Entrevista a Luis Alberto Mora, Delegado del MIC en Matanzas *Texto y foto: Giselle Bello*
¿Cuántas dificultades debe sortear una conversación telefónica -un puñado de palabras- para enlazar la distancia, relativamente pequeña, que separa a nuestro país de los Estados Unidos? Sólo usando vías alternativas, a través de terceros países (algunos tan lejanos como Italia), pueden escurrirse las palabras, las oraciones, y burlar una política tan hostil como inverosímil: el Bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba. “Las llamadas a EE.UU. tienen que hacerse a través de operadores internacionales, el tráfico se desvía por otros países, lo mismo en la ida que en el regreso —explica Luis Alberto Mora, delegado del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones (MIC) en Matanzas. Esto encarece mucho el servicio; hoy las tarifas son de tres o cuatro veces su precio normal.” El MIC, encargado de garantizar el sistema de comunicaciones e informatizar la sociedad cubana, enfrenta obstáculos de muy diversos tipos provocados por las medidas injerencistas que organiza y financia Estados Unidos. Todo se convierte en una odisea, desde un simple contacto telefónico hasta la adquisición de medios de alta tecnología. “Una cuestión fundamental es la compra de los equipos. Bajo otras circunstancias podríamos traerlos de Norteamérica, que es nuestro mercado más cercano, pero actualmente recurrimos a Asia. Países como China o Vietnam se encuentran muy lejos y esto dispara los costos de importación.” El día a día del mundo actual está signado por la reducción virtual de las distancias, el ‘always in touch’ que proponen las nuevas tecnologías. A la luz de la contemporaneidad las restricciones que impone el Bloqueo a Cuba en materia de telecomunicaciones parecen historias de ‘ciencia ficción’. “Tenemos casos muy ilustrativos, por ejemplo el de la empresa Movitel, que controla lo relacionado con los trunking y los beeper. Toda su tecnología es analógica y obsoleta. Entre las cuestiones que más le frenan está el financiamiento para poder pasar a los sistemas digitales. También el tema de los proveedores pues debe adquirir sus equipos al otro lado del mundo, en Nueva Zelanda”. Más allá del universo empresarial cubano, el Bloqueo incide directamente en la economía individual del ciudadano. “Las personas se preguntan por qué es tan costoso el servicio de telefonía celular que ahora se ha puesto a disposición de todos. Esto es consecuencia del elevado pago por el uso de un satélite que no es nuestro. Además, Cuba se encuentra en la llamada ‘lista negra internacional’ y se le cobran precios diferenciados.” La intrusión del vecino norteño llega hasta nuestros propios hogares, afectando hasta la forma que recibimos la radio y la televisión. En algunos municipios matanceros aún no se han podido sustituir los transmisores de señales radiotelevisivas ya obsoletos, con 30 ó más años de explotación, lo cual repercute considerablemente en la calidad de la recepción. “Durante los últimos años la Empresa Radio Cuba ha realizado cuantiosas inversiones, pero se hace muy difícil obtener los productos de primera mano. Lo que quisiéramos hacer en un año se nos demora hasta tres. “No hemos logrado modernizarnos por completo. Fundamentalmente la radio tiene niveles de pérdida enormes. Aún persisten zonas de silencio en la provincia que no cubrimos porque requieren inversiones y tecnología que no están al alcance en estos momentos.” Existen fondos correspondientes a Cuba por servicios de telecomunicaciones que han sido congelados arbitrariamente en Bancos de EE.UU. Hablamos de miles de millones de dólares. “Ese mismo dinero le ha sido entregado a la mafia cubanoamericana para financiar sus actividades contra la Isla. Un capital que podría revertirse en bien de nuestros sistemas de comunicaciones y el consecuente aumento de la calidad de vida del pueblo.” Incluso el mito del siglo XXI: la llamada libertad del Internet y la democratización de las nuevas tecnologías es tronchado por la postura intransigente de las sucesivas administraciones norteamericanas, perpetuadoras del engendro legislativo. “Cuba no tiene acceso a muchos sitios web para descargar driver de equipos, programas, información. Por eso el país ha tomado la decisión de, poco a poco, ir dejando a un lado el sistema operativo Microsoft Windows puesto que esa compañía, cuya base central de operaciones está en EE.UU., nos bloquea las licencias de sus productos. “Pretendemos pasar al uso del sistema operativo Linux que, bajo la filosofía del software libre, nos brinda la posibilidad del código abierto y nos permite desarrollar otros productos informáticos. “En el caso de las computadoras personales, trabajamos fundamentalmente con el mercado chino, el vietnamita, el taiwanés. Siempre se compran algunas de fabricantes norteamericanos, pero cuando uno se remite al manual de usuario ve que ahí dice: ‘Está prohibido vender esta computadora a Cuba’. Por supuesto, ninguno de estos equipos tiene garantía.” _______________________________________________ Cancelar suscripción https://listas.softwarelibre.cu/mailman/listinfo/linux-l Buscar en el archivo http://listas.softwarelibre.cu/buscar/linux-l
