigadores en un campo
(Popular Links de Connotea o CiteGeists de CiteUlike), pudiendo copiar esos
registros a nuestra biblioteca personal o bien introducir comentarios o
recomendar las referencias.

Los Gestores de referencias sociales almacenan una gran cantidad de
metadatos (CiteULike actualmente tiene más de 3 millones) que
individualmente tienen importancia para cada investigador, pero que
colectivamente suponen una solución interesante para el descubrimiento y
evaluación de los contenidos científicos a gran escala a través de los
llamados índices de popularidad. Así, si un articulo ha sido recopilado por
300 especialistas en su campo, necesariamente será un documento que
cualquier investigador que trabaje sobre esa materia deberá conocer. El
hecho de basarse en un sistema como el de compilación individual le confiere
un nivel de objetividad mayor que el utilizado por otro tipo de sistemas
tales como votaciones más dadas a la manipulación , e incluso de citaciones
utilizado en la tradición bibliométrica clásica; ya que cuando un
investigador compila en su gestor personal la referencia de un documento no
lo hace con el afán de que ese documento cobre popularidad, si no porque le
interesa para documentarse en su trabajo de investigación, es decir se basa
en un valor objetivo que es el uso del propio servicio. Al menos si no
consideramos que ésta sea una medida de calidad, no cabe duda de que sí lo
es de popularidad, y ello tiene el valor de haber sido de interés de otros
investigadores que se han interesado y hecho  el esfuerzo de tenerla en su
gestor personal con un fin concreto. Hay que decir en su favor que la
mayoría de estos servicios como Connotea, son aplicaciones de código
abierto, independientes, cuyo objetivo final no se asienta en intereses
comerciales, si no simplemente en llegar al público en favor de la mediación
social y el descubrimiento científico.

Etiquetado social

El etiquetado social es el ejemplo más popular de cómo el software social ha
ayudado a superar los límites de los enfoques tradicionales de la
categorización de contenidos. Incluso se puede decir que en un área
especializada las etiquetas tienen un valor más intrínseco que en un
contexto general, donde el término aislado tiene diferentes acepciones,
porque su entorno le confiere un valor añadido que es la especificidad de
ese término en ese campo junto a otras etiquetas de su mismo contexto
científico. Incluso hay otro elemento que a priori podría parecer
paradójico, que es el hecho de que compartir etiquetas hace más fácil el
descubrimiento científico entre campos interdisciplinares, ya que no son
áreas estrictamente estancas. Incluso se puede afirmar que en el caso
concreto de la literatura académica, las etiquetas pueden proporcionar
listas extensas de palabras clave, a menudo más precisas y descriptivas que
los sistemas tradicionales. Es importante destacar que el etiquetado se hace
inicialmente para el beneficio personal del usuario individual, y que los
beneficios hacia la comunidad surgen como consecuencia de ese comportamiento
natural que es compartir información.

Redifusión

Además cada vez son más frecuentes los servicios y fuentes de información
que de manera directa posibilitan la redifusión de contenidos tanto en redes
sociales como Facebook, Twitter, como en gestores de referencias sociales
como los ya expuestos, fuentes de información donde podemos ver el logo de
CiteUlike o Connotea como en ArXiv, en ScienceDirect, PubMed y un largo
etcétera. Estos mecanismos de difusión también es posible incorporarlos
desde servicios como AddThis o Adtoany que permite crear un botón para
compartir contenidos desde los propios recursos.

Parece evidente que las redes sociales han entrado con gran fuerza y
capacidad de convocatoria. Buena prueba de ello es que, como señala este año
Global Language Monitor, una organización que analiza las tendencias del
lenguaje en Internet y su impacto en diferentes ámbitos culturales, Twitter
sea la palabra en inglés más usada en la red durante 2009. O que una
película amateur como Paranormal activity, de reducidísimo presupuesto, con
actores amateurs y sin ningún tipo de marketing se haya convertido en el
fenómeno del año en Estados Unidos y es la prueba (cinematográfica) de cómo
la web 2.0 y las redes sociales pueden popularizar un producto hasta límites
insospechados.

Ello nos hace plantearnos algunas reflexiones también en los ámbitos de
gestión de la información científica, donde cada vez aparecen nuevos canales
profesionales para compartir y redifundir contenidos como los que aquí hemos
expuesto.

Bibliografía

Alonso Arévalo, Julio CiteULike o el descubrimiento de la información
científica., Comunidades de prácticas de la SEDIC  2009

Alonso-Arévalo, Julio Connotea Software libre para la gestión de referencias
sociales., Comunidades de prácticas de la SEDIC  2009

Alonso-Arévalo, Julio Mendeley El Last.fm de la investigación. Comunidades
de prácticas de la SEDIC  2009

Alonso-Arévalo, Julio Zotero: la máquina de vapor del Software libre para la
gestión de referencias bibliográficas., Comunidades de prácticas de la
SEDIC  2009

Cordón-García, J. A., Martín-Rodero, H., and Alonso-Arévalo, J.,  "Gestores
de referencias de última generación: análisis comparativo de RefWorks,
EndNote Web y Zotero".  Profesional de la información, El, Vol. 18, No. 4,
2009, pp. 445-454.
http://elprofesionaldelainformacion.metapress.com/media/fc22qntuxp0t9t3h9j5m/contributions/p/1/6/0/p160h011032853tg.pdf
Emamy, K. and Cameron, R.,  “Citeulike: a researcher’s social bookmarking
service“.  Ariadne, No. 51, 2007, pp. np.
http://www.ariadne.ac.uk/issue51/emamy-cameron/ [consultado el 2 de
diciembre de 2009]

Taraborelli, D.,  “Soft peer review? Social software and distributed
scientific evaluation“.  Proceedings of the 8th International Conference on
the Design of Cooperative Systems (COOP 08), 2008.
http://www.academicproductivity.com/2007/soft-peer-review-social-software-and-distributed-scientific-evaluation/[consultado
el 2 de diciembre de 2009]

Twitter es la palabra en inglés más usada en Internet en el 2009. MSN
noticias.
http://noticias.latam.msn.com/co/ciencia_tecnologia/articulo_periodismo.aspx?cp-documentid=22761482[consultado
el 2 de diciembre de 2009]

Julio Alonso Arévalo
Universidad de Salamanca, Facultad de Traducción y Documentación
Miembro del grupo ThinkEPI
[email protected]


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